Escuela de Formación,Torrent (Valencia), 3-14 Julio 2000
Seminario CC11: Las redes de atención para personas sin techo y los itinerarios de inserción. Avance de la Investigación Acción
Esperanza Linares Márquez
Programa de Personas sin Techo
1. ¿QUÉ ENTENDEMOS POR "EXCLUSIÓN"
Resumiendo a R. Castell, García Roca y Víctor Renes, entendemos la exclusión como una situación, no deseada ni buscada voluntariamente, a la que se llega por un proceso y que se caracteriza por rupturas en lo que podríamos llamar los vectores de la integración social:
* en el vector económico (pobreza)
* en el vector relacional (aislamiento)
* en el vector del sentido de la vida (pérdida de dinamismos vitales, impotencia, ideología de lo inevitable...)
En función de la gravedad de las rupturas en cada uno de estos vectores, se pueden distinguir las zonas sociales de la integración, la vulnerabilidad y la exclusión. El trabajo preventivo supondría incidir, sobre todo, en las situaciones de vulnerabilidad.
De acuerdo con estas premisas, la zona de la exclusión se caracteriza como una situación de:
*carencia (limitaciones en el "tener")
*dependencia (limitaciones en el "ser")
*desvinculación (limitaciones en el "estar" social)
que se leería como una realidad encerrada en un triángulo, delimitado por esos tres vértices, que se retroalimentan entre sí (ver anexo 1).
2. OBJETIVOS Y ESTRATEGIAS DE LA INSERCIÓN
En función de lo que hemos definido como notas características de las situaciones de exclusión, los procesos de inserción deben contemplar objetivos y estrategias en los tres vectores. Es decir, los objetivos a alcanzar serían:
. frente a carencia: Acceso y ejercicio de los derechos sociales (PROTECCIÓN)
. frente a dependencia: Alcanzar la máxima autonomía posible (PROMOCIÓN)
. frente a desvinculación: Recuperar redes sociales (PARTICIPACIÓN, ACCESIBILIDAD)
Supone trabajar con las Administraciones, la persona y la sociedad, respectivamente. Si no hay un trabajo en los tres planos, no podemos decir que estamos trabajando por la inserción.
Para ello, utilizamos una triple estrategia (a modo de escalones sucesivos):
. recuperación personal: (reconstrucción del mundo interno del sentido)
. estrategias ocupacionales: (actividades de utilidad social)
. estrategias laborales: (formación profesional, búsqueda de empleo, empleo alternativo...)
Estos objetivos y estrategias no son específicos para las personas sin hogar. Son comunes para todos los colectivos o personas en situación de exclusión y lo que señala la diferencia entre unos grupos y otros es, sobre todo, en cual de los vectores está el acento de la ruptura y, por tanto, la estrategia de recuperación personal, que está en la base de cualquier proceso y que suele permanecer a lo largo del mismo.
3. LAS FASES DE LOS POSIBLES ITINERARIOS DE INSERCIÓN
Así como las causas que están en el inicio de un proceso de exclusión, y el proceso mismo, son tan variadas como somos los seres humanos, el camino de inserción tiene que ser muy personalizado. Por ello, señalamos las fases del itinerario en un cierto orden lógico, pero advirtiendo que no deben ser entendidas en un sentido lineal estricto, sino con posibilidad de pasar de unas a otras, sin respetar ese orden (ver anexo 2). La inserción no es un camino rígido, es un concepto flexible y procesual, con entradas y salidas del mismo.
Las Fases que contemplamos en el proceso de inserción son cinco, con unos objetivos prioritarios en cada una de ellas:
Fase Objetivos prioritarios
1. TOMA DE CONTACTO Creación de vínculo
2. RECUPERACIÓN PERSONAL Restablecer marcos de referencia (físicos, psicológicos, afectivos, legales, ocupacionales...)
3. CAPACITACIÓN PROFESIONAL Alcanzar habilidades y hábitos prelaborales
4. INSERCIÓN LABORAL Conseguir empleo remunerado, con cierta estabilidad
5. VIDA AUTÓNOMA desarrollar una vida independiente
Dentro del Programa para Personas sin Techo de Cáritas, contemplamos una 6ª Fase, que llamamos de REDUCCIÓN DE DAÑOS, para aquellas personas (generalmente mayores de 50 años), con graves dificultades para una inserción plena en el mundo laboral o para desarrollar una vida autónoma. Con ellas, los objetivos que deberían alcanzarse son:
. la mejora de la calidad de vida,
. la reducción del sufrimiento
. y ofrecer espacios intermedios que permitan el acceso a la red asistencial para personas mayores, una vez alcanzada la edad de jubilación (65 años)
4. EL PAPEL DE LOS CENTROS Y SERVICIOS EN EL PROCESO DE INSERCIÓN
Este itinerario se desarrolla a través de una serie de Centros y Servicios, que situamos en relación con cada una de las Fases descritas:
1. Toma de contacto: TRABAJO DE CALLE
SERVICIOS DE ACOGIDA
CENTROS DE BAJA EXIGENCIA
COMEDORES
SERVICIOS DE HIGIENE (Ducha/lavadora/ropero)
CENTROS DE EMERGENCIA SOCIAL (1-6 días)
2.Recuperación personal: CENTROS DE ACOGIDA TEMPORAL (7-90 días)
CENTROS DE DÍA
TALLERES OCUPACIONALES
3.Capacitación profesional: CENTROS DE INSERCIÓN (hasta dos años)
TALLERES PROFESIONALES
OTROS RECURSOS SOCIALES (Inem, Sindicatos...)
4. Inserción Laboral: TALLERES LABORALES (productivos)
EMPRESAS DE INSERCIÓN
ORIENTACIÓN PARA EL EMPLEO
5. Vida autónoma: PISOS TUTELADOS
6. Reducción de daños: CENTROS DE BAJA EXIGENCIA
PISOS TUTELADOS
Como puede verse, se ha tratado de situar los diversos Centros y Servicios, no tanto por las prestaciones finalistas que ofrecen (alojamiento, comida, formación...), sino en función de los objetivos prioritarios que debería cubrir cada Fase para ser considerados recursos que coadyuvan a ese proceso (1)
Parece obvio, pero cuando hablamos del itinerario completo, no queremos decir que todo este listado de Centros tengan que estar presentes en cada una de las Cáritas Diocesanas. Estamos hablando de abordar la complejidad de esta tarea desde la necesaria complementariedad con otras instituciones y recursos, lo más próximos territorialmente hablando, pero que pueden estar en la propia ciudad o en Comunidades Autónomas vecinas. Son a modo de eslabones de una cadena, donde ninguno tiene sentido considerado aisladamente, sino debidamente enganchado a los demás.
1. A modo de ejemplo, un comedor puede satisfacer la necesidad básica de alimentación, sin más. Si al comedor le añadimos una "sala de espera", con horario amplio y habilitada para favorecer la relación interpersonal (prensa, juegos de mesa, animadores que buscan favorecer el contacto...); un despacho para entrevistas libres con profesionales... el Comedor habrá pasado a ser un punto privilegiado para la "toma de contacto" e, incluso, para iniciar la fase 2ª.