GRACIAS
Hace
tres meses publiqué un editorial titulado “¡Más humanidad, por favor!” en el
que, entre otras cosas, lamentaba el silencio oficial tras mi dimisión como
Director de
“Muy apreciado en el Señor:
A través de estas líneas
deseo expresarte mi más sincera gratitud por el servicio intenso y prolongado
que has desarrollado durante los años en que has trabajado como Director de
Has llevado a cabo una
labor constante y paciente con rigor, dedicación y disponibilidad, y el reconocimiento
de tu trabajo quiere hoy ir acompañado por el agradecimiento por tu entrega.
Recibe mi testimonio de aprecio y estima, junto con mi más cordial y fraterno saludo.”
Agradezco
estas líneas de mi arzobispo, así como la comprensión de mis vicarios, al
tiempo que confío en que siga sirviendo de utilidad todo el material elaborado por
mí durante estos últimos 30 años, e igualmente el realizado por mis
predecesores y que se ha venido guardando en el despacho de
Pepe Nerín
25.3.2009