¿DÓNDE LOS "FIELES"?
(3er. y último capítulo de la trilogía sobre el Día de la Diócesis)
Me escribe mi amigo Alfonso comentándome el escrito de nuestro Arzobispo de Zaragoza titulado "Jornada de oración y colecta por la Iglesia Diocesana" publicado en la página 5 del semanario "Iglesia en Zaragoza" de fecha 12 de noviembre de 2006. Y me destaca los siguientes textos del escrito (las mayúsculas son suyas):
"La Iglesia existe, crece y se desarrolla allí donde UN sucesor de los Apóstoles, UN OBISPO,...
con la ayuda de los presbíteros, "próvidos colaboradores" SUYOS...".
"Para llegar más y mejor a todos y a cada uno de los miembros de la porción del Pueblo de Dios
a ÉL confiada, el Obispo..."
"...uno o más presbíteros, los cuales, partícipes de la unción sacramental y de la misión del
Obispo, pero en obediencia ministerial a ÉSTE..."
"...la Iglesia diocesana, presidida por el Obispo, con la ayuda poderosa de sus próvidos
colaboradores, los presbíteros."
"Oremos por la Iglesia diocesana y por nuestro pastor el Obispo."
Mi amigo acaba con el siguiente comentario: "Como entretenimiento final, cuéntense las veces
en las que aparece la idea 'Iglesia diocesana = Obispo'. Y todo en la página 5 del semanario.
¿A dónde quiero llegar? Pues a ninguna conclusión escondida, salvo la evidencia de lo
observado con mis propios ojos: "Obispo" se escribe con mayúscula y "presbítero" se escribe
con minúscula. Adivina adivinanza: ¿cómo se escribirá el resto: "Fieles" o "fieles"?
Reconozco que no es el único que me ha manifestado su perplejidad ante el escrito del Arzobispo
y que también yo mismo me he sentido incómodo con las reflexiones de nuestro pastor.
Desgraciadamente muchas personas confunden la Iglesia con la Jerarquía y todo esto viene a
darles la razón. ¿Dónde queda la Iglesia como Pueblo de Dios, la corresponsabilidad, la dignidad
común de todos los bautizados, incluso el sacerdocio común de los fieles que participa del único
sacerdocio, el de Jesucristo? Donde no hay cristianos de a pie no hay Iglesia. Donde no hay
comunidades vivas de creyentes no hay Diócesis posible. Donde no hay servidores que se
colocan los últimos no hay Espíritu de Jesucristo.
Reconozco que me gusta más el Arzobispo cuando me abraza, cuando lo sientes cercano y cariñoso, cuando saca a relucir su sentido del humor, cuando actúa "a la pata la llana", que cuando escribe cosas como las que estamos refiriendo.
Pepe Nerín
19.11.2006, Día de la Diócesis.