DEBATE SOBRE "LA PARROQUIA, ¿TIENE FUTURO?"
(20.10.2002)
Nos reunimos en los locales de la parroquia Madre de Dios de Begoña de Zaragoza. Álvaro Franch fue el encargado de introducir el tema y lo hizo siguiendo un guión que previamente nos había entregado:
"La Iglesia, iluminada por la luz de este Concilio -tal es nuestra firme esperanza- acrecentará sus riquezas espirituales sacando acopio de nuevas energías, mirará intrépida al porvenir. Ella, en efecto, con oportunas actualizaciones y con una sabia organización de mutua colaboración, hará que los hombres, las familias, los pueblos, vuelvan realmente su espíritu a las cosas celestes". (Del Discurso de apertura del Concilio. Juan XXIII. 11 de octubre de 1962).
1. La Parroquia, como otras instituciones creadas por hombres y mujeres, también vive en crisis. ¿El fin de una época o de un modelo?
2. De la obsesión por el bien-estar a la búsqueda del bien-ser. Se trata de saber dar razones de lo que somos, más que la permanente explicación de lo que hacemos.
3. El paso de una Parroquia "estación de paso" a la creación de "espacios" para el encuentro, el compartir, la reconciliación y la fiesta. Un cambio de método.
4. Nacidos para ser libres. El miedo a perder, a los conflictos, a salir fuera, a ser noticia...
CUESTIONES PARA EL DEBATE:
- ¿De qué "color" vemos a nuestra parroquia? ¿Cálidos, fríos, neutros, acogedores, calculadores, otros? ¿Qué y quiénes la pintan?
- ¿En qué cuestiones se meten más horas y se dedican más personas en nuestra parroquia? ¿Qué incidencia tiene la parroquia en el barrio?
- Dificultades y posibilidades reales para poder participar eficazmente en la vida de nuestra parroquia.
- Nosotros y nosotras, los demás cristianos y cristianas y cualquier persona del barrio, ¿podemos "entrar y salir" de nuestra parroquia cuando queremos?
Aquí cabemos todos
o no cabe ni Dios
* * * * *
El ponente invitó a pintar en un panel los colores con los que veíamos a nuestra parroquia. Se dijeron cosas como las siguientes:
- Mantengo la esperanza y no quiero ser negativo. Se ven lucecicas. Poco funciona lo del Vaticano II. Hoy en mi parroquia se convocaba a la gente para estar en una Comisión de Mayores. Pero falta el ser voz de los que no tienen voz; ese aspecto lo vives en otros lugares (p.e. en la Asociación de Vecinos pero no en la parroquia. El futuro de la parroquia pasa por ser comunidad de comunidades, ser acogedora, impedir que tengamos que estar tan divididos, viviendo unas cosas en la parroquia y otras en otros lugares.
- Le pongo color de barra de bar: en los pueblos las parroquias son como los bares (pides cosas: una de calamares, otra de gambas, otra de matrimonios, una de bautizos...). No analizamos problemas externos ni nos acercamos a ellos.
- Amarillo: la parroquia es una jaula de grillos. No hay que seguir este modelo. La Iglesia del futuro está en la calle, no en tanto templo a conservar. No nos entendemos entre la Iglesia-jerarquía y nosotros.
- Gris: en la Iglesia hay cada día menos gente, se dan sacramentos y no vienen más. La gente que viene cada vez es más mayor. A la gente le da por otras cosas menos por Dios. Lo que pasa en Roma no me gusta. Tenemos que cambiar cada uno y recuperar la ilusión: en tiempos de Franco nos movimos mucho.
- Verde: la parroquia es el centro donde más vivo la esperanza, donde me siento cuestionada, donde celebro. Ha sido importante ver el espíritu que se respira en la parroquia. Tendrá que ser en nuestras comunidades donde tendremos que tirar para adelante porque de arriba no nos va a llegar nada. Tendremos que buscar juntos.
- Verde: si no tenemos esperanza... Ha habido cambio de valores. La jerarquía ha tenido añoranzas del pasado, se junta con el poder. A algunos nos han machacado y estamos cansados. A veces pienso que estaría mejor en mi casa que en la parroquia.
- Arco iris: podemos estar ahora en tiempo gris, pero tras la tormenta siempre sigue la bonanza. Creo que a través de la parroquia debería surgir una luz blanca compuesta de colores diversos. las parroquias deberían ser espacios en donde no se excluyera a nadie (divorciados, homosexuales, etc.). Todos somos responsables de que eso pase. Deben ser espacios de acogida e ir a donde está la gente, a las asociaciones, etc., en donde vamos a encontrar gente interesante. Hay que salir, implicarse, no esperar a que vengan.
- Debemos ser atrayentes, muy abiertos a la gente. A nuestra parroquia vienen los terminales de SIDA. Hoy, día del DOMUND, se nos ha recordado que hemos de salir fuera. Colaboramos con la Asociación de Vecinos, con los centros Culturales, etc. Llevamos 12 años saliendo.
- El cambio debe ser opción de vida. No se trata de captar a la gente porque estamos agonizando. Tendremos que salir nosotros. Y luego celebrarlo en la iglesia o donde sea.
- Rojo y verde: la parroquia está pensada para labores burocráticas y los que acuden buscan unos ritos pero no formarse como cristianos. Este modelo no coincide con el proyecto de Jesús y no tiene futuro. Los curas no deben dedicarse a labores recaudatorias y a reconstruir templos. Estamos igual que la rana del cuento, a la que se le iba calentando el agua sin que se diera cuenta hasta que se quemó.
- Cuando en la sociedad ha habido un santo, esa persona ha atraído a mucha gente. ¿Nos faltan santos en nuestras parroquias?
- ¿Hay termómetro para la santidad? [Se expone la historia de los Clubenitos, de sus propuestas, de la movida que se ha ido originando a pesar de todo]. En mi parroquia se han apuntado más de 200 niños para hacer la primera comunión, distintos cada año, y se producen efectos a veces no sospechados.
El Papa acaba de comentar que cuidado con clericalizar a los laicos, algo con lo que estoy de acuerdo. Pero cuando analizas lo que ha dicho se ve que su intención es la de prohibirles cosas como dar la comunión cuando hay curas, es decir, que se trata de que sólo el clero sea clero y que esté por encima.
Sería bueno que los Consejos Parroquiales sean decisorios y no sólo consultivos; que no sólo decida el párroco.
En el Vaticano II quedó claro que el pueblo de Dios es anterior a la jerarquía. y también es cierto que la parroquia es anterior al párroco y la Diócesis es anterior al Obispo. No puede un párroco o un obispo llegar ahí y hacer lo que él quiera. Por otra parte, ningún obispo debe ser impuesto: esto es doctrina tradicional.
- ¿Cuándo ha sido la Iglesia democrática? Sólo en los primeros siglos hasta que se impuso la jerarquía. El párroco marca y hace que la parroquia siga su método. Habría que hacer unos estatutos en la parroquia y que el párroco que es nombrado los siguiera.
- Se llenan la boca con que todos somos Iglesia pero a la hora de decidir decide la jerarquía y la última palabra la tiene el párroco.
- En el Vaticano II no se trataron todos los temas: p.e. la objeción de conciencia y el binomio democracia-comunión. El problema es que no hemos profundizado suficientemente en lo de comunión, que es suma y no ver quién se lleva el gato al agua. Todos deberíamos sentirnos parte integrante. Hasta ahora no hemos sabido dar con unas fórmulas de futuro.
El Papa toma decisiones por su cuenta, como se ha visto claramente en su última decisión sobre los misterios del rosario.
- Yo he puesto "conservador" en el panel: eligen los de arriba a los obispos, a los curas los eligen "las del velo", las mujeres que tienen más influencia en una parroquia [Esto provocó una protesta airada por considerar así a las mujeres]. Eso hace mucho mal. Muchos curas en las parroquias enseñan más a trabajar por la "añadidura" que por el Reino o por el compromiso.
- Estamos derrotistas. No nos damos cuenta de que la sociedad está como nosotros. Necesitamos una cura de humildad y trabajar desde ahí. ¿Qué ofrecemos nosotros? A los problemas existenciales de la gente no les damos respuesta.
- Habría que preparar las homilías conjuntamente entre curas y seglares. Necesitamos homilías que nos sirvan para nuestra vida, prácticas.
- Hemos ido perdiendo a los obreros, intelectuales, jóvenes, etc. ¿También perderemos a las mujeres?
- La solución: practicar más el Evangelio.
- Hemos descuidado lo fundamental: vivir lo que queremos comunicar. Anunciemos el Evangelio.
- Es importante que nos comuniquemos nuestras experiencias, los pasos que vamos dando, porque esto puede ayudarnos de cara al futuro. Ya que estamos en la parroquia de Begoña os informo de nuestros objetivos para este curso: 1) ser una Iglesia abierta, que acoja y se proyecte hacia el barrio: para ello vamos a cuidar la acogida en el despacho parroquial, un tablón de anuncios informativo de lo de fuera y lo de dentro, la mesa de inmigrantes, etc. 2) Una espiritualidad que una la fe y la vida: con atención especial a las celebraciones, en las cuales tienen que vivirse los problemas de la gente y sacar fuerza para afrontarlos. 3) Una formación vivencial: no de catequesis intelectual sino realizando experiencias, vivencias, que nos ayuden a profundizar en el seguimiento de Jesús. 4) Queremos potenciar la fraternidad comunitaria: conocernos más, tratarnos más, informarnos de nuestras realidades, etc. 5) Vivir la dimensión eclesial afrontando, p.e., la situación de cambio que se va a producir en nuestra Diócesis con la jubilación del Arzobispo y de sus Vicarios.
- Yo me marché de mi parroquia y he aterrizado en una Comunidad Cristiana Popular. Para mí ésa es mi parroquia: allí vivo las celebraciones, la catequesis, los encuentros a nivel nacional... Somos democráticos, a veces con curas y otras sin ellos. Intentamos llevar un estilo de vida cristiano. Estar en la calle con marginados, etc. Tenemos poco contacto con las parroquias normales. Da la sensación de que en la mayoría de las parroquias es difícil estimular y avanzar.
La próxima reunión la tendremos también en estos locales de la parroquia de Begoña el domingo 17 de noviembre a las seis de la tarde. Continuaremos debatiendo sobre la parroquia pero mirando hacia adelante, viendo los objetivos que nos marcamos, los pasos concretos que vamos dando.