Enrique de Castro López-Cortijo levanta
expectación allá donde va. Cura 'rojo' en el madrileño barrio de El Pozo del
Tío Raimundo, su manera de vivir el Evangelio lo ha enfrentado a
- Así de sopetón, habrá a quien le parezca
aberrante.
- De
- ¿Cómo sería su Iglesia?
- Yo haría referencia a
-
- Nuestro templo en Madrid es como un salón
grande, con una mesa y bancos alrededor. Es comunitario, ahí hablamos, pero
cuando hemos recogido a los expulsados de
- Aborto, matrimonio homosexual, Educación
para
- En el Evangelio no existe un código moral,
lo que hay es una oferta de Jesús: la oferta de la mesa horizontal para
todos, liberadora, donde estaba desde el recaudador de impuestos a la
prostituta o el borracho. Por eso nosotros, siendo Iglesia, tendríamos que
agradecer que haya una ley que no discrimina a los homosexuales. ¡Por lo
menos ya no se les mete en la cárcel!
- ¿Qué le trae a Extremadura?
- Me han pedido que hable de la crisis en
nuestros barrios, y lo haré, pero dejaré claro que el factor desencadenante
de la crisis actual no ha sido la especulación económica, sino la degradación y
la desvertebración social. Hay que rescatar el
comienzo de la organización ciudadana, la lucha social, la toma de conciencia,
las ganas de participar.
- ¿Le preocupa la sociedad de hoy?
- En los últimos años hemos ido cambiando
libertad por seguridad, el control de la población cada vez es más fuerte.
Hoy en día, los servicios sociales entran en nuestras casas como si fueran
policías, les quitan la tutela a los niños y se los llevan; los centros de
menores cometen auténticas masacres; la policía está metida en las escuelas
y en los hospitales; a los emigrantes, que son un factor de desarrollo
económico, se les persigue. Si nos hubiéramos solidarizado desde el
principio, esto no ocurriría.
- ¿Hay tiempo de reaccionar?
- Es necesario perder el miedo, rescatar la fe en la creatividad y en el ser humano, encontrarnos de frente con el mundo de la marginación de manera que nos veamos implicados. La prueba de que se puede conseguir está en las mujeres que se han unido para luchar contra la droga, en los jóvenes que no se conforman, en los movimientos de lucha social...