OPTAMOS POR LA COORDINACIÓN


Desde hace unos años participamos en un fenómeno cada vez más consistente: la coordinación de los diferentes grupos y Movimientos juveniles. Hemos descubierto claramente que los grupos cerrados no conducen a ningún sitio, que el desconocimiento mutuo es estéril y que sobran muchos capillismos y padres o madres acaparadores. Y hemos optado por la coordinación.


RAZONES PARA LA COORDINACIÓN


- No nos coordinamos para ser más "fuertes". Hay razones de peso, especialmente teológicas: la coordinación brota de la comunión eclesial. La Trinidad es la imagen perfecta de la coordinación.

- Es una expresión de la Iglesia que nace en medio de los jóvenes.

- Con ella buscamos juntos la identidad grupal y eclesial. Por eso no vale que sea un cajón de sastre donde quepa todo: hay que seguir unas líneas (las de Pastoral Juvenil del Documento Diocesano).

- Para mantener viva la conciencia misionera y la actitud evangelizadora de los grupos.


OBJETIVOS DE LA COORDINACIÓN


- Conocimiento de los grupos. Apertura a otros como medio de crecimiento y enriquecimiento mutuo.

- Poner en común lo que hacemos y somos, intercambiar experiencias y materiales.

- Revisarnos, siguiendo las líneas de Pastoral Juvenil.

- Potenciar las actuaciones de los grupos y las acciones comunes.

- Posibilitar una experiencia de comunidad eclesial evangelizadora y misionera: iniciarse en la vivencia del pluralismo comunitario, unidad dentro de la diversidad.

- Potenciar el protagonismo de los jóvenes.


ACTITUDES BÁSICAS


- Acogida y apertura: buscar más lo que une que lo que separa. Ser sensible a lo que los demás piensan y hacen, escuchar para potenciar y no para descalificar, aportar más que discutir.

- Confianza y sencillez: buscar relaciones de amistad que favorezcan el trabajo en común y todo lo bueno que haya en nosotros.

- Flexibilidad.

- Disponibilidad.

- Superación de individualismos, de los deseos de dominio, elitismos, autosuficiencias, etc.

- Solidaridad, apostando por los que más lo necesitan, por los que menos cuentan.


ALGUNAS OBSERVACIONES


- Las Coordinadoras no son sólo espacios de puestas en común de experiencias sino que deben generar un estilo de pastoral con unas opciones, objetivos, prioridades y metodología.

- La Coordinadora es un servicio de Iglesia, que debe potenciar la comunicación entre los grupos y Movimientos organizados con la masa de los jóvenes.

- La coordinación pretende mantener viva la conciencia misionera y la actitud evangelizadora de los grupos juveniles cristianos.

- La coordinación es un medio para potenciar la vida de los grupos que se coordinan y un modo de dar una dimensión más eclesial a nuestro trabajo de grupos.

- La coordinación debe propiciar una serie de servicios de cara a la Iglesia Diocesana.

- Las Coordinadoras no deben depender de personas físicas, sino ser opciones de los grupos, y la memoria histórica debe transmitirse de un representante a otro.

- Hay que realizar en ellas un trabajo organizado: elegir una comisión permanente, convocatorias adecuadas y con orden del día, fomentar la puntualidad, tomar decisiones, levantar actas, etc.

- Conviene elegir para ir a la Coordinadora no al que menos trabajo tiene en nuestro grupo sino al que mejor pueda hacer de representante.

- Es importante que apoyéis a vuestro representante, que le preguntéis, que le animéis a ser metódico y buen informador.

- Evitad que lo que se trata en Coordinadora le preocupe sólo al que vaya a ella. Sentidlo como vuestro.

- No estaría de más que en alguna ocasión invitárais a visitar vuestro grupo a alguno de los miembros de la Comisión Permanente de la Coordinadora.

- Conviene racionalizar la red de coordinadoras para evitar que se convierta, por un lado, en una macroestructura poco flexible, y, por otro, que multiplique el trabajo y la dedicación de los jóvenes, les angustie y dificulte la rápida comunicación entre todos.


PERFIL DE LOS MIEMBROS DE LA COORDINADORA


- Estar directamente relacionado con el mundo juvenil y conocerlo bastante.

- Traer la identidad de su grupo o Movimiento.

- Llevar un recorrido amplio dentro de los grupos o Movimientos juveniles.

- Acudir a las reuniones de la Coordinadora, siendo puntual.

- Continuidad: que sea la misma persona al menos durante un curso.

- Disponibilidad para el trabajo de la Coordinadora: no escaquearse.

- Meter caña para que sus representados reflexionen sobre lo que es la Coordinadora, la Pastoral Juvenil, etc., así como sobre las cuestiones que se planteen en la Coordinadora.

- Informarles sobre el contenido de las líneas de Pastoral Juvenil (para lo cual él debe asimilarlas previamente).

- En definitiva: ser puente de dos direcciones entre la Coordinadora y su grupo o grupos. Para ello no hay que desanimarse si el grupo no reacciona como desearíamos, y, por otra parte, hay que utilizar los medios de transmisión de la información que se vean más apropiados para la realidad de los grupos.