En el reciente editorial "Fue en Viernes de Dolor y atardecía" se apuntaba a la especial situación del Programa de Transeúntes, cuyo Equipo ha sido desmantelado por la dirección de Cáritas de Zaragoza sin poner a su vez otro Equipo o elaborar un Plan alternativo sino más bien dejando caer gran parte de la labor realizada en los últimos años.
En el momento actual, el Programa lleva casi un año sin reunirse, por orden del Sr. Director. El pasado mes de noviembre --por primera vez desde su inicio hace ya muchos años-- se ha prohibido la celebración en la Diócesis, frente a lo que ha ocurrido en toda España, de la campaña nacional de los "sin techo", aprobada por la Conferencia Episcopal (consecuentemente, se han suspendido todos los actos de sensibilización, formación en centros docentes y parroquias, actos litúrgicos, etc.). Por otra parte, se han cancelado las relaciones y la participación del Programa en el equipo de Cáritas Española responsable de la campaña. Durante el último año, también se ha dejado de acudir a Cáritas Parroquiales para formar sobre transeúntes y al cursillo anual organizado por el SAL. En otro orden de cosas, la dirección de Cáritas ha renunciado a seguir ejerciendo el liderazgo de la Coordinadora de Transeúntes, que tanto peso y prestigio le había dado a Cáritas desde su constitución en 1988. Y lo que parece más grave: directivos de Cáritas ya han anunciado en distintos foros --para sorpresa y dolor por parte de todos los miembros de la Coordinadora-- que la acogida a transeúntes no se hará en nuestra Cáritas Diocesana sino que se pasará la "encomienda" al Albergue Municipal.
El que fue hasta hace un año Responsable del Equipo del Programa de Transeúntes, Fernando Blanco, ha escrito el siguiente Informe que presentamos a continuación dando cuenta de la tarea que se había venido realizando. Por su importancia en estos momentos de confusión que refleja la dirección de Cáritas Diocesana de Zaragoza y que está afectando al funcionamiento de las bases de voluntarios, le damos el rango de editorial.
INFORME DE LA SITUACIÓN DEL PROGRAMA DE TRANSEÚNTES
A FECHA 1 DE JUNIO DE 2005
La intervención social con transeúntes
El equipo del Programa de Transeúntes siempre ha considerado esencial tener claros los objetivos de su trabajo: saber a dónde se va y por qué. Por un doble motivo: intentar actuar con profesionalidad y dar respuesta a las necesidades reales de ese colectivo y, por otra parte, ser responsables y hacer un buen uso de los medios y recursos que Cáritas ha puesto en nuestras manos.
La publicación de Cáritas Española "Volver a Ser" (Madrid, 1996), coordinada y redactada por José María Nerín (miembro del equipo de voluntarios de nuestro Programa), con la inestimable colaboración de José Ramón Solanillas, también vinculado al Programa durante largos años como director de la EGT, sigue siendo en nuestro país, con el aval de Cáritas Española, el marco de referencia de la intervención social con transeúntes. En nuestro entorno, valga como ejemplo la publicación, en 2001 de "Quien a vosotros acoge", por parte de Cáritas Aragón - La Rioja.
Para llegar a este modelo de intervención, se ha reflexionado previamente acerca de los transeúntes dentro del contexto de la exclusión social y se han analizado en profundidad la tipología y las causas de su situación. Asimismo, en el modelo que se presenta, se fijan criterios para un proyecto de promoción de transeúntes y se analizan con detalle los diferentes programas en el modelo de intervención.
Una de las labores fundamentales del equipo del Programa ha sido seguir reflexionando sobre el modelo "Volver a Ser": analizar las nuevas situaciones y los nuevos contextos; tratar de realizar diagnósticos certeros y, como consecuencia de ello, redefinir los programas y acciones actuales, incorporando, como es lógico, nuevas líneas de trabajo y nuevos retos acordes con las necesidades del momento.
Siempre hemos tenido muy claro que el trabajo intelectual que conlleva la realización de lecturas, estudios, análisis, informes, etc., es algo consustancial a la misión de un equipo de cualquier Programa de nuestra Cáritas.
Fruto del mencionado trabajo son las numerosas aportaciones que hemos hecho, tanto en público (conferencias, debates…) como por escrito, acerca de los "sin techo" y sus problemas: vivienda, salud mental, etc., que han servido, con frecuencia, de punto de referencia para otras organizaciones.
No menos satisfechos nos sentimos por el esfuerzo realizado para contribuir a la formación de las personas que tienen que atender habitualmente a este colectivo o lo harán en un futuro. Es de destacar la formación en el marco del Diploma que anualmente organiza el SAL, sin olvidar las sesiones formativas que hemos impartido en parroquias del medio rural a sacerdotes y voluntarios de las Cáritas de una misma zona, o la constante formación en centros docentes de enseñanza primaria y secundaria, trabajando las unidades didácticas elaboradas para ese fin. También la Universidad nos ha solicitado participar todos los años en conferencias, semanas culturales e incluso intervención en clases con alumnos de Estudios Sociales, y Ciencias de la Salud.
El equipo del Programa
Ocho personas componen actualmente el equipo del Programa: seis voluntarios, el director de la EGT y la técnico. Tres de los voluntarios pertenecen al equipo desde hace largos años, mientras que los otros cuatro se han ido incorporando más recientemente con el claro objetivo por parte del Programa de abrirlo y de compartir las responsabilidades con otras personas, de las que dos son jóvenes, lo cual permite garantizar la continuidad y la estabilidad necesarias.
Entendemos que este tipo de proyectos en los que se toman importantes decisiones que afectan a personas --en este caso, los transeúntes-- deben estar avalados por la solvencia y adecuada formación de quienes asumen su liderazgo. En este sentido, la formación de los miembros del Programa ha sido siempre un objetivo prioritario.
En febrero de 2005 se produjo la jubilación de la técnico que había pertenecido al Programa desde su fundación. Una de nuestras principales preocupaciones era encontrar a la persona adecuada para sustituir a quien había realizado un trabajo magnífico con los transeúntes a lo largo de toda su vida profesional, como así le fue reconocido por Cáritas y por todos los miembros de la Coordinadora de Transeúntes.
En aquellos momentos hicimos ver al director la importancia de esa decisión e insistimos en las características que debía reunir la persona que se seleccionase. A ese respecto, compartimos plenamente las palabras del Santo Padre en su reciente Encíclica: "Por lo que se refiere al servicio que se ofrece a los que sufren, es preciso que sean competentes profesionalmente: quienes prestan ayuda han de ser formados de manera que sepan hacer lo más apropiado y de la manera más adecuada, asumiendo el compromiso de que se continúen después las atenciones necesarias " (apartado 31,a). En esa línea, le propusimos al director como sustituto a uno de los trabajadores de la EGT, por considerar que su experiencia, su formación y sus cualidades personales --ampliamente contrastadas-- eran idóneas para desempeñar el mencionado puesto. Por distintas razones que no compartimos, no se admitió nuestra propuesta. El trabajador fue "fichado" por otra importante organización y pidió la excedencia en Cáritas. El director procedió al nombramiento de una persona totalmente ajena al tema de transeúntes, asegurándonos que era la persona idónea. A él le corresponde, como responsable directo, valorar el acierto o no de esa decisión y sus repercusiones.
Los seis voluntarios del Programa, junto con el director de la EGT y la anterior técnico, hemos constituido un equipo cohesionado que, a lo largo del tiempo de trabajo común y de experiencias compartidas, hemos tenido la oportunidad de desarrollar y consolidar una sólida amistad que, sin duda, repercute en la calidad del trabajo que realizamos.
La coordinación con otras organizaciones y otras Cáritas
Para quienes siempre hemos considerado esencial la coordinación con otras Cáritas y con otras organizaciones, eclesiales o no, que trabajan con el colectivo de los "sin techo", resultan muy alentadoras las reflexiones que hace el Papa Benedicto XVI en la ya mencionada Encíclica: "Han surgido numerosas formas nuevas de colaboración entre entidades estatales y eclesiales, que se han demostrado fructíferas. Las entidades eclesiales, con la transparencia en su gestión y la fidelidad al deber de testimoniar el amor, podrán animar cristianamente también a las instituciones civiles, favoreciendo una coordinación mutua que seguramente ayudará a la eficacia del servicio caritativo" (apartado 30.b). En la misma línea hemos recibido desde hace tiempo mensajes muy claros por parte de nuestros Obispos.
A partir de ese espíritu se constituyó en 1988 la denominada "Coordinadora de Transeúntes" de Zaragoza, con la finalidad de dar respuesta --de forma racionalizada, eficaz y humana-- a los problemas que plantea el trenseuntismo en una gran ciudad como la nuestra. Está compuesta por todas las entidades que, de una forma u otra, desarrollan programas relacionados con el colectivo de los "sin techo".
Aun siendo bien conocidas sus características, es de destacar su objetivo principal: constituir una red de servicios que permita ofrecer a cada transeúnte individualmente la ayuda que le pueda resultar más conveniente en función de sus necesidades. El trabajo en red ha permitido, asimismo, desarrollar nuevos programas e iniciativas, fruto de los estudios realizados, que nos han permitido poseer un amplio conocimiento de las necesidades de ese colectivo. En numerosas ocasiones se han llevado a cabo actividades de formación sobre cuestiones específicas: salud, vivienda, etc., así como programas de formación de voluntariado.
La labor realizada durante los dieciocho años de existencia la han hecho acreedora de grandes elogios y de una alta consideración por parte de todos los equipos de gobierno del Ayuntamiento, del Gobierno de Aragón y de otras entidades, que la han puesto como modelo a seguir por otras ciudades españolas.
Gracias a ese reconocimiento y buen hacer, se consiguió abrir y mantener con éxito la Casa Abierta (para transeúntes conicos); disponer de pisos de la Sociedad Municipal de la Vivienda destinados a transeúntes que han finalizado procesos de inserción, especialmente en la EGT de Cáritas; y otras muchas actuaciones, algunas de ellas pioneras en España.
El Programa de Transeúntes ha ejercido de facto la labor de coordinación y de liderazgo del resto de miembros de la Coordinadora, misión que ha sido siempre muy bien valorada y reconocida por todos.
No menos destacadas y significativas han sido las acciones llevadas a cabo por la denominada "Plataforma Regional de Transeúntes de Aragón", que empezó sus trabajos en 1989. Es indudable que los representantes de las diversas Cáritas Diocesanas de Aragón, de la CONFER, del mundo rural y de la Coordinadora de Zaragoza han encontrado en la "Plataforma" el lugar idóneo para compartir experiencias, analizar las situaciones más relevantes y diseñar estrategias y pautas de actuación. Destacamos la publicación de 2003 "Centros y Servicios para Transeúntes en Aragón", que nos permite conocer mucho mejor la realidad y reflexionar sobre destacadas cuestiones que en ella se plantean. Fruto de la mencionada publicación fueron las jornadas aragonesas de formación que se celebraron en la ciudad Pignatelli de Zaragoza. En ellas se puso de manifiesto la importancia de la coordinación y de la formación, especialmente en el medio rural.
En este sentido, el apoyo y estímulo de Cáritas Diocesana de Zaragoza ha sido siempre claro por parte de los anteriores directores. A principios de 2005, tuvimos conocimiento a través de nuestra nueva técnico (a la que informó el Secretario General de nuestra Diocesana), de que Cáritas Aragón había suprimido unilateralmente la Plataforma Regional de Transeúntes, así como otros programas similares. Sorprendentemente, ni el director de Cáritas ni el responsable voluntario del Área de Acción Social sabían nada al respecto. Puestos al habla con el director me dijo que se interesaría por el tema. Transcurrido un tiempo, me comunicó que se había decidido mantener viva la Plataforma Regional, ya que realizaba un magnífico trabajo y constituía un elemento esencial de coordinación. Como de costumbre, era una falsa promesa más. Al cabo de un año, la Plataforma Regional ha desaparecido. De este asunto podría dar explicaciones el Secretario General de Cáritas Diocesana de Zaragoza que, a su vez, ostenta un destacado cargo en Cáritas Aragón.
La relación con los Servicios Generales de Cáritas
El equipo del Programa ha mantenido desde hace años una estrecha colaboración con los Servicios Generales de Cáritas Española, especialmente con los departamentos relacionados con los "sin techo".
Como se ha indicado anteriormente, dos miembros del Programa son los autores del "Volver a Ser", publicado por Cáritas Española y adoptado por ésta como marco de referencia de la intervención social con transeúntes. Por otra parte, numerosas publicaciones de Cáritas Española hacen referencia a las actividades y proyectos de nuestro Programa de Transeúntes, especialmente en relación con las políticas de inserción social. Asimismo, han contado con nosotros de manera permanente en los cursos de verano de El Escorial, en los que hemos asumido responsabilidades de coordinación de actividades, actuaciones como ponentes, etc.
Es de destacar el importante papel desempeñado en la campaña nacional de los "sin techo". Nuestro Programa ha formado siempre parte del comité nacional encargado de diseñar la campaña, asumiendo todos los años la responsabilidad de elaborar las unidades didácticas dirigidas a estudiantes. También se han redactado guiones homiléticos y guías para trabajar en parroquias, con equipos especializados, etc. En todos los documentos, de gran repercusión nacional, hemos tenido siempre el orgullo de hacer constar la autoría del Programa de Transeúntes de Cáritas Diocesana de Zaragoza, nunca el nombre de ninguno de sus miembros.
Con toda humildad, puedo asegurar que los escritos, reflexiones, opiniones y sugerencias de nuestro Programa han merecido siempre una especial consideración y valoración positiva por parte de los Servicios Generales que, con frecuencia, nos han puesto como modelo y punto de referencia para otras Cáritas.
No menos importantes son los estudios de carácter nacional en los que hemos participado activamente, como por ejemplo, en la publicación "La acción social con personas sin hogar en España" (Cáritas Española, 2000).
Más recientemente, hemos sido co-responsables del proyecto piloto de "evaluación participativa", cuyos resultados han sido la base de una reciente publicación de Cáritas Española en la que se presenta el modelo y se dan pautas de intervención para otras Cáritas.
El Centro de Información y Acogida a Transeúntes (CIAT)
Cáritas Diocesana de Zaragoza, en el marco de la Coordinadora de Transeúntes, asumió el reto de responsabilizarse del Centro de Información y Acogida de Transeúntes por varias razones: por tradición (Cáritas siempre ha sido acogedora), porque disponemos de medios para ello, y porque consideramos que una buena acogida es una labor esencial dentro del proceso de asistencia y promoción.
Durante el largo camino recorrido se han llegado a atender a 2.500 personas cada año, de las que 900 eran inmigrantes. El número de estos descendió al ser atendidos por las parroquias y por otras entidades y organizaciones locales. En el caso de los "sin techo", sigue siendo muy elevado el número de personas que solicita ayuda en el CIAT. No debemos olvidar que "no tienen territorio", que van de un sitio a otro, sin pertenecer no ya a una parroquia, sino a una ciudad o pueblo.
El trabajo en red y la acogida centralizada nos permite, en una primera instancia, realizar un diagnóstico y pronóstico de los casos, un posterior seguimiento y, cuando las circunstancias lo aconsejan, la derivación al centro de la red más adecuado para cada caso --entre ellos, la EGT Torre Virreina--.
Fruto del trabajo realizado en el CIAT son los informes anuales que viene elaborando el Programa de Transeúntes a partir de la recogida y la confección de datos. Dichos informes, junto con otros más específicos sobre temas concretos, han sido esenciales para orientar el trabajo de la Coordinadora y han servido a la propia Cáritas Diocesana para la realización de los suyos propios.
Aun siendo enormemente positiva la valoración que realizamos del trabajo en red, nos sentimos especialmente orgullosos de haber tenido y seguir teniendo la oportunidad de "recibir y acoger" en nuestra casa (la Diocesana) a una parte importante de los que sufren y no tienen a dónde ir. Durante los dieciocho años de vida del CIAT (y los previos como responsabilidad exclusiva de Cáritas) las personas que han realizado la acogida día tras día, lideradas por nuestra técnico, han dado lo mejor de si mismas. Han sabido actuar con profesionalidad; ser muy serias y rigurosas con su trabajo. Han tenido que ser fuertes y aprender a decir "no" en muchas ocasiones, sabiendo que incluso se corren riesgos con algunas personas de ese colectivo, pero siempre se han dirigido a ellos con actitudes acogedoras, con mucho cariño, con el deseo de escucharles, intentar comprenderles y buscar una solución a sus problemas. A este respecto, me satisface leer las reflexiones de nuestro Papa en la ya mencionada Encíclica. Tras hacer mención a la importancia de la competencia profesional de quienes prestan ayuda a los que sufren, nos recuerda que dicha competencia por sí sola no basta. "Se trata de seres humanos, y los seres humanos necesitan siempre algo más que una atención sólo técnicamente correcta. Necesitan humanidad. Necesitan atención cordial. Cuantos trabajan en las instituciones caritativas de la Iglesia deben distinguirse por no limitarse a realizar con destreza lo más conveniente en cada momento, sino por su dedicación al otro con una atención que sale del corazón, para que el otro experimente su riqueza de humanidad". No podemos estar más de acuerdo en el Programa de Transeúntes: esa ha sido siempre nuestra actitud y nuestra manera de comportarnos (lógicamente, unas veces con más acierto que otras).
Creo sinceramente que no hay en la Diocesana nada más rico, más humano y más real que recibir y acoger cada día a las numerosas personas que pasan por el CIAT con la esperanza de ser escuchadas, de que se les comprenda y de que se les ayude en lo que sea posible. Todo nuestro esfuerzo debe estar centrado en seguir los consejos del Santo Padre y hacerlo, como él dice, con toda la humanidad posible y siempre desde el corazón.
La campaña de los "sin techo"
Desde hace muchos años, se viene realizando en el mes de noviembre la campaña de los "sin techo", que tiene un carácter nacional y es convocada por Cáritas Española, junto con otras muchas organizaciones, contando con el incondicional apoyo de la Conferencia Episcopal y del Ministerio de Asuntos Sociales.
Como ya se ha hecho constar anteriormente, el Programa de Transeúntes ha estado presente en la misma de manera muy activa y con una alta implicación, tanto en su diseño, seguimiento y evaluación, en calidad de miembros del equipo nacional coordinado por los Servicios Generales de Cáritas Española, como en su realización en nuestra Diócesis. Misión para la que, como es lógico, hemos contado con la participación activa de los distintos miembros de la Coordinadora de Transeúntes de Zaragoza, que han compartido y apoyado la campaña, desde la presencia en los medios de comunicación hasta la realización de jornadas de puertas abiertas y otros muchos actos en torno a esa fechas.
La campaña ha gozado siempre de una excelente acogida por parte de los equipos parroquiales, de los centros que trabajan con transeúntes, de los centros docentes, del Ayuntamiento y del propio Gobierno de Aragón. También ha sido muy significativo el tratamiento que ha recibido por parte de los medios de comunicación, que le han dado una importante cobertura y se han hecho eco de los problemas de los "sin techo", de las acciones que realizamos, de nuestros planes futuros y de nuestras reivindicaciones. Valga como ejemplo el impacto de la última campaña. Al revisar el dossier de prensa y el resumen de intervenciones en radio y televisión, se puede comprobar que Cáritas Diocesana tuvo una presencia muy destacada en los medios de comunicación (páginas enteras en el Heraldo de Aragón y en el Periódico de Aragón, un programa de televisión dedicado exclusivamente a la Granja, entrevistas a nuestros usuarios, etc.). El propio director se deshizo en elogios en la rueda de prensa convocada por Cáritas en presencia, a petición suya, de todos los miembros de la Coordinadora de Transeúntes.
Ante una valoración tan positiva, hemos recibido, año tras año, constantes muestras de apoyo y estímulo por parte de nuestros compañeros del Consejo Diocesano y del Área de Acción Social (ver las actas correspondientes).
Deseo dejar constancia de que nuestro recorrido de radio en radio, de televisión en televisión, de colegio en colegio, intentando sensibilizar a la sociedad, contándoles quienes son los sin techo, haciéndoles ver que son ciudadanos de pleno derecho, que sufren, que no están ahí porque quieren, que necesitan ayuda, que se puede hacer prevención, etc., ha valido la pena. Gracias a la campaña, a la sensibilización y a la denuncia se han conseguido cosas muy positivas: la Casa Abierta, los pisos que ha puesto el Ayuntamiento a disposición de la Coordinadora para ser utilizados por los transeúntes, el apoyo a La Caridad para desarrollar el proyecto de centro de día para transeúntes con problemas de salud mental, las consultas a la Coordinadora, por parte del Gobierno de Aragón, para que las necesidades de los "sin techo" se vean bien reflejadas en el Plan de Inclusión para Aragón, etc.
También me gustaría poner de manifiesto que, aunque la Coordinadora se ha implicado totalmente en la campaña, los miembros del Programa de Transeúntes, de forma personal, hemos aprovechado siempre nuestras intervenciones para destacar el apoyo que los transeúntes reciben de Cáritas; manifestar que está y estará con ellos. Siempre orgullosos de decir en voz alta que Cáritas permanece al lado de los últimos.
La Escuela-Granja-Taller "Torre Virreina"
El modelo de intervención social con transeúntes, recogido en el "Volver a Ser", plantea como verdadero reto el paso de la asistencia a la promoción. Partiendo de la base de que las necesidades primarias (alimentación, alojamiento, atención médica, etc.) deben ser cubiertas en una primera instancia, se debe realizar un gran esfuerzo por intentar ir más allá, por analizar de manera profesional las posibilidades que cada persona tiene de reinsertarse en la sociedad, de volver a ser un ciudadano con todos sus derechos, ayudándole a asumir, como es lógico, también sus obligaciones.
La EGT, único centro de inserción que existe en Aragón con estas características, es uno de los pioneros en los que se basó el modelo "Volver a Ser", como puede apreciarse en la investigación/evaluación sobre reinserción social de transeúntes publicada por Cáritas Española en 1989 bajo el título "Volver a Ser. Experiencias y evaluación de reinserción social de transeúntes", en la que se presenta y analiza la EGT juntamente con otros siete centros en funcionamiento en toda España.
Desde los tiempos del piso en la calle Mefisto (1981) hasta el momento actual, el Programa de Transeúntes ha hecho suya la política de promoción y ha puesto los medios a su alcance al servicio de este importante objetivo, cuya consecución se ha venido logrando poco a poco a través de la EGT Torre Virreina (1985). No es de extrañar que, teniendo en cuenta su trascendencia, este haya sido y es, junto con el CIAT, el proyecto "estrella" del Programa. En todo momento hemos creído que ambos empeños valen la pena y merecen todo nuestro esfuerzo.
Siempre hemos sido conscientes, y así hemos intentando transmitirlo, que "sacar adelante" un centro de las características de la EGT no es ni será tarea fácil. En primer lugar, hay que "convencer" a los posibles usuarios de que la experiencia vale la pena y de que les ayudará a resolver sus problemas --que, con frecuencia, ni siquiera reconocen--. Una vez instalados en la EGT, se presenta una difícil y lenta labor de acercamiento, de ayudarles a integrarse, de comprensión de sus problemas, de diagnóstico de su situación, de desarrollo de un plan específico y de acompañamiento a lo largo de todo el proceso para que se puedan cumplir la metas previstas. Todo ello debe realizarse con personas que, cuando llegan al Centro, carecen de los hábitos más fundamentales; vienen de la calle, y sufren una clara desestructuración de sus vidas, con problemas añadidos de tipo adictivo, de salud, de personalidad, etc.
Consecuentemente, quienes trabajamos con este colectivo (equipo directivo de la Diocesana, equipo del Programa, director de la EGT, trabajadores y voluntarios) debemos ser muy conscientes, por una parte, de que es preciso tener ideas claras y actuar con criterios profesionales y, por otra, de que los abandonos que se puedan producir a lo largo del proceso no deben ser considerados como fracaso. No obstante, se ha disminuido el número de abandonos de personas con procesos largos y se han establecido y generalizado procesos de más de un año.
Como es lógico, todas las actuaciones de la EGT son consecuencia de las directrices marcadas en el Proyecto Educativo del Centro, en el que se realiza un exhaustivo análisis de la situación y marcan las pautas más adecuadas para la consecución de los objetivos marcados.
A lo largo de los 20 años de existencia, la EGT ha pasado por momentos difíciles que, con la ayuda de todos, se han conseguido superar. Aun a pesar de las dificultades, se ha atendido a más de 500 personas. Especialmente fructífera y satisfactoria ha sido esta última época con la dirección actual de la EGT. Es de destacar que el número de residentes ha aumentado considerablemente y permanece estable (se ha pasado de una media de 8 residentes a 13); que es espectacular el incremento del número de voluntarios que colaboran con la EGT en el desempeño de diferentes funciones (una media de 20, llegando incluso a 30); y que se ha incrementado el número de residentes que finalizan todo el proceso previsto en la EGT antes de incorporarse al mercado laboral (más del 50%). En estos momentos se están produciendo unas 10 salidas positivas al año, de las que 2 son inserción familiar. Por otra parte, se ha hecho un esfuerzo especial por acompañar a quienes han finalizado su estancia en la EGT y se enfrentan a una nueva vida fuera del Centro. En esa misma línea, se ha conseguido, en colaboración con la Coordinadora de Transeúntes, disponer de algunos pisos que ha puesto el Ayuntamiento a disposición de la misma. Afortunadamente, han sido nuestros usuarios los principales destinatarios de esas viviendas. Como es lógico, el personal y voluntariado de la EGT ha asumido la responsabilidad de hacer el seguimiento de esas personas, algo esencial para que el proceso de inserción culmine con éxito.
La EGT realiza una encomiable labor de acogida y apoyo a grupos de Cáritas que visitan el centro por distintos motivos. A lo largo del último año se han producido 20 visitas.
Sigue existiendo, en mi opinión, un problema que no se ha resuelto satisfactoriamente hasta el momento actual. Se trata de establecer con claridad las condiciones laborales y responsabilidades de los trabajadores de la EGT. En determinados momentos, al equipo del Programa se le hizo co-partícipe de las decisiones que se tomaban con respecto a dicho personal, hasta que en un momento determinado se nos indicó que esos temas corresponden exclusivamente a Secretaría General y al responsable de personal de Cáritas Diocesana. En todo caso, considero esencial solventar estas cuestiones y demandar una mayor implicación de los trabajadores para mejorar el grado de cumplimiento de los objetivos marcados en el proyecto educativo de la EGT.
Conclusiones
Los hechos mencionados en el presente informe --todos ellos reflejados en las correspondientes actas e informes oficiales-- nos permiten, sin ser triunfalistas, estar muy satisfechos y orgullosos de la labor realizada a lo largo de muchos años por equipos de personas que han dado lo mejor de sí mismas y se han puesto al servicio de quienes les necesitaban en ese momento.
Fruto de ese esfuerzo es el reconocimiento y el prestigio del que goza el Programa de Transeúntes de Cáritas Diocesana de Zaragoza entre las parroquias, comunidades religiosas y organizaciones e instituciones públicas y privadas relacionadas con la acción social, especialmente con transeúntes.
Desde la humildad propia de quien sirve, los logros obtenidos y los retos que se nos presentan son nuestro estímulo para seguir adelante y para "hacer todo lo que está en nuestras manos con las capacidades que tenemos" ya que "es la tarea que mantiene siempre activo al siervo bueno de Jesucristo: "Nos apremia el amor de Cristo" (Benedicto XVI).
Zaragoza, 15 de mayo de 2006
Fdo.: Fernando Blanco Lorente