Tema 11º: Dichosos los no violentos y pacificadores.
A)
- El caso del chico finlandés que mató a 10 compañeros en
la escuela y luego se suicidó. Analizad el hecho. ¿Por qué ocurre esto?
- Recordad otros hechos de violencia entre jóvenes. Por
ejemplo la violencia de los ultras en los partidos de
fútbol. Podéis recoger noticias de violencia aparecidas en la prensa. ¿Por qué
ocurren estos hechos?
- Violencia entre naciones: sacad ejemplos. Podéis comentar la producción
y venta de armas. ¿Por qué se dan estas situaciones? Podéis organizar un juicio
a la carrera de armamentos en el que unos hagan de defensores y otros de
acusadores.
- Podéis comentar el hecho del terrorismo. ¿Por qué se produce?
- También existen otras clases
de violencia. P.e. contra el medio ambiente: comentad por qué se puede hablar también de
violencia en este caso.
- Incitaciones a la violencia en la sociedad: hasta qué punto incitan
a la violencia determinadas películas, anuncios, titulares de periódicos,
emisoras de radio, enfrentamientos deportivos, eslóganes como “¡A por ellos!”,
etc. ¿Por qué se llega a este punto?
- Comentad reacciones violentas que se producen en el medio en que nos movemos,
en nuestro barrio. Si nos hemos vuelto más agresivos, etc. ¿Por qué pasa eso?
- También nosotros tenemos sentimientos violentos. Analizadlos:
¿cuándo y por qué se producen?, ¿son frecuentes?, ¿somos capaces de dominarlos
o son ellos los que nos dominan a nosotros?
- Se puede hacer un role-playing
a base de una situación de violencia cotidiana que ellos hayan vivido.
- Consecuencias de la violencia.
-Conclusiones a las que podemos ir llegando:
. Vivimos en una sociedad en
donde abunda la violencia.
. También nosotros
experimentamos de vez en cuando sentimientos agresivos y violentos, que unas
veces dominamos y otras no, por lo cual llegamos a hacer daño a otros.
. Hay violencias de tipo físico,
pero también las hay de tipo moral: podemos hacer daño a otros pegándoles pero
también hiriéndoles con nuestras palabras o con nuestras actitudes.
. Creemos que las causas de la violencia
son tanto estructurales (organización de la sociedad), como culturales
(incitación a la violencia), como personales.
. La violencia engendra
violencia y nunca es la solución.
- Las dos formas ambientales más
eficaces para transmitir violencia son el desamor y la reducción a la
impotencia. Ambos se dan tanto en el seno de la familia como de la sociedad
(marginaciones e injusticias). Aumentarán el caudal de violencia del mundo
todas las conductas que no nazcan del cariño y que no contribuyan a disminuir
el número de los “sin voz” y de los que no pueden nada (J. M. Fernández
Martos).
B) PAZ FRENTE A VIOLENCIA
- Pero no todo lo que es llamado como “paz” lo es. Las “paces” del mundo:
En primer lugar tenemos la paz entendida como tranquilidad de los bienpensantes, de los bien situados en bienes y
opiniones y hasta en “buenas obras”, de los satisfechos que no se meten con
nadie y viven despreocupados de la angustia de los menos favorecidos por un
desorden establecido. En segundo lugar, muchos identifican la paz con el dominio de los más fuertes y con la
estabilidad que favorece los negocios y encubre las injusticias. También se
habla, en tercer lugar, de paz internacional cuando se da un equilibrio entre las grandes potencias.
Esta paz se funda en el miedo y en la carrera de armamentos; es la paz que
prepara la guerra. Todas estas paces que ofrece el mundo desconocen la paz
interior y enmascaran una auténtica guerra exterior.
C) JESÚS Y
- Contra esas falsas paces dice
Jesús que su mensaje va a provocar enfrentamientos
porque va a poner al descubierto las falsas paces y esto hará que los
favorecidos por estas falsas paces ataquen sin piedad a sus mensajeros. “No he
venido a traer paz sino guerra” (Mt 10,34).
- Muchos siglos antes del
nacimiento de Jesús, el profeta Isaías
ya anunciaba un mundo diferente, fruto de sus deseos de paz frente a las
situaciones de guerra que le tocó vivir: "De las espadas forjarán arados; de las lanzas, podaderas. No alzará
la espada pueblo contra pueblo, no se adiestrarán para la guerra". (Is 2,4).
- Jesús fue un hombre pacífico y
pacificador. El nacimiento de Jesús
es anunciado como un anuncio de paz: “Paz a los hombres de buena voluntad” (Lc 2,14).
- Jesús proclama en una de sus bienaventuranzas: “Dichosos los que
trabajan por la paz” (Mt 5,9). Se opone a las
reacciones violentas de sus discípulos (“manda que baje fuego del cielo contra
los que te rechazan”) y a sus deseos de poder que provocan enfrentamientos.
- Antes de que lo detuvieran, en
la última Cena les transmite su
deseo: “La paz os dejo, mi paz os doy” (Jn 14,27). Y
cuando resucita sus primeras palabras son para desear la paz a sus discípulos
llenos de miedo.
- Y S. Pablo, uno de sus seguidores más conocidos, escribe en sus
cartas: “No devolváis a nadie mal por mal y estad en
paz con todo el mundo” (Rom 12,17-18).
- Hay, sin embargo, una
expresión de Jesús que ha sido y es criticada y ridiculizada: “Si uno te
abofetea en la mejilla derecha,
ponle también la otra” (Mt 5,39). Se nos dice que no
hay que ser débiles, que si no aplastas te aplastarán. ¿Qué opináis vosotros de
esta “consigna de Jesús? [Se comenta con ellos].
- Para entender correctamente la
afirmación de Jesús hay que situarla en su contexto. Y el contexto es el sermón
de las bienaventuranzas en el que trata de presentar una alternativa de vida a
sus discípulos. Por eso, frente al lema judío de “ojo por ojo y diente por
diente”, es decir, responder a la violencia con más violencia, estilo que no
provoca más que la multiplicación de la violencia y la no solución de los
problemas, tal como la historia nos confirma constantemente, Jesús presenta una
actitud de no-violencia, de desarmar al otro empezando por desarmarme a mí
mismo. No hay que confundirla con una actitud pasiva, de resignación, de
aguantar lo que te echen encima y sin rechistar. El mismo Jesús, cuando le
abofetean en casa del sumo sacerdote al ser detenido, no se queda callado sino
que pregunta con toda dignidad: “Si he faltado en el hablar, dime en qué está
la falta; pero si he hablado como se debe, ¿por qué me pegas?” (Jn 18,23). Es, por tanto, una actitud activa, de construir
una sociedad y unas relaciones diferentes, pero sin echar mano de la violencia
que no engendra más que odio y más violencia: “no devolver a nadie mal por mal”
porque de ahí no puede surgir ningún bien.
[Se
puede recordar la secuencia de la película “Gandhi”
en la que se dejan apalear y esta actitud desarma a los ingleses y es el
comienzo de la independencia]
D) REDEFINIR
- Ahora ya podemos intentar una definición de paz que no describa una
falsa paz. Intentamos escribirla entre todos señalando palabras relacionadas
con una paz verdadera. Paz = …
- No siempre que nos esforzamos
por hacer las paces tenemos éxito. En ocasiones fracasamos, recibimos golpes o nos ponen verdes. También Jesús
murió crucificado. El que trabaja por la paz tiene que ser constante, evitar
protagonismos, realizar una labor muchas veces callada, poner los medios a su
alcance y saber superar los fracasos que se van a ir presentando. Sólo puede
hacerse en serio si le mueven sentimientos de amor hacia los demás, como le
sucedía a Jesús que invitaba a amar incluso a los enemigos.
- Hay que educar para la paz. ¿Cómo hacerlo?: 1) Desenmascarar la falsedad,
rompiendo la falsa distinción entre buenos y malos; para ello habrá que
cultivar el espíritu crítico, teniendo en cuenta que criticar no es demoler
sino discernir. 2) Hay que educar y no domesticar, liberar y no favorecer la
alienación, la opresión, la tortura y la estupidez. 3) Educar para la
convivencia, para el diálogo, para el equilibrio interior, para la madurez y
para el compromiso (M. A. Santos Guerra).
- ¿Conocéis personas que trabajan por la paz? Enumerad personas y situaciones
de trabajo por la paz, y comentadlas. Se podría incluso tener una tertulia con
personas miembros de movimientos pacifistas
- Enlazando con el profeta
Isaías, podríais buscar el uso
alternativo de 10 objetos que ahora se dedican a la violencia.
- Y, más interesante todavía,
tomad un hecho o situación
permanente de violencia que os afecte en vuestra vida cotidiana y pensad en la
forma en que vosotros podéis contribuir a solucionar el problema.
- Podemos concluir con esta Oración de S. Francisco, que incluso la
podéis comentar:
"Hazme instrumento de tu paz"
Señor, haz de mi un instrumento de tu paz.
Que allá donde hay odio, yo ponga el amor.
Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón.
Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión.
Que allá donde hay error, yo ponga la verdad.
Que allá donde hay duda, yo ponga
Que
Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz.
Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría.
Oh Señor, que yo no busque tanto ser consolado,
cuanto consolar,
ser comprendido, cuanto comprender,
ser amado, cuanto amar.
Porque es dándose como se recibe,
es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo,
es perdonando, como se es perdonado,
es muriendo como se resucita a la vida eterna.