DESDE LA RESIDENCIA

 

            Tenemos 53 residentes, todas las plazas cubiertas y hay lista de espera. Lo que ha cambiado es que casi todas las solicitudes actuales para entrar son de personas asistidas, aunque, naturalmente, siguen entrando personas válidas.

 

            Ahora estamos proyectando la 2ª fase de la reforma de la tercera planta. Tenemos 4 plazas y se convertirán en 6 habitaciones, ampliando el pasillo para que quepa una silla de ruedas y quitando uno de los baños que no cumple las medidas legales. Con ello adecuaremos la planta a las normas actuales para plazas de asistidos: distancia entre camas, anchura de las puertas, camas con mando para levantar y acostar mejor a las personas...

 

            Ahora disponemos de 4 plazas conveniadas con la DGA y 2 plazas más que nos acaban de conceder. Por otra parte, estamos consiguiendo que personas que van envejeciendo y convirtiéndose en asistidos no tengan que marcharse a otras residencias en donde les pudieran atender.

 

            La Ley de Dependencia va a tener una gran influencia en la Residencia. Obliga a la Administración a atender a unas personas con unas determinadas dependencias. Personas que atendemos aquí pueden solicitar la valoración para que tengan un dinero que la Administración les va a entregar para que los cuiden y así puedan ser consideradas como dependientes.

 

            Estamos esperando que el Ayuntamiento nos conceda la licencia de obras para arreglar la terraza, ya que cuando llueve se filtra el agua a causa del deterioro del suelo e inunda la iglesia.

 

            De cara a la Expo había una propuesta de Cruz Roja para ir pero no se ha llegado a un acuerdo con el Ayuntamiento ya que hacían descuento a los residentes, pero éstos, claro está, necesitan ir acompañados (por ejemplo para empujar la silla de ruedas) y a los acompañantes no les hacen descuento.

 

            Los árboles del jardín todavía no van a dar sombra este verano, pero se podría poner algún banco de poner y quitar.

 

            Los boletines se siguen publicando y ahora va a salir el de junio.

 

            Hemos pedido una subvención para poder contratar un terapeuta ocupacional. Se dedicaría a estimular la psicomotricidad, hacer trabajar la mente, etc.

 

            Estamos muy contentos con los voluntarios. Son unos 15 y ayudan en las duchas, nos hacen de conductores para ir a buscar los alimentos que nos dan, acompañan a los residentes en compras especiales, acuden al Centro de Salud a buscar recetas, nos ayudan en la plancha, etc.

 

            Todos los días del año se reza el Rosario en esta casa, de siete menos cuarto a siete y cuarto.

 

            Con la economía vamos saliendo a flote. Hemos pedido a los familiares que tramiten lo de la ley de la dependencia, porque aquí hay muchas personas que entraron válidos pero que cada vez necesitan más ayuda: desde cambiarlos tres veces de ropa al día hasta estar pendientes toda la noche porque se desubican temporalmente y se levantan a las tres de la mañana y se visten. Hay que estar muy pendientes de ellos.

 

            Los residentes están contentos, aunque la primavera no les ha sentado muy bien: hemos tenido operaciones de próstata, subidas de azúcar… Las partidas de guiñote continúan, no así, en cambio, la gimnasia debido al embarazo de Merche, la trabajadora social, a la cual damos desde aquí la enhorabuena.