ADIÓS, CÁNCER, ADIÓS
(SI NO SE EMPEÑA EN LO CONTRARIO)
Hoy, día 4 de agosto, a las doce del mediodía, me han quitado los puntos de mi operación del 22 de julio (en que me conectaron los intestinos y me quitaron la “bolsa”) y he sido dado de alta por los cirujanos. Ya puedo comer de todo y espero que pronto pueda “deponerlo” sin mayores problemas.
Termina de este modo, la “aventura” que comenzó el 15 de junio del año pasado cuando me diagnosticaron cáncer de colon y que alcanzó su punto culminante el 26 de octubre cuando me lo extirparon. Atrás quedan pruebas, ecografías, radioterapias, quimioterapias, resonancias, tacs, análisis de sangre, etc. Bueno, aunque varias de estas cositas van a continuar como controladores a lo largo de los 5 años que faltan para que me den el alta definitiva. Porque ya sabéis que todo puede reproducirse, las células madre pueden hacer nuevas fechorías, y yo estaré siempre bajo sospecha. Pero hoy se ha doblado una página y espero que las próximas no sean tan preocupantes, aunque soy consciente de que ya estoy en una edad en que el consultorio médico forma parte de la vida de uno.
Os doy a todos las gracias por el apoyo que me habéis prestado, las visitas, oraciones, llamadas telefónicas, palabras de ánimo, etc., etc. Nunca podré agradecéroslo lo suficiente. Habéis contribuido decisivamente para que la experiencia por la que he pasado haya sido gratificante a pesar de lo incómoda. Gracias de nuevo. Gracias especialmente a los dos curas que me han sustituido durante estos meses.Gracias, ¡cómo no!, a mi familia que me ha acompañado en todo momento, día y noche. Y gracias, sobre todo, al buen Dios que ha estado constantemente presente a través de vuestras presencias.
En septiembre estaré de nuevo ejerciendo como párroco en Begoña. Espero contar con todos los que lo habéis hecho hasta ahora y con cuantos quieran sumarse al intento de construir y reconstruir nuestra parroquia para que esté a la altura de la realidad de la gente de este bendito siglo XXI. Un abrazo.
Pepe Nerín
4.8.2010