EL CONSEJO DE PASTORAL
El 26
de septiembre de 1970 se dio un importante paso adelante con la constitución,
en reunión celebrada en la guardería, del Consejo Pastoral parroquial (el
primero en fundarse en la
Diócesis) y que fue fruto de dos asambleas que le
precedieron. Asistieron los cuatro sacerdotes (Daniel, Alfonso, Ignacio y
Benito), Tomasa Funes (Sierva), el matrimonio César Cisneros y Raquel Aznar,
Casimiro López (Cáritas), Carmelo Montañés (hombres),
Ana Mª. Calvo y Esperanza Artal recientemente
fallecida (mujeres), Antonio Guil (Centro Social),
José Antonio Beltrán, Manuel Carrión, Rosario Gimeno y Engracia Lamparán
(jóvenes), Luis Cruz y Mª. Pilar Aliod
(Scouts). Un año más tarde fue nombrada secretaria del Consejo la Sierva Conchita
Martínez y entró también Julio Alderete (economía). Y otros “históricos”,
muchos de los cuales continúan entre nosotros como Armando Aragón y Mª. Paz (+), Félix Casanova, José Muniesa
y Consuelo, Teresa Ceresuela (+), Pili Gracia,
Sagrario y José Luis Piazuelo, etc.
El
Consejo proponía la orientación a dar a la parroquia, preparaba y convocaba las
Asambleas parroquiales, coordinaba las actividades de los grupos y decidía
sobre los problemas de la parroquia. De 1970 a 1973 convocó nueve Asambleas decisorias
(cons-trucción de la nueva
iglesia, de la Residencia
de Ancianos, renuncia a la paga del Estado, carácter decisorio del Consejo,
compromisos frente a la situación social, cartas de denuncia o solidaridad…).
Fueron
abundantes las intervenciones del Consejo orientadas a denunciar situaciones
injustas o a solidarizarse en temas sociales, laborales e incluso políticos:
cartas de solidaridad a Monseñor Añoveros acosado por
las autoridades políticas tras su homilía en defensa de los vascos (1974);
críticas al arzobispo Cantero al ser nombrado procurador en Cortes y miembro
del Consejo del Reino; cartas al presidente de Ecuador manifestando solidaridad
con los campesinos (1974); cartas al Alcalde sobre los terrenos del
psiquiátrico (1975), peticiones de amnistía de los presos políticos; cartas al
obispo Iniesta; al Arzobispo sobre el caso Fabara,
etc.
El
Consejo aprobó la presencia de la parroquia en la Coordinadora de
Comunidades (1975), impulsó el trabajo por Comisiones (económica,
evangelización, culto, acción, servicios…); revisó su funcionamiento, elaboró
planes pastorales globales y sectoriales; preparó diversas encuestas,
asambleas, etc. Y, sobre todo, trabajó intensamente para potenciar la comunidad
y elaborar su proyecto comunitario.■