Religión Digital. 29.07.09
No
tengo que empezar diciendo que estoy en desacuerdo con la decisión que se ha
tomado de silenciar a Juan Masiá en su blog de Religión Digital. Por supuesto, estoy en total
desacuerdo con semejante medida, sea quien sea el último responsable de tal
decisión. No estoy de acuerdo con lo que se ha hecho porque estoy convencido de
que Juan Masiá es un buen creyente, un buen
religioso y un excelente teólogo.
Se
podrá estar o no estar de acuerdo con algunos de sus puntos de vista o con su
modo de expresar lo que piensa. Pero, ¿dónde está escrito que todos los
cristianos y todos los teólogos tenemos que pensar de la misma manera y
debemos expresar nuestros puntos de vista con el mismo lenguaje?
Sabemos
que la fe nos exige aceptar y coincidir en los contenidos que pertenecen a lo
que, en la tradición de
Aquí es
conveniente recordar que, según la enseñanza del concilio Vaticano I, “deben
creerse con fe divina y católica todas aquellas cosas que se contienen en la
palabra de Dios escrita o tradicional, y son propuestas por
Pues
bien, verdades de las que nos consta que han sido reveladas por Dios y que
De ahí
que el respeto a la pluralidad de ideas y planteamientos es constitutivo de
la fe cristiana. Como también es constitutivo de nuestra fe la tolerancia
en todo cuanto no pertenece a la fe, en el sentido que nos indica el concilio
Vaticano I.
Por
eso, en
Quien
haya leído con atención el Nuevo Testamento, sabe que, según el libro de los
Hechos de los Apóstoles, Pablo y Bernabé se enfrentaron hasta tal punto
que llegaron al “paroxysmos” (Hech
15, 39), una palabra dura que indica literalmente una “irritación”, un
“conflicto fuerte”. Tan fuerte que, a partir de aquel momento, Pablo y Bernabé
se separaron definitivamente (Hecho 15, 39-40). Y más conocido aún es el
conflicto que se produjo entre Pedro y Pablo, un conflicto público (Gal 2,
Por
todo esto, he dicho que lo ocurrido con Juan Masiá es
paradigmático. Quiero decir: cuando en
Yo sé
que, al decir estas cosas, algunos obispos, sacerdotes, religiosos/as y no
pocos laicos se van a sentir en desacuerdo. Y algunos seguramente podrán sentir
el mismo “paroxismo” que sintieron Pablo y Bernabé. Es lógico. Tenemos que
aceptarlo con serenidad, sosiego, respeto y tolerancia. Pero mi punto de vista
es que hay que decir estas cosas. Porque seguir callando, ante los abusos de
poder que estamos viendo en
José
María Castillo, teólogo