12. Dichosos los que intentan comprender y aceptar a
los otros.
DINÁMICA INTRODUCTORIA
- Un filósofo francés, Jean Paul Sastre, escribió en una ocasión esta frase: “El
infierno son los otros”. ¿Qué pensamos que significa?
- ¿Cómo vemos que son las
relaciones entre los españoles y los inmigrantes que vienen de otros países?
[Podemos aprovechar que en el grupo hay tanto españoles como inmigrantes para
analizar si las relaciones que observamos en la sociedad se dan también en
nuestro grupo].
- ¿Y las que existen entre
católicos, protestantes, musulmanes, etc.? [En nuestro barrio hay diversos
grupos religiosos: analizad las relaciones que observáis entre ellos].
- ¿Y las relaciones entre los
diferentes partidos políticos, ya sean de izquierdas o de derechas?
- ¿Observamos situaciones de
racismo?
- ¿Y de marginación?
DIFICULTADES PARA COMPRENDER Y ACEPTAR A LOS DEMÁS
- Vivimos en una sociedad en la
que no suele educársenos para comprender y aceptar a los demás sino más bien
para triunfar y situarnos por encima de los otros. Por eso, en el caso de que
intentemos conocer a los otros será con la idea no tanto de “comprenderlos”
sino más bien de poder vencerles más fácilmente no para “aceptarlos” y
compartir con ellos.
- En esta mecánica de
distanciamiento mutuo intervienen diversos factores: ¿por qué es difícil
comprender y aceptar a los demás? [Lo comentamos con ellos: los prejuicios, la
cerrazón del otro, la falta de interés, las manías, la soberbia, el complejo de
superioridad, la desconfianza hacia lo desconocido, el considerarnos superiores
(paternalismo)…].
- ¿Hay diferencias insuperables?
- ¿Qué consecuencias provoca esta
situación?
HAY QUE EMPEZAR POR
(Se les puede dar fotocopiado)
- Acoger (según el diccionario
de Julio Casares): Aadmitir uno en su casa o
compañía a otras personas@.
- Acoger es abrirle espacio a mi
prójimo. Mejor dicho: reconocer que él tiene derecho a ese espacio. Por
consiguiente, lo contrario de acoger no es exactamente rechazar, sino negarse a
reconocer el espacio del otro en mí, esto es, creer que todo mi espacio es mío.
- Sinónimos: recibir, aceptación
de personas, afabilidad, amabilidad, hospitalidad, saludo, refugio, amparo, cobijo, salvamento, puerto, protección, albergar, admitir, recoger,
guarecer, favorecer, poner buena cara, encomendarse a, escudarse con, invitar.
QUÉ SUPONE COMPRENDER Y ACEPTAR A LOS OTROS
(Se les puede dar fotocopiado)
- AUno empieza a acoger cuando le
empieza a doler@: no es fácil acoger, presenta
dificultades y trae problemas (el otro
puede Adesordenar@ mi vida y complicarla).
- Acoger supone: 1) recibir,
pero también acercarse; 2) dignificar, tratarle como persona, alegrando al que
sólo ha experimentado sinsabores; 3) interesarse por el otro, desde el cariño,
desde la amabilidad; 4) abrirse a la diversidad del otro, desde el diálogo
profundo, sabiendo escuchar para así llegar a comprender; 5) aceptar al otro,
hacerle sitio en nuestra vida, y ser aceptado por el otro; 6) cambiar también
el que acoge, no integrarlos sin más en lo nuestro, sino ir a una integración
mutua.
- Produce efectos: avanzar,
pacificar (quitar tensiones), proteger-defender, etc.
- Acoger no significa que
podamos resolver el problema: hay que saber asumir el fracaso e incluso el
rechazo a tus buenas intenciones y esfuerzos.
DIÁLOGO SOBRE EL TEMA
- )Dónde te has sentido acogido?
- )Qué produce en ti el ser acogido?
- )Qué experimentas en un lugar
acogedor? )Cómo es ese lugar?
- Describe a una persona que no
sea acogedora.
- )Cómo esperas o quisieras que te
acogieran?
- )Cuál es tu manera de acoger
tanto a conocidos como a desconocidos?
EL EJEMPLO DE JESÚS
(Se les puede dar fotocopiado)
- Jesús, que no fue acogido en su nacimiento
("vino a los suyos y los suyos no lo recibieron", Jn
1,9ss) acogía y se sentía acogido (AQuien a vosotros acoge...@): mirando con cariño, sin juzgar y sanando-salvando. Acogía especialmente
a los pobres y marginados, a los pecadores, a los enfermos, a las mujeres, a
los niños indefensos, inmaduros y frágiles, a los de mala reputación. Se
acerca, mira con cariño, se compadece, les dedica la mayor parte de su tiempo y
de su enseñanza. Más aún, afirma que, por voluntad de Dios, son los principales
destinatarios de su mensaje.
Nuestro
destino dependerá precisamente de la acogida a Jesús en los hermanos
necesitados: *Venid vosotros, benditos de mi
Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.
Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui
forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me
visitasteis, en la cárcel y vinisteis a vermeY Cada vez que lo hicisteis con
uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis+ (Mt
25,34-40).
- El estilo de Jesús era el
siguiente: 1) se acercaba a las personas, 2) escuchaba y miraba con cariño,
tratando de comprender, 3) acogía y aceptaba a todos (a imitación, según decía,
de su Padre Dios), ya fueran justos o pecadores, hombres o mujeres, judíos o
extranjeros, 4) hacía suya la situación del otro, ya fuera para alegrarse con
él, disfrutar con él (recordad las bodas de Caná), ya
fuera para com-padecerse, es decir, padecer con el
otro, solidarizarse con el problema del otro, 5) trataba de echar una mano si
hacía falta, 5) daba gracias a Dios por todo ello.
- Jesús proclama felices a los
limpios de corazón y a los misericordiosos. ¿Quiénes son éstos? A diferencia de
los religiosos judíos que practicaban ceremonias externas (hacían muchas
“purificaciones”, se lavaban las manos no por higiene sino para sentirse
limpios = buenos) pero por dentro eran como “sepulcros blanqueados”, es decir,
estaban podridos, sucios, de malas intenciones, de mirar mal a la gente para
criticarla considerándose mejores que los demás, eran unos hipócritas que
decían una cosa y hacían otra, etc., para Jesús la “limpieza” era otra cosa:
tener un corazón limpio, es decir, ser buena persona fijándose en lo bueno de
los demás, siendo generoso, abierto al otro, acogedor, comprensivo.
CONCLUSIONES FINALES: Entre todos hacemos un resumen
de lo más significativo que ha salido en la reunión y se va anotando en los
cuadernos.
- Nuestro grupo tendría que ser acogedor, un
grupo donde se comprende y se acepta a todos. Eso significa ser un grupo donde
se dialoga sabiendo que para intentar comprender hay que saber escuchar y que
esto no se cumple cuando todos hablamos a la vez. Un grupo donde hay respeto
mutuo que no es lo mismo que “yo no me meto en tus cosas, así que tú no te
metas en las mías”, ni la indiferencia a la que le da todo igual, sino interés
por el otro aceptando al mismo tiempo que no tiene que tener necesariamente las
mismas ideas o gustos ni comportarse como yo. Un grupo en el que se acepta y
respeta, sobre todo, a las personas. Un grupo, en definitiva, donde sus
integrantes se quieren. Lo cual no está reñido con la “discusión”, es decir, el
debate, sino todo lo contrario.
- ¿Qué podemos hacer para
mejorar la integración de nuestro grupo, el aceptarnos más unos a otros?
- ¿Podríamos hacer algo para
participar e integrarnos más en la parroquia?
- Se les pueden poner estas frases:
“Ni tú ni yo somos nadie, si tú y yo no somos nosotros” o “Nadie es más que otro,
pero es menos sin el otro” y comentarlas como final.