JÓVENES DE OTRO MILENIO

 

            La preocupación por la juventud fue uno de los signos distintivos desde los primeros momentos. Se procuró atender a los chicos mayores en los colegios y la tarea llevó a la creación de un Centro Juvenil en 1964 subdividido en dos grupos: juventud parroquial y JOC. Este Centro organizó actividades: de formación social y humana, en temas de fe, música, arte y decoración, deportes, excursiones, etc. Disponía de biblioteca. En 1975 contaba con 98 socios.

 

            De 1966 a 1970 se prepararon Semanas de Juventud organizadas por los mismos jóvenes y con una asistencia masiva. Constaron de conferencias, excursiones, etc. Igualmente actividades culturales, además de las religiosas, tales como cursos sobre Movimiento Obrero, Sindicatos, Sistemas económicos, desarrollo, violencia, etc., y convivencias fuera de Zaragoza.

 

            Los jóvenes fueron los principales animadores de las catequesis con chavales y adolescentes. A finales de 1972 llegaban a reunirse de diez a doce los domingos por la mañana en los locales parroquiales con más de 200 chavales.

 

            La participación de los jóvenes en la actividad parroquial estaba centrada en dos grupos fundamentales: revisión de vida y estudio del evangelio. Este último daría lugar al nacimiento del equipo de misiones y a nuestra misión de Riobamba.

 

            En 1979 se constituyó “Chobenalla”, grupo juvenil cuyo origen fueron jóvenes de la parroquia, quienes consiguieron que ésta les dejara uno de los locales. Ellos mismos se encargaron de acondicionarlo y de dar forma legal a la asociación, siendo la primera organización juvenil dentro de la parroquia que contó con personalidad jurídica propia, con estatutos donde se definían sus fines, actividades, funcionamiento, etc. Formalmente eran independientes de la Parroquia.

 

            Esta cobertura legal dio lugar a que se pudiera acceder a subvenciones de las entidades públicas. El dinero que se obtuvo, junto con las cuotas que pagaban sus socios, sirvió para financiar actividades, tales como revista, biblioteca, talleres (fotografía, aeromodelismo, taquigrafía, mecanografía, etc.), acampadas y campamentos. El horario en 1982 era de lunes a viernes de siete y media de la tarde a diez de la noche, así como los sábados por la tarde, mientras que los domingos permanecía cerrado.

 

            Contaban con unos 60 jóvenes que acudían regularmente y todos ellos pertenecían a alguno de los grupos o talleres del club. A las actividades podía acudir cualquier joven, con independencia de que estuviera participando o no en actividades pastorales de la parroquia. El centro era un lugar de encuentro permanente de jóvenes. Uno de los nexos más importantes era el interés por la naturaleza, siendo las acampadas, bien de fin de semana o de varios días durante el verano, que se pusieron en marcha gracias al esfuerzo de muchos jóvenes, las actividades más valoradas,

 

            Muy atentos a la realidad social, entraron en contacto con grupos como “Auxilia” (minusválidos), con el que se colaboró durante esta época y cuyos miembros participaban en las actividades que programa Chobenalla. La relación  no se  limitaba solo a los talleres sino que abarcaba también a salir juntos a divertirse.

 

            Durante la década de los 90 llegan a la parroquia los jóvenes de J.A.C. Éstos no viven en el entorno de la parroquia sino que la mayoría se encuentran aquí provisionalmente por sus estudios. La realidad de  la pastoral juvenil continuó muy mezclada con la realidad social del barrio de Delicias. Continuaron los campamentos, se alentaron grupos de jóvenes, conciertos solidarios, clases de guitarra, se participaba en los encuentros comunitarios y actividades de la parroquia como “Tomando la fresca en Begoña”, se animaban eucaristías de la comunidad, se coordinaba el trabajo de jóvenes en la Asociación de Vecinos Manuel Viola, se trabajó con Codef y otras parroquias del arciprestazgo, se potenciaron movimientos juveniles, gestos públicos en el barrio y otras muchas actividades. Toda esta realidad derivó en una coordinadora de jóvenes y confirmación en la que se hablaban los problemas y dificultades, se intentaba proyectar el sueño de una Iglesia joven ilusionada y comprometida.

 

            Durante varios años funcionó el Club de Tiempo Libre “Godedima” educando a chavales de 8 a 14 años mediante dinámicas, talleres, juegos, excursiones, campamentos en verano, etc. Más tarde fue sustituido por El Corrillo, también con la misma finalidad.

 

            Los Scouts, por su parte, comenzaron sus actividades en la parroquia en 1964. En 1971 ampliaron su campo de acción a las chicas y llegaban a unos 90 miembros. Participaban en el Consejo Pastoral al igual que las Guías y se preocupaban, como éstas, no sólo de la educación y desarrollo físico, social, intelectual y espiritual de chavales y adolescentes sino también de tener reuniones de formación, excursiones, cursillos, etc., con los padres. En ocasiones surgieron dificultades de encaje por ser grupos de ámbito superparroquial, cuyos miembros procedían de diversos lugares y parroquias de la ciudad.