GRACIAS

 

            Hace tres meses publiqué un editorial titulado “¡Más humanidad, por favor!” en el que, entre otras cosas, lamentaba el silencio oficial tras mi dimisión como Director de la Oficina de Estadística del Arzobispado. Hoy puedo comunicar que ese silencio se ha roto y que, tras conversación con mi vicario de zona y con el nuevo vicario general, el arzobispo me ha enviado una carta de agradecimiento por los servicios prestados, con fecha 6 de marzo del presente año 2009. Como se trata de una carta oficial, quiero hacerla pública para que no permanezca el mal sabor de boca que expresaba en mi citado editorial. Se expresa así el arzobispo:

 

            “Muy apreciado en el Señor:

 

            A través de estas líneas deseo expresarte mi más sincera gratitud por el servicio intenso y prolongado que has desarrollado durante los años en que has trabajado como Director de la Oficina Diocesana de Estadística.

 

            La Estadística es una ciencia transversal que posee conexiones con una gran multiplicidad de áreas y disciplinas. Por ello desempeña un papel fundamental para la coordinación de las actividades de una diócesis. Tu esfuerzo de recogida, síntesis, análisis e interpretación de datos nos ha permitido tener una referencia básica para conocer desde dentro la realidad de la Iglesia que peregrina en Zaragoza, sus agentes, realidades personales y pastorales, sus iniciativas y proyectos.

           

            Has llevado a cabo una labor constante y paciente con rigor, dedicación y disponibilidad, y el reconocimiento de tu trabajo quiere hoy ir acompañado por el agradecimiento por tu entrega.

 

            Recibe mi testimonio de aprecio y estima, junto con mi más cordial y fraterno saludo.”

 

            Agradezco estas líneas de mi arzobispo, así como la comprensión de mis vicarios, al tiempo que confío en que siga sirviendo de utilidad todo el material elaborado por mí durante estos últimos 30 años, e igualmente el realizado por mis predecesores y que se ha venido guardando en el despacho de la Oficina de Estadística.

 

Pepe Nerín

25.3.2009