EDUCACIÓN PARA
En noviembre de 2006 escribí un artículo sobre “educación
para la ciudadanía”. El él alabé la lentitud y prudencia del gobierno en este
tema, máxime cuando había que recabar opiniones y unir voluntades hasta
conseguir un consenso de todas las fuerzas sociales. En estos momentos se han
evacuado consultas suficientes y muchos han dado el visto bueno, aunque no
todos. Entre otros no han dado su bendición la cúpula de
Sin embargo parece que lo que intenta la asignatura es
válido. Envueltos en una atmósfera de la
cultura del bienestar, muchas veces modorra y superficial, fomentada por los
medios, especialmente la televisión concebida para distraer, dominar y explotar
al ciudadano, metidos todos en una abulia o conformismo sociopolítico que nos
lleva a inhibirnos de lo común, no parece insano dar al alumno conocimientos,
criterios, motivaciones y principios no contradictorios a ninguna creencia.
Pero no sólo se ha opuesto el portavoz de
Compruebo, por el contrario, que muchos católicos
significados, tanto seglares como religiosos, incluidos los religiosos de
Si se pretendiera el “amaestramiento ideológico” desde el
Ministerio, sí que sería objeto de denuncia, aunque no creo que fuera eficaz.
Para ello, se necesitaría un Estado totalitario, control y censura del
pensamiento, delegados políticos en cada centro escolar que vigilaran la
“pureza del pensamiento único”, la designación de profesores a dedo y la
eliminación del disidente. Eso han hecho todos los grandes dictadores de
La domesticación ideológica es más eficaz de otra manera,
a base de prebendas, colocaciones según conveniencia del poder de turno,
recomendaciones y demás corruptelas. Alrededor del poder aparecen enseguida los
otros hombres, los que se inclinan siempre ante la consigna venida de
arriba. Este es el verdadero
peligro. ¿Qué Ministerio, qué
Institución o qué gobierno pueden educar la conciencia de nadie si se eligen
cargos a dedo, se premia al sumiso y obediente, se traslada al disidente y se
permite o no se denuncia la corrupción y la manipulación contra el ciudadano de
a pie?
Lo otro, el adoctrinamiento ideológico en la escuela,
repito, si se pretende habría que enfrentarse a él porque no puede un gobierno
formar a los alumnos “a imagen y semejanza suya”. Aún sería más lamentable que
luego viniera otro gobierno a hacer lo mismo pero al revés, con lo que se
convertiría la escuela en campo de politización. De hecho parece que ya hay
Comunidades Autónomas que no piensan
poner en marcha la asignatura de educación para la ciudadanía. Todo por no
buscar el acuerdo o no encontrarlo en temas tan importantes. ¿Tanto cuesta
ponerse en los zapatos y en la piel del otro y llegar a consensos en lo que
debe ser común a todos? Incluso, aunque parezca exagerada y no se comparta la
llamada de Antonio Cañizares a “no colaborar con el mal” es bueno escucharle
porque el Arzobispo de Toledo puede ver una brecha abierta en el camino de la
educación en la escuela, que marchando por ella y tras larga marcha nos
encontraríamos muy lejos de donde queríamos ir. Si no fuera así el Prelado se
estaría jugando su prestigio por defender nimiedades. No creo que se repita en
este caso lo que dice José Luis Aranguren: “La moral se esgrime cuando se está en la
oposición, la política cuando se ha obtenido el poder”.
Gregorio Forniés,
sociólogo.