FORO CRISTIANOS EN BÚSQUEDA

(SESIÓN DEL 18.5.2003)


Invitamos como ponente a Emilio Aznar, el cual nos hizo la siguiente exposición:


EXPOSICIÓN DEL PONENTE

Desde la experiencia de la MIDE en donde intentaron potenciar los ministerios laicales, analizaron la participación eclesial. El año pasado participó en el IV Encuentro de Ministerios Laicales.

El Consejo Presbiteral de la Diócesis de Zaragoza analizó la distribución del clero y desde ahí se planteó el funcionamiento de la Iglesia, publicándose un folleto que contenía parte de las ideas de este Consejo pero reelaborado por el Arzobispo y con su firma. Una vez publicado nunca se retomó.

El tema contiene 5 conceptos relacionados: fraternidad, comunión, corresponsabilidad, carisma-ministerios y secularidad-evangelización.

1) FRATERNIDAD:

Hay que superar un modelo paterno-filial en las relaciones intraeclesiales. Hay textos muy claros en el Evangelio: "A nadie llaméis padre... todos vosotros sois hermanos". El concepto "mayoría de edad" entra dentro de un modelo paterno-filial ya que se sigue funcionando en relación con el padre. En cambio, se trata de destacar que todos tenemos igual dignidad: para ello hay que recurrir no sólo a nuestra condición de bautizados sino también al hecho de que todos somos personas y somos, además, imagen de Dios. En Gal 4,1-7 se destaca el hecho de que todos participamos de la misma necesidad de salvación y no debe utilizarse el texto para fundamentar derechos.

2) COMUNIÓN:

Este concepto desarrolla la idea de fraternidad. Se dice que es el que mejor expresa la eclesiología del Concilio Vaticano II, pero en realidad este Concilio subrayó la imagen de Pueblo de Dios. Subrayar el concepto comunión viene a ser una especie de recelo frente a la idea de "pueblo", término que se considera excesivamente sociológico.

La idea de "comunión" puede ayudarnos a evitar la confrontación estructural. Sitúa las relaciones dentro de una espiritualidad y reivindica un tipo de relación nueva. Saca la problemática eclesial del "mero hacer" y la introduce en el "ser".

Pero puede utilizarse para acallar discrepancias. Normalmente no se subrayan aquellas afirmaciones de Juan Pablo II relativas a la necesidad de escucha recíproca y eficaz entre pastores y fieles, la necesidad de ir hacia opiniones compartidas y el hecho de que en cada fiel sopla el Espíritu de Dios (ver la encíclica "Nuevo Milenio Ineunte, nº 45).

3) CORRESPONSABILIDAD:

Este concepto trata de subrayar una actitud: que somos Iglesia y solidarios de su suerte. Actualmente, sin embargo, se está produciendo un ocultamiento de la información y una exclusión de la inmensa mayoría en la toma de decisiones, la cual queda reservada a unos pocos (pone como ejemplo la reubicación del Seminario).

Fue un concepto clave durante el Sínodo Diocesano de Zaragoza (años 1984-1986). En él se insistió en la necesidad de que los seglares participen, en los ministerios laicales, etc.; se subrayó la necesidad de los Consejos Pastorales.

Pero es un concepto que ha desaparecido dentro del Proyecto Pastoral actual y se ha sustituido por el de "comunión".

La idea de corresponsabilidad no afecta sólo a las tareas pastorales sino también a la presencia pública de los cristianos en la sociedad, al apostolado seglar, a la toma de posturas sobre hechos y situaciones, así como, naturalmente, a la participación habitual en la vida de la Iglesia.

En el citado folleto surgido del C. Presbiteral pero reelaborado por el Arzobispo se habla de construir "equipos pastorales", subrayando la presencia seglar en la misión de la Iglesia.

La corresponsabilidad hace imprescindible el diálogo (también en lo referente a la comunión), un diálogo actualmente inexistente.

4) CARISMAS-MINISTERIOS:

Con esto se subraya la necesidad de ir hacia una visión carismática, ministerial y vocacional de la vida de la Iglesia. Juan Pablo II (NMI, nº 46) habla de la capacidad de la comunidad cristiana de acoger los dones del Espíritu y subraya que la unidad en la Iglesia no debe confundirse con uniformidad, así como que deben coexistir diversos ministerios. Puede consultarse igualmente otro documento de JPII que lleva el título de "Vocación y Misión de los laicos", especialmente su número 23.

En la MIDE reflexionaron sobre todo esto y llegaron a la conclusión de que un problema es el reconocimiento eclesial de estos carismas y ministerios, reconocimiento tanto por parte del obispo como de los curas y de la comunidad. Otro problema es el de la formación: a la preparación de los futuros sacerdotes se le dedica tiempo y recursos, pero no así a la de los ministerios laicales. Se necesita, por tanto, institucionalización y formación.

Cuando se habla de "ministerios laicales" nos estamos refiriendo a realizar funciones de relevancia dentro de la comunidad, con continuidad, formación, misión pública y todo ello ejercido de forma vocacional. Por ahí va el libro de Sesboüé "No tengáis miedo" y también los escritos de Dionisio Borobio. Todo ello cuajó igualmente en el nº 3 del citado folleto del C. Presbiteral. Por su parte, los obispos españoles prometieron una reflexión sobre ello pero no la han llevado a cabo.

Surgió en 1997 un grave obstáculo: un documento de siete Congregaciones Romanas sobre la colaboración de los laicos en el sagrado ministerio de los sacerdotes. Ha supuesto un claro freno, especialmente en problemas de terminología, ya que habla de no dar a un seglar nombramientos como responsable, coordinador, director, etc.; trata de evitar que se confunda al laico con el cura.

Por otra parte, puede haber un peligro de clericalización de los laicos. No tienen que sustituir a los curas sino hacer cosas distintas con un estilo nuevo. Hoy se prefiere hablar de "ministerios bautismales" (JPII, Vocación y misión de los laicos) que de "ministerios laicales". Es mejor hablar de una Iglesia ministerial. Por ello el ponente ya no subraya tanto lo de "institucionalizar" los misnisterios.

5) SECULARIDAD-EVANGELIZACIÓN:

La evangelización debe tener un carácter secular, fraguarse en contacto directo con la realidad. Hoy son más decisivos que nunca los Movimientos, más que la organización territorial, la cual tiene una limitada capacidad evangelizadora. Es muy importante, por ejemplo, trabajar con los jóvenes allí donde están, teniendo en cuenta que están, por ejemplo, más en los colegios que en las parroquias.


DEBATE

Tras la anterior exposición se manifestó lo siguiente por parte de los asistentes:

- Nuestras maneras de hablar nos engañan: decir ministerios "laicales" es una barbaridad. Hay que hablar de ministerios en la Iglesia.

- En el Sínodo Diocesano se hablaba de comunión-comunidad, corresponsabilidad y misión. Ahora sólo se habla de comunión y, además, en una sola dirección: comulgar con el obispo.

- Primero te has manifestado partidario de la institucionalización pero luego te has echado atrás. Pienso que en mi comunidad es importante el reconocimiento de mi papel seglar por parte del obispo. ¿Cómo hacer el reconocimiento de la comunidad eclesial?

- En el documento hablamos de "mayoría de edad" porque todavía no está superado el problema. El paso a un nuevo modelo de Iglesia exige este reconocimiento.

- Hablamos de Iglesia y la Iglesia somos todos, no sólo los curas.

- Y si hablamos de "mujer" ahí sí que debemos hablar de que nos tratan como "menores de edad" ya que muchos curas nos limitan nuestra tarea eclesial.

- La Iglesia no sabe situarse en la modernidad. El problema no es tanto la teoría como la práctica. ¿Cómo es la presencia cualificada del seglar en el mundo?

- Cuando vino el papa los de la COPE estuvieron muchos días hablando de los frutos de su venida. ¡Pero si ya ha venido 5 veces y con la misma tónica! Seguiremos retrocediendo. Los que tienen poder en la Iglesia adoptan una actitud que no ayuda en nada.

- O cambiamos todos el chip y nos resituamos en la modernidad o cerramos.

- El problema fundamental es estructural y mientras eso no cambie no cambiará nada. El obispo debería ser coordinador de comunidades. Todo se tergiversa, especialmente la palabra "comunidad" que se usa para todo. Hagamos propuestas de cambio estructural. Actualmente a los curas se les controla mediante el celibato y la paga porque de lo que se trata es de tener controlado a todo el mundo.

- Habrá que estudiar la confusión entre la potestad de orden y la de jurisdicción: el que tiene el orden tiene también el poder. No tendría por qué haber contradicción entre Iglesia Jerárquica e Iglesia Democrática.

- Habría que profundizar en la teología del ministerio ordenado. Pero me da la impresión de que las reflexiones actuales lo que hacen es subrayar lo jerárquico.

- Se ha hecho del ministerio una "ontología": el ministerio no te constituye en algo distinto del bautizado.

- Se ha hecho una teología de lo sagrado, de los curas como intermediarios, etc.

- Es muy importante concebir la Iglesia desde los bautizados. La palabra "ministerio" se usa de otra forma en la sociedad, expresa poder y no servicio. Todos estamos en la secularidad, no hay recintos "sagrados". No potenciemos misiones hacia dentro sino presencia fuera. Valoremos el trabajo de presencia en la sociedad. Por otra parte, no estoy de acuerdo en que nos tengamos que concentrar en el cambio estructural ya que a corto plazo es muy difícil y nos desanima; no podemos esperar a que la estructura cambie, pero tenemos que cambiar nuestros esquemas estructurales en nuestra manera de funcionar.

- La estructura es muy compleja pero a base de pequeñas cosas, de nuevas experiencias, vamos funcionando a otro nivel.

- Nuestro valor está en las propuestas que podamos ir extendiendo.

- Conviene enfocar bien el problema para poder afrontarlo.


PROPUESTAS

Pasamos, por último, a enumerar las propuestas que habíamos ido reflexionando y traido a la sesión. En primer lugar las expusieron los Clubenitos:

- Analizar la solución de los Equipos Pastorales que se están iniciando en diversas diócesis (incluidas otras aragonesas) desde el punto de vista de la corresponsabilidad y no de la clericalización.

- Ir hacia Consejos Parroquiales decisorios.

- Ayudar la formación teológico-eclesial de los seglares.

- Analizar el rol de los curas dentro del intento de evitar que por la actual amplitud de su rol acaben por abarcar todo.

- Analizar la experiencia organizativa de los Movimientos y Comunidades ya que presentan aspectos muy interesantes de cara a una reconfiguración de las tareas.

- Tratar de que al menos los Consejos Pastoral y Presbiteral manifiesten su opinión sobre el perfil de nuevo Obispo, dentro de lo que debería ser una consulta normal a los mismos.

Además de estas propuestas clubeniteras, se presentaron estas otras:

- Aceptación oficial en la Diócesis de Comunidades Cristianas Populares.

- Que haya cristianos liberados (no sólo sacerdotes) en la Diócesis. Ha habido una resistencia a liberar seglares para tareas pastorales, mientras que no las hay a contratarlos para tareas administrativas.

- Participación más democrática en la elección de cargos.

- Potenciar y dar a conocer las experiencias de los creyentes que se implican en la acción social como militantes cristianos.


VARIOS

- La actual Comisión Permanente pide el recambio. Algunos de sus miembros están ahí desde el principio y tienen decidido no continuar en el cargo.

- La próxima sesión la tendremos el domingo 21 de septiembre a las seis de la tarde en los locales de la parroquia de Belén (c/Juslibol 23). Se pueden coger los autobuses 29, 35 y 36. En la reunión, además del cambio de la Comisión Permanente, nos resituaremos de cara al momento actual de nuestra Diócesis y a nuestro papel en el mismo.