ACTA DE LA REUNIÓN DEL FORO CRISTIANOS EN BÚSQUEDA
(17.11.2002)
Se celebró en la parroquia de Begoña y asistimos unas 40 personas. Centró el debate Fernando y propuso debatir lo organizativo de la parroquia, partiendo de nuestra experiencia: ver qué recursos empleamos, perspectivas de futuro, aspectos positivos y negativos. Previamente se habían escrito en la pizarra toda una serie de estructuras y grupos que se pueden encontrar en las parroquias.
Tras un primer "cuchicheo" con los vecinos de al lado, se fue señalando si lo que había escrito en la pizarra abundaba o no en nuestras parroquias. Hubo algunas cosas que sí (Consejo Parroquial, Catequesis de niños, Confirmación, pastoral de la salud, grupos de limpieza, bautizos, misas, grupo de liturgia, misiones, mujeres, Cáritas, ancianos, sacristanas, novios...), mientras que otras se daban en pocas o en casi ninguna (Junta Económica, Escuela de Padres, Pastoral juvenil, animación comunitaria, grupos de revisión de vida, mesa del barrio, encuentros comunitarios, hoja parroquial propia, pastoral familiar, taller de oración...).
Se preguntó a continuación a qué dedicábamos más tiempo, personas y energías. Se coincidió en que a la catequesis en su conjunto (niños, adolescentes, jóvenes) y esto tanto en parroquias como en comunidades no específicamente parroquiales. En segundo lugar se mencionó a Cáritas y en tercer lugar todo lo litúrgico-sacramental (celebraciones, entierros, etc.).
¿Qué perspectivas de futuro vemos a todo esto? Recogemos a continuación bastantes de las cosas que se dijeron:
- Estamos más metidos en lo de dentro que en lo de fuera. Nos cuesta mucho abrir brechas y caminos hacia fuera de las estructuras parroquiales.
- Existe competencia en la catequesis entre la parroquia y los colegios, y esto hace daño.
- Eso pasaba más antes. En los colegios les dicen que vayan a las parroquias, pero los críos no vienen porque las madres no los traen.
- La Delegación Diocesana de P. Familiar y la de Catequesis están potenciando una pastoral familiar desde la catequesis de niños y eso tiene futuro.
- Estamos siempre jugando con los números. Vemos la cantidad pero no la calidad. A la hora de la verdad, ¿qué queda? La Iglesia no tiene que ser cuestión de estadísticas.
- Es muy descorazonador ir a misa y ver que estamos tres.
- La mayoría va a misa y no sabe lo que es. Es una pena que la catequesis se termine con la primera comunión, por lo cual no sé si se hace muy bien.
- ¿Por qué unas parroquias exigen mucho y otras muy poco? ¿Por qué no se unifican criterios de actuación entre las parroquias?
- Las parroquias se están convirtiendo en dispensadoras de sacramentos.
- Ya no estamos inmersos en una sociedad en la cual la religión es algo dado y natural. ¿Por dónde tendría que ir la catequesis?
- En muchas cosas la Diócesis no cuenta con nosotros. No hay más que ver el organigrama de la Diócesis que ha aparecido en la página web del Obispado. Hay cosas que no nos dejan hacer porque las prohíbe el obispo (p. e. la música profana en el templo). Yo he defendido siempre el sistema de parroquias, a pesar de que el obispo no parece contar con nosotros. Ahora bien, las ovejas sin el pastor pueden vivir, pero el pastor sin ovejas es un tío en paro.
- Preguntar a los padres por qué quieren que sus hijos reciban catequesis. Hay muchas contradicciones.
- Haría falta catequesis de padres. Debía ser en casa.
- He echado en falta en la enumeración de la pizarra la palabra "asamblea" porque me parece que es lo esencial. Es fundamental el espíritu con que se vive. El Arzobispo nos pidió un Informe con motivo de la visita pastoral y podemos estar con complejos por no tener muchas de las cosas que se enumeraban en el citado Informe. ¿Con qué espíritu se vive en comunidad? Le dijimos que en proceso asambleario. Aunque estemos sólo tres en una oración, en realidad está rezando la comunidad. Esto tiene aplicaciones prácticas: hoy con la parábola de los talentos nos planteamos qué es lo que hacemos producir más y ha salido lo de la acogida a los que llegan nuevos.
He echado también en falta lo de las "vacaciones comunitarias": en mi parroquia nos vamos juntos personas de todas las edades.
Lo que tiene perspectivas de futuro es hoy todo lo colectivo, frente al individualismo ambiente.
- Estoy en un pueblo y allí no se puede elegir. Dedicamos mucho esfuerzo a la catequesis de primera comunión especialmente, pero tenemos dificultad para que haya catequistas para seguir acompañando a los de otras edades, lo cual indica falta de vitalidad. Me cuestiona, además, que los que no tienen críos de primera comunión no van a la celebración final y así no hay manera de introducir a los críos en la comunidad.
- Tenemos experiencias muy positivas de asambleas parroquiales, aunque luego el párroco recorta las conclusiones.
Hace falta formación de adultos. No basta con ir a misa y cumplir.
A Cáritas le cambiaría el nombre por justicia, austeridad y compartir.
De economía hay mucho que hablar: ¿hacemos tantas misas para tener más ingresos?
- Hagamos lo posible para ver hacia dónde tenemos que caminar. Estoy en un pueblo y ha habido 24 años en que no ha residido en él el cura. Y, sin embargo, en mi parroquia hay de todo lo que ha salido en la pizarra, y es que cuando no hay cura la gente se espabila más. El cura no es lo fundamental en una parroquia sino que su papel es el de conectar a los grupos. Lo primero es la comunidad y en ella todos somos iguales.
- La primera comunión es un acto social para padres y niños.
La Asamblea parroquial es fundamental y más cuando hay visita pastoral. Los curas rellenan el Informe como si tuviéramos de todo.
- La parroquia habría que ponerla en crisis: es un fin y no un medio. Está en torno al templo (con lo poco evangélico que es eso). Su finalidad es que la gente venga a la parroquia. Pero hemos de ser testigos de Jesús en el mundo. Lo fundamental es lo que hacemos fuera. Estamos preocupados por el número y por tener muchos tinglados. No estamos atentos a la problemática del barrio.
- Hemos perdido el objetivo: evangelizar. Los curas tienen su lugar y muy importante (p.e. en los sacramentos), y los fieles también. No se evangeliza bien: p.e. los libros de los colegios tienen dibujos bonitos pero no contenidos. No hay que poner en primer lugar el dar gusto a la gente. Debemos cargarnos de ilusión. En las misas faltan buenas homilías. A la Virgen no se la "utiliza" todo lo necesario.
- Hay varias clases de cristianos, de unas líneas y de otras. Sin curas resulta que no tenemos reuniones.
- Habría que catequizar a los curas.
En ese momento, Fernando trató de recapitular lo dicho hasta entonces. Y tras su intervención se cerró el debate con las siguientes afirmaciones:
- Hay que potenciar la asamblea parroquial e insistir en lo de la acogida y el salir a la calle.
- El conjunto de lo que ha aparecido en la pizarra no es un "tinglado": hay mucha gente detrás dando el callo. Hace falta disponer de estructuras y organización, no se puede trabajar en el vacío. Lo que es importante es que las estructuras parroquiales tengan la doble dimensión hacia dentro y hacia fuera.
- Que se viva desde un proceso de fe comunitario. Estamos haciendo un gran esfuerzo de acogida a los inmigrantes.
- La parroquia tiene que ser un medio, porque sin medios no podemos hacer nada. Hemos de recuperar las asambleas. Muchas parroquias no tienen ni Consejo Parroquial.
- ¿No se podría hacer que el pueblo participara en las homilías?
- Invitar a conocidos para recuperar a gente que está con dudas. A las Asambleas acudimos siempre los mismos y no nos abrimos hacia fuera. Muchos estamos en cinco o seis cosas a la vez.
Finalmente se optó por repetir la próxima reunión en el mismo sitio (parroquia de Begoña) y en fecha del domingo 15 de diciembre a las seis de la tarde. Se pidieron temas: se mencionó la evangelización, el compromiso hacia fuera (con los que no creen), las perspectivas de la Diócesis, democracia y participación, la mujer, la financiación, varios de los cuales ya los dijimos al comienzo del funcionamiento del Foro. Quedamos en que, en base a lo anterior, decidirá la Comisión Permanente.