EL RÉGIMEN EN EL QUE VIVIMOS ES UNA DICTADURA
Iñaki Gabilondo, CNN+, 15.7.2010
“El curso que concluye no nos
parece que haya sido un curso como los demás. Porque lo ocurrido tras la
hecatombe financiera ha sido tan aplastante que nos parece que marca un antes y
un después. La naturalidad con que ha impuesto su ley en todo el mundo la
doctrina que nos arrastró al abismo ha descorrido el cortinón que ocultaba una
gran verdad.
Somos súbditos de los mercados. El régimen en el que vivimos es una dictadura,
una dictadura muy particular, pero una dictadura; disfrazada con los ropajes de
la democracia, pero una dictadura.
Nuestros orgullosos estados, nuestros representantes políticos, la mayoría de
nosotros los ciudadanos fingimos no darnos cuenta y manejamos toda la
gesticulación de la normalidad democrática pero ya no podemos ignorar que los
caminos están marcados, que fuera de ellos no hay salvación y que nuestra
libertad sólo puede ejercitarse en el pequeño margen de elasticidad (un poquito
más pa’aquí, un poquito más pa’allá)
que se nos autoriza.
No estamos desde luego ante ninguna situación que queramos calificar con
tremendismo. No hay tremendismo en esta afirmación. En los últimos meses hemos
podido comprobar que se ha decretado un modelo obligatorio de gobernación. La
socialdemocracia, por ejemplo, ha quedado prohibida de facto. Se le permite
gobernar, eso sí, con tal de que no sea con sus propios puntos de vista.
Así que una vez que esta evidencia, era largamente sabida, ha estallado de
forma tan clamorosa, se trata de saber ahora que hacemos: si aceptamos sin
reparos esta dictadura, o si lo ocurrido, lo tan evidentemente puesto de
manifiesto, desencadena una revisión de fondo sobre la democracia y sobre su
futuro. Que no debe ocupar solamente a la izquierda, naturalmente. Pero para la
izquierda se convierte en decisivo: o descubre su sentido y su papel en esta
nueva realidad o estará condenada a marchitarse y desdibujarse. Es un punto de
vista, pero tengo la impresión de que por aquí van aproximadamente las cosas”.