1. VIENEN CON ALEGRÍA
VIENEN CON ALEGRÍA, SEÑOR, CANTANDO VIENEN CON ALEGRÍA, SEÑOR,
LOS QUE CAMINAN POR LA VIDA, SEÑOR, SEMBRANDO TU PAZ Y AMOR. (TODO BIS).
Vienen trayendo la esperanza a un mundo cargado de ansiedad, a un mundo que busca y que no alcanza caminos de amor y de amistad.
Vienen trayendo entre sus manos esfuerzos de hermanos por la paz, deseos de un mundo más humano que nacen del bien y la amistad.
Cuando el odio y la violencia aniden en vuestro corazón, el mundo sabrá que por herencia le aguardan tristezas y dolor.
2. QUÉ BIEN TODOS UNIDOS
Qué bien todos unidos, mano con mano en el luchar,
qué bien todos hermanos en el sufrir y en el gozar.
Nosotros queremos, Señor, amarte amando la tierra: queremos dejar tras nosotros un mundo mejor y una vida más bella.
Nosotros queremos, Señor, correr con la antorcha encendida; queremos dejar al relevo un fuego mejor, una llama más viva.
3. VAMOS CANTANDO AL SEÑOR
VAMOS CANTANDO AL SEÑOR ÉL ES NUESTRA ALEGRÍA
La luz de un nuevo día venció la oscuridad, que brille en nuestras almas la luz de la verdad.
La roca que nos salva es Cristo nuestro Dios. Lleguemos dando gracias a nuestro Redentor.
Los cielos y la tierra aclaman al Señor, ha hecho maravillas, inmenso es su amor.
Unidos como hermanos venimos a tu altar. Que llenes nuestras vidas de amor y de amistad.
4. SOMOS UN PUEBLO QUE CAMINA
SOMOS UN PUEBLO QUE CAMINA Y JUNTOS CAMINANDO PODREMOS ALCANZAR
OTRA CIUDAD QUE NO SE ACABA SIN PENAS NI TRISTEZAS, CIUDAD DE ETERNIDAD.
Somos un pueblo que camina y marcha por el mundo buscando otra ciudad. Somos errantes peregrinos en busca de un destino, destino de unidad. Siempre seremos caminantes, pues sólo caminando podremos alcanzar otra ciudad que no se acaba sin penas ni tristezas, ciudad de eternidad.
Sufren los hombres, mis hermanos, buscando entre las piedras la parte de su pan. Sufren los hombres oprimidos, los hombres que no tienen ni paz ni libertad. Sufren los hombres, mis hermanos, mas Tú vienes en ellos, de Tí alcanzarán...
5. YO PENSABA QUE EL HOMBRE
Yo pensaba que el hombre era grande por su poder, grande por su saber, grande por su valor.
Yo pensaba que el hombre era grande y me equivoqué, pues grande sólo es Dios.
SUBE HASTA EL CIELO Y LO VERÁS QUÉ PEQUEÑITO EL MUNDO ES. SUBE HASTA EL CIELO Y LO VERÁS. COMO UN JUGUETE DE CRISTAL QUE CON CARIÑO HAY QUE MIRAR SUBE HASTA EL CIELO Y LO VERÁS.
6. PUEBLO DE REYES
Pueblo de reyes, asamblea santa, pueblo sacerdotal, pueblo de Dios, ¡Bendice a tu Señor!
Te cantamos, oh hijo amado del Padre, te alabamos, eterna palabra salida de Dios.
Te cantamos, oh hijo de la Virgen María, te alabamos, oh Cristo nuestro hermano, nuestro Salvador.
Te cantamos a ti, esplendor de la gloria. Te alabamos, estrella radiante, que anuncias el día.
Te cantamos, oh luz que iluminas nuestras sombras. Te alabamos, antorcha de la nueva Jerusalén.
Te cantamos, Mesías que anunciaron los profetas. Te alabamos, oh hijo de Abrahán e hijo de David.
Te cantamos, Mesías esperado por los pobres, te alabamos, oh Cristo nuestro Rey de humilde corazón.
Te cantamos, mediador entre Dios y los hombres, te alabamos, oh ruta viviente, camino del cielo.
Te cantamos, sacerdote de la Nueva Alianza. Te alabamos, Tú eres nuestra paz por la sangre de la cruz.
7. QUÉ ALEGRÍA CUANDO ME DIJERON
Qué alegría cuando me dijeron: ¡"Vamos a la casa del Señor"! Ya están pisando nuestros pies tus umbrales, Jerusalén.
Jerusalén está fundada como ciudad bien compacta. Allá suben las tribus, las tribus del Señor.
Según la costumbre de Israel a celebrar el nombre del Señor; en ella están los tribunales de justicia, en el palacio de David.
Desead la paz a Jerusalén: "Vivan seguros los que te aman, haya paz dentro de tus muros, en tus palacios seguridad".
Por mis hermanos y compañeros voy a decir: "La paz contigo". Por la casa del Señor, nuestro Dios, te deseo todo bien.
8. SEÑOR JESÚS
No fuiste Tú quien me escogió, fui Yo quien te llamé a Tí para que dieras frutos de verdad, frutos de gozo y de paz.
Para seguir tus pasos ven, renuncia a lo que tienes hoy, dáselo todo a quien nada probó, deja tu yo y toma la cruz.
SEÑOR JESÚS QUE CONFÍAS EN MÍ Y ME ENVÍAS A SER LUZ Y A SER SEÑAL. GRACIAS POR TU DON, GRACIAS SEÑOR.
Vete y predica con tu acción, con la palabra y con tu ser, la Buena Nueva de servicio y paz, no tengas miedo te hablaré.
Yo te escogí para ser sal, para ser luz e iluminar que todos vean a mi Padre en Tí, en los sencillos se hace ver.
9. GRACIAS, SEÑOR
Hoy, Señor, te damos gracias por la vida, la tierra y el sol. Hoy, Señor, queremos cantar las grandezas de tu amor.
Gracias, Padre, mi vida es tu vida, tus manos amasan mi barro, mi alma es tu aliento divino, tu sonrisa en mis ojos está.
Gracias, Padre, tu guías mis pasos, Tú eres la luz y el camino, conduces a Tí mi destino como llevas los ríos al mar.
Gracias, Padre, me hiciste a tu imagen y quieres que siga tu ejemplo brindando mi amor al hermano, construyendo un mundo de paz.
10. GLORIA A DIOS
No sé cómo alabarte ni qué decir, Señor, confío en tu mirada que me abre el corazón. Toma mi pobre vida que, sencilla ante Tí, quiere ser alabanza por lo que haces en mí.
GLORIA, GLORIA A DIOS, GLORIA, GLORIA A DIOS
Siento en mí tu presencia, soy como Tú me ves, bajas a mi miseria, me llenas de tu paz. Indigno de tus dones, mas por tu gran amor tu Espíritu me llena. ¡Gracias te doy, Señor!
11. JUNTOS COMO HERMANOS
Juntos como hermanos, miembros de una Iglesia, vamos caminando al encuentro del Señor.
Un largo caminar, por el desierto bajo el sol; no podemos avanzar sin la ayuda del Señor.
Unidos al rezar, unidos en una canción, viviremos nuestra fe con la ayuda del Señor.
12. CONMIGO PUEDES CONTAR
Somos ciudadanos de un mundo que necesita el vuelo de una paloma, que necesita corazones abiertos y está sediento de un agua nueva.
POR ESO ESTAMOS AQUÍ, CONMIGO PUEDES CONTAR Y DEJARÉ MI EQUIPAJE A UN LADO PARA TENER BIEN ABIERTAS LAS MANOS Y EL CORAZÓN LLENO DE SOL.
Somos ciudadanos de un mundo que fue creado como casa de todos, como el hogar de una gran familia donde todos vivamos en paz.
13. HOY ES FIESTA
Hoy es fiesta, fiesta grande, es el día del Señor. Los cristianos nos reunimos en el nombre de Jesús.
Dios no quiere caras tristes, no, no. Dios no quiere desunión. Dios sí quiere más sonrisas, sí, sí, Dios sí quiere más AMOR.
14. DE LA COMUNIDAD
En el nombre del Señor nos hemos reunido. /2/
Ved, qué gozo que los hermanos se quieran. /2/
Hermoso es vivir unidos los hermanos. /2/
Cristo siempre está en medio de nosotros. /2/
15. LA MISA ES UNA FIESTA
La Misa es una fiesta muy alegre. La Misa es una fiesta con Jesús. La misa es una fiesta que nos une. La Misa es una fiesta con Jesús.
Cada domingo celebramos que nuestro amigo nos salvó, que por amarnos dio su vida y resucitó. (BIS)
16. DIOS ESTA AQUÍ
Dios está aquí, tan cierto como el aire que respiro, tan cierto como la mañana se levanta, tan cierto como que este canto lo puedes oír.
Lo puedes sentir moviéndose entre los que aman. Lo puedes oír cantando con nosotros aquí. Lo puedes llevar cuando por esa puerta salgas, lo puedes guardar muy dentro de tu corazón
Dios está aquí...
17. VINE A ALABAR A DIOS
Vine a alabar a Dios. Vine a alabar a Dios. Vine a alabar su nombre. Vine a alabar a Dios.
Él llegó a mi vida en un día muy especial, cambió mi corazón por un nuevo corazón. Y ésta es la razón por la que digo que: vine a alabar a Dios.
18. HORA DE LA TARDE
Hora de la tarde, fin de las labores, amo de las viñas, paga los trabajos de tus viñadores.
Al romper el día nos apalabraste, cuidamos tu viña del alba a la tarde, ahora que nos pagas nos lo das de balde, que a jornal de gloria no hay trabajo grande.
Das al vespertino lo que al mañanero, son tuyas las horas y tuyo el viñedo, a lo que sembramos dale crecimiento, eres Tú la viña, cuida los sarmientos.
19. SOMOS IGLESIA
A edificar la Iglesia, a edificar la Iglesia, a edificar la Iglesia del Señor.
Hermano ven y ayúdame, hermano ven y ayúdame a edificar la Iglesia del Señor.
Los chicos son la Iglesia, las chicas son la Iglesia, somos la Iglesia del Señor.
Hermano ven...
Los curas son la Iglesia, los laicos son la Iglesia, somos la Iglesia del Señor.
Hermano ven...
20. ¿PARA QUÉ TENÉIS LOS OJOS?
¿Para qué tenéis los ojos? ¡Para ver todo crecer! (2)
El camino trepa y trepa, la montaña sube y sube, y la cumbre con su punta hace cosquillas a las nubes,
y las rocas son gigantes que se visten elegantes y preguntan a quien mira ¿quién nos ha podido hacer?
Y la espiga se hace gorda, y los pinos se hacen altos, y la hierba en primavera hace alfombras en el campo, y las flores son señores que se visten de colores y preguntan a quien mira: ¿quién nos ha podido hacer?
El cachorro se hace fiera y el pollito se hace gallo y salió la mariposa del capullo del gusano y los peces de mañana se ponen trajes de escamas y preguntan a quien mira: ¿quién nos ha podido hacer?
Por encima de las fieras, de los pinos y los montes crece un bicho con dos patas que es muy listo y es el hombre, se corona de laureles y se viste con las pieles y se dicen uno a otro: ¿quién nos ha podido hacer?
Y los niños se hacen chicos y los chicos se hacen hombres y unos hombres se hacen ricos porque abusan de los pobres y se visten con corbata y se adornan con medallas y se olvidan la pregunta ¿quién nos ha podido hacer?
21. HOY VUELVO DE LEJOS
Hoy vuelvo de lejos, de lejos, hoy vuelvo a tu casa, a mi casa, y un abrazo me has dado, Padre del alma.
Salí de tu casa, Señor, salí de mi casa, anduve vacío, sin Tí perdí la esperanza, y una noche lloré, lloré mi desgracia.
Camino de vuelta, Señor, pensé en tus palabras, la oveja perdida, el pastor, el pan de tu casa, y a mis ojos volvió la esperanza.
Tu casa, mi casa, será mi morada, banquete de fiesta, mi hogar, vestido de gracia, y una túnica nueva para la pascua.
22. TE ALABO, SEÑOR
Mi alma alaba al Señor, mi alma alaba al Señor desde lo más profundo de mi corazón. Te siento aquí, Señor. Te siento aquí, Señor, aquí en lo más profundo de mi corazón.
Te doy gracias, Señor. Te doy gracias, Señor, desde lo más profundo de mi corazón.
23. NADIE HAY TAN GRANDE
Nadie hay tan grande como Tú, Señor, nadie hay, nadie hay. /bis/
¿Quien habrá que haga maravillas como las que haces Tú? /bis/
Alabaré, alabaré, alabaré, alabaré, alabaré a mi Señor. /bis/
Todos unidos alegres cantamos gloria y alabanza al Señor. Gloria al Padre, gloria al Hijo, y gloria al Espíritu de amor.
24. ORACIÓN DEL POBRE
Vengo ante Tí, mi Señor, con el peso de mi culpa. Con la fe puesta en tu amor que Tú me das como a un hijo. Te abro mi corazón y te ofrezco mi miseria. Despojado de mis cosas quiero llenarme de Tí.
Que tu espíritu, Señor, abrase todo mi ser. Hazme dócil a tu voz. Transforma mi vida entera. Hazme dócil a tu voz. Transforma mi vida entera.
Puesto en tus manos, Señor, reconozco que soy débil, mas Tú me quieres así y por eso yo te alabo. Padre, en mi debilidad, Tú me das la fortaleza. Amas al pobre y sencillo, le das tu paz y perdón.
25. TEN PIEDAD
Ten piedad de mí, Señor./3/ Ten piedad de mí.
Cristo, ten piedad de mí./3/ Ten piedad de mí.
Ten piedad de mí, Señor./3/ Ten piedad de mí.
26. GLORIA, GLORIA, ALELUYA
Gloria, gloria, aleluya. (3) En el nombre del Señor.
Cuando sientas que tu hermano necesita de tu amor no le cierres las entrañas ni el calor del corazón.
Busca pronto en tu recuerdo la Palabra del Señor: "Mi ley es el Amor".
Gloria, gloria, aleluya...
Cristo dijo que quien llora su consuelo encontrará, quien es pobre, quien es limpio, será libre y tendrá paz. Rompe pronto tus cadenas, eres libre de verdad: ¡Empieza a caminar!
Gloria, gloria, aleluya...
Si el camino se hace largo, si te cansas bajo el sol, si en tus campos no ha nacido ni la más pequeña flor, coge mi mano y cantemos unidos por el amor en nombre del Señor.
Gloria, gloria, aleluya...
27. ES MI CORAZÓN QUIEN CANTA
Es mi corazón quien canta, Señor. Es tu corazón quien ama, Señor.
Gracias, porque sentimos tu presencia. Gracias, por la aventura de creer. Gracias, por el amor de mis hermanos. Gracias, Tú me das la vida y la fe.
Es mi corazón quien canta...
Gracias, por cada día que me entregas. Gracias, por la experiencia del crecer. Gracias, por los regalos que nos haces. Gracias, por tu amistad y tu querer.
Es mi corazón quien canta...
Gracias, por los momentos de silencio. Gracias, por esta paz del corazón. Gracias, porque nos muestras tus caminos. Gracias, porque nos hablas de amor.
Es mi corazón quien canta...
Gracias, porque te escondes en lo chico. Gracias, por la alegría sin final. Gracias, por las estrellas que alumbran. Gracias, por esa Madre que nos das.
Es mi corazón quien canta...
28. ¿CÓMO LE CANTARÉ AL SEÑOR?
¿Cómo le cantaré al Señor? ¿Cómo le cantaré? ¿Cómo le cantaré al Señor? Hombre de barro soy.
Él está en los montes y en el mar. Él llena el silencio de la noche en calma y camina en la ciudad
No mira en el hombre su color, no mira el dinero, es Padre de todos y a todos quiere el Señor.
29. TU PALABRA
Tu palabra, Señor, da la vida. Tu palabra, Señor, da la paz. Tu palabra, Señor, es eterna: Tu palabra es la verdad. /bis/
30. MARAVILLOSO
Maravilloso Jesús es para mí, y más dulce que la miel que mana del panal. Me liberó, Él me liberó. Yo le alabaré por toda la eternidad.
31. TU PALABRA ME DA VIDA
Tu palabra me da vida, confío en Tí, Señor. Tu palabra es eterna, en ella esperaré.
Dichoso el que con vida intachable camina en la ley del Señor, dichoso el que guardando sus preceptos lo busca de todo corazón.
32. CANTO DE LAS CRIATURAS
Loado seas, Oh mi Señor. (4)
Por el viento y las estrellas. Por el sol y por la luna.
Por el agua y por el fuego y por todas las criaturas.
Por la hermana madre tierra que alimenta y que sostiene.
Por la flor y por la hierba. Por el mar y por los montes.
La razón de mi existencia es cantarte y alabarte.
Que también toda mi vida sea siempre una canción.
Te alabamos por el fuego que en la noche nos alumbra.
33. PON ACEITE
Pon aceite en mi lámpara, Señor. /2/ Que yo quiero servirte con amor, pon aceite en mi lámpara, Señor.
Y cantaré: ¡Hosanna!, Di: ¡Hosanna!, alabanzas a mi Rey.
Pon aceite....
34. ÉSTE ES EL DÍA
Éste es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo. Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. ¡Aleluya, aleluya!
Que lo diga la casa de Israel: es eterna su misericordia. Que lo diga la casa de Aarón: es eterna su misericordia. Que lo digan los fieles del Señor: es eterna su misericordia.
Escuchad: hay cantos de victoria en las tiendas de los justos: "La diestra del Señor es poderosa: es excelsa la diestra del Señor." (2)
Abridme las puertas del triunfo, y entraré para dar gracias al Señor. Ésta es la puerta del Señor: los vencedores entrarán por ella.
35. NO SOY DIGNO
No soy digno de que, Jesús, entres en mí. Tan sólo tu voz me acaricia el alma; tan sólo tu amor mi hambre saciará.
36. TU REINO ES VIDA, TU REINO ES VERDAD
Tu reino es justicia, tu reino es paz; tu reino es gracia, tu reino es amor; venga a nosotros tu reino, Señor. (2)
Dios mío, da tu juicio al rey, tu justicia al hijo de reyes para que rija a tu pueblo con justicia, a tus humildes con rectitud. (2)
Que los montes traigan la paz, que los collados traigan la justicia; que Él defienda a los humildes del pueblo, que socorra a los hijos del pobre; que Él defienda a los humildes del pueblo y quebrante al explotador.
Que dure tanto como el sol como la luna, de edad en edad; que baje como lluvia a sobre el césped, como rocío que empapa la tierra. Que en sus días florezca la justicia y la paz hasta que falte la luna.
Librará al pobre que suplica, al afligido que no tenía protector; se apiadará del humilde e indigente y salvará la vida de los pobres; salvará de la violencia sus vidas, pues su sangre es preciosa ante sus ojos.
37. SEÑOR DIOS NUESTRO
Señor Dios Nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra! (2)
Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado, ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él; el ser humano para darle poder? (2)
Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad, le diste el mando sobre las obras de tus manos, todo lo sometiste bajo sus pies.
Rebaños de ovejas y toros y hasta las bestias del campo, las aves del cielo, los peces del mar, todo lo sometiste bajo sus pies.
38. LEVANTO MIS OJOS A LOS MONTES
Levanto mis ojos a los montes: ¿de dónde me vendrá el auxilio? El auxilio me viene del Señor que hizo el cielo y la tierra.
El auxilio me viene del Señor que hizo el cielo y la tierra. (2)
No permitirá que resbale tu pie, tu guardián no duerme; no duerme ni reposa el guardián de Israel.
El Señor te guarda a su sombra, el Señor está a tu derecha; de día el sol no te hará daño, ni la luna de noche.
El Señor te guarda de todo mal el Señor guarda tu alma; Él guarda tus entradas y salidas ahora y por siempre.
39. LIBERTADOR DE NAZARET
Libertador de Nazaret ven junto a mí, ven junto a mí. Libertador de Nazaret, ¿qué puedo hacer sin Tí?
Yo sé que eres camino, que eres la vida y la verdad. Yo sé que el que te sigue sabe a dónde va.
Quiero vivir tu vida, seguir tus huellas, tener tu luz, quiero beber tu cáliz, quiero llevar tu cruz.
Quiero encender mi fuego, alumbrar mi vida y seguirte a Tí, quiero escucharte siempre, quiero luchar por Tí.
Busco un mensaje nuevo, te necesito, libertador, no puedo estar sin rumbo, no puedo estar sin Dios.
40. ENSÉÑANOS A ORAR
SEÑOR, ENSÉÑANOS A ORAR, A HABLAR CON NUESTRO PADRE DIOS. SEÑOR, ENSÉÑANOS A ORAR, A ABRIR LAS MANOS ANTE TÍ.
Orar con limpio corazón, que sólo cante para Tí, con la mirada puesta en Tí, dejando que hables, Señor.
Orar buscando la verdad. Cerrar los ojos para ver. Dejarnos seducir, Señor, andar por tus huellas de paz.
Orar hablándote de Tí, de tu silencio y de tu voz, de tu presencia que es calor, dejarnos descubrir por Tí.
Orar también en sequedad, las manos en tu hombro, Señor. Mirarte con sinceridad. Aquí nos tienes, háblanos.
41. HOMBRE DE BARRO
¿Cómo le cantaré al Señor? ¿Cómo le cantaré? ¿Cómo le cantaré al Señor? Hombre de barro soy.
Él está en los montes y en el mar; Él llena el silencio de la noche en calma y camina en la ciudad.
No mira en el hombre su color, ni mira el dinero, es Padre de todos y a todos quiere el Señor.
42. HIMNO AL AMOR
Si yo no tengo amor yo nada soy, Señor. /bis/
El amor es comprensivo, el amor es servicial. El amor no tiene envidia, el amor no hace mal.
El amor nunca se enfada, el amor no es descortés. El amor no es egoísta, el amor siempre es veraz.
El amor disculpa todo, el amor es caridad. No le alegra la injusticia y se goza en la verdad.
El amor soporta todo, el amor todo lo cree. Tiene siempre la esperanza, el amor es siempre fiel.
Nuestra fe, nuestra esperanza, un día se acabarán. El amor es algo eterno: nunca, nunca pasará.
43. SE SIENTE AQUÍ
Se siente aquí, se siente aquí, se siente aquí, el Espíritu de Dios se siente aquí y los hombres de la tierra glorifican al Señor. El Espíritu de Dios se siente aquí
Se mueve aquí...
Prepárate para que sientas, prepárate para que sientas, prepárate para que sientas, el Espíritu de Dios.
Déjale que se mueva, déjale que se mueva, déjale que se mueva, dentro de tu corazón.
44. ENSÉÑANOS A REZAR
Enséñanos a rezar, que no sabemos Señor. /2/
Padre nuestro que estás en el cielo. Santificado sea tu nombre.
Venga a nosotros, venga tu Reino. Hágase tu voluntad.
El pan nuestro de cada día. Dánosle hoy, Señor.
Y perdona nuestras deudas, si nosotros perdonamos.
Amén. Amén. Amén. Amén.
45. YA NO HAY RAZAS
Sólo hay trigo, sólo hay amor, y el mismo sol que vemos tú y yo es de todos y es de Dios.
Cuando un hombre te dé de comer y en tus manos agua a beber acéptalo, ¿qué importa su piel?, te lo da de buena fe.
Cuando el sol se asoma en el mar, cuando un hombre empieza a temblar, te miro a tí, me miras tú a mí y bebemos libertad.
Y si buscas techo y hogar, algún hombre te lo dará, acéptalo, ¿qué importa su color?, te lo da de corazón.
TODOS COMEMOS DEL MISMO PAN, TODOS BUSCAMOS A DIOS. TODOS BEBEMOS EN UN MANANTIAL Y EL AGUA NO TIENE COLOR.
46. EL TRIGO SE MOLIÓ
En la tierra la sembró el sembrador, la semilla de tu pan, Señor. Y después el viñador trabajando en buena lid, y las tierras ven crecer, las espigas y la vid.
El trigo se molió en el molino, rompiendo su cuerpo como Tú, la uva la pisó el hombre en el lagar, igual que Tú te dejaste pisar.
Y ahora convertido en pan y en vino tu pueblo lo ofrece en el altar, conviértelos, oh Dios, son fruto de tu amor, en Tu Cuerpo y Sangre, Señor.
47. SABER QUE VENDRÁS
En este mundo que Cristo nos da hacemos la ofrenda del pan, el pan de nuestro trabajo sin fin y el vino de nuestro cantar. Traigo ante Tí nuestra justa inquietud: amar la justicia y la paz.
SABER QUE VENDRÁS, SABER QUE ESTARÁS PARTIENDO A LOS POBRES TU PAN. (BIS)
La sed de todos los hombres sin luz, la pena y el triste llorar, el hambre de los que mueren sin fe cansados de tanto luchar. En la patena de nuestra oblación acepta la vida, Señor.
48. GUÍAME, SEÑOR
Guíame, Señor, guíame, Señor, y guarda mi alma, y guarda mi alma.
OH MI DIOS, OH MI DIOS, CONFÍO EN TÍ, CONFÍO EN TÍ. YO TE ALABO SEÑOR, YO TE ADORO, SEÑOR, OH MI DIOS.
Líbrame, Señor, líbrame, Señor, de todo peligro, de todo peligro.
Dame un corazón, dame un corazón, que pueda adorarte, que pueda adorarte.
49. JOTA
Venimos a ofrecerte los frutos de nuestra tierra, racimos de nuestras vides y espigas de nuestras eras,
de la viña y el secano, de la huerta y el trigal te ofrecemos estos frutos que hoy traemos a tu altar.
Mira por nuestras cosechas del alto y bajo Aragón, la Ribera, el Somontano, los Monegros y el Jalón.
Y junto con los esfuerzos y sudores del rastrojo te ofrecemos nuestras vidas en apretado manojo.
Este trigo y este vino que cultivó el labrador
para nosotros serán pan y bebida de salvación (bis).
50. ES MI CUERPO
El Señor Dios nos amó como nadie amó jamás. Él nos guía como estrellas cuando no existe la luz.
Él nos da todo su amor mientras la fracción del pan. Es el pan de la amistad, el pan de Dios.
ES MI CUERPO: TOMAD Y COMED. ES MI SANGRE: TOMAD Y BEBED. PUES YO SOY LA VIDA, YO SOY EL AMOR. OH SEÑOR, CONDÚCENOS HASTA TU AMOR.
El Señor Dios nos amó como nadie amó jamás. Sus paisanos le creían hijo de un trabajador. Como todos Él también ganó el pan con su sudor y conoce la fatiga y el dolor.
El Señor Dios nos amó como nadie amó jamás. Él reúne a los hombres y les da a vivir su amor, los cristianos todos ya miembros de su cuerpo son. Nadie puede separarlos de su amor.
51. CRISTO, CRISTO JESÚS
Cristo, Cristo Jesús identifícate con nosotros. Señor, Señor mi Dios identifícate con nosotros. Cristo, Cristo Jesús, solidarízate no con la clase opresora que exprime y devora a la comunidad sino con el oprimido, con el pueblo mío sediento de paz.
52. OFRECEMOS LO QUE NOS DISTE
TE OFRECEMOS, SEÑOR, LO QUE NOS DISTE TÚ.
Los días que se abren con luz y oraciones, las tardes repletas de frutos y gozos.
El pan en las manos de tu sacerdote, el cáliz que ofrece por todos los hombres.
Los cuerpos que ganan su pan con trabajo, las almas que luchan y esperan tu reino.
La fe que sembraste en todos los hombres, amor y esperanza que llenan su vida.
Los ratos alegres que llenan mi alma, la angustia del hijo que busca a su Padre.
53. TE PRESENTAMOS
TE PRESENTAMOS EL VINO Y EL PAN, BENDITO SEAS POR SIEMPRE, SEÑOR. (bis)
Bendito seas, Señor, por este pan que nos diste fruto de la tierra y del trabajo de los hombres.
Bendito seas, Señor, el vino Tú nos lo diste fruto de la tierra y del trabajo de los hombres.
54. OFRENDA DE AMOR
Por los niños que empiezan la vida, por los hombres sin techo ni hogar, por los pueblos que sufren la guerra, te ofrecemos el vino y el pan.
Pan y vino sobre el altar son ofrenda de amor. Pan y vino serán después tu cuerpo y sangre, Señor. /bis/
Por los hombres que viven unidos, por los hombres que buscan la paz, por los pueblos que no te conocen, te ofrecemos el vino y el pan.
Pan y vino sobre el altar...
55. CREO, SEÑOR, FIRMEMENTE
Creo, Señor, firmemente que de tu pródiga mente todo este mundo nació; que de tu mano de artista, de pintor primitivista la belleza floreció. Las estrellas y la luna, las casitas, las lagunas, los barquitos navegando sobre el río junto al mar.
LOS INMENSOS CAFETALES, LOS BLANCOS ALGODONALES, Y LOS BOSQUES MUTILADOS POR EL HACHA CRIMINAL. (2)
Creo en vos, arquitecto, ingeniero, artesano, carpintero, albañil y armador; creo en vos, conductor del pensamiento, de la música y el viento, de la paz y del amor.
Yo creo en vos, Cristo obrero, luz de luz y verdadero unigénito de Dios; que para salvar el mundo en el vientre humilde y puro de María se encarnó. Creo que fuiste golpeado, con escarnio torturado, en la cruz martirizado siendo Pilatos pretor: el romano imperialista, opresor y desalmado, que lavándose las manos quiso borrar el error.
Yo creo en vos, compañero, Cristo humano, Cristo obrero, de la muerte vencedor; con tu sacrificio inmenso engendraste al hombre nuevo para la liberación. Vos estás resucitando en cada brazo que se alza para defender al pueblo del dominio explotador; porque estás vivo en el rancho, en la fábrica, en la escuela, creo en tu lucha sin tregua, creo en tu resurrección. (2)
56.YO TE OFREZCO, SEÑOR
Yo te ofrezco, Señor, en mi plegaria el trajín de cada día, toda la energía que da mi sudor. Yo te ofrezco, Señor, mi trabajo entero, el esfuerzo de mis brazos, el vivo entusiasmo de mi corazón.
Los pequeños y mayores con el pan y el vino te ofrecemos hoy los disgustos y alegrones que en cada momento la vida nos dio, las jornadas intensivas, los viajes gozados, con frío y calor, los anhelos, los dolores, lo más importante: todo nuestro amor.
Nuestras manos siempre abiertas y siempre dispuestas para trabajar, nuestras sencillas palabras que alegres proclaman toda tu bondad, nuestros pequeños deseos de que el mundo hoy caminen en paz,
nuestro corazón que ama y en cada golpe quiere amarte más.