Enhorabuena
a los progenitores de Javier, primer bebé nacido en el estado español por solidaridad
genética, enhorabuena a su hermano y a él, que nació dando y
para dar vida. Enhorabuena desde
No se
debería llamar a este procedimiento "selección", palabra que sugiere
elegir a unos y excluir a otros. Es mejor hablar de "solidaridad
genética"
Hay que
tranquilizar al padre y a la madre, si alguien les dice que no es éticamente
correcto. Las expresiones desafortunadas de algunas instancias religiosas, que
dijeron equivocadamente que eso es "sacrificar a un hermano para salvar a
otro" y que se opusieron, entre otras cosas a la ley de reproducción
asistida, dieron con ello muestra de su ignorancia tanto teológica como ética.
No se ha
sacrificado a nadie, ni se han seleccionado unas personas (los pre-embriones no lo son
todavía), ni se ha discriminado o excluído a nadie.
Simplemente se dio luz verde a uno de los óvulos fecundados, tras el debido diagnóstico
pre-implantacional,
para que fuera implantado y entrase en el proceso de llegar a ser persona, una
vez consumado el proceso constitutivo de un nuevo ser humano a lo largo de la
interacción embrio-materna durante las semanas
siguientes (entre la tercera y octava aproximadamente).
Hoy,
transcurrido normalmente el proceso de gestación, la compatibilidad genética de
ese recién nacido, además de la alegría de una nueva vida,
trae al mundo la esperanza de dar vida.
El cardenal
Albino Luciani (el Papa Juan Pablo I, que solamente
sobrevivió un mes en el ambiente de