JUNIOR, DISOLUCIÓN Y CONTINUIDAD
MOVIMIENTO JUNIOR DE ACCIÓN
CATÓLICA
ECLESALIA, 14/06/11.- El Junior es un Movimiento de Acción
Católica, de niños y niñas, y de preadolescentes que, con ayuda de los educadores
y educadoras, jóvenes y adultos creyentes, intentan plantearse su vida como
militantes cristianos para transformar y evangelizar su mundo.
Los educadores y educadoras hemos
de ser fieles a la Infancia
(su realidad, sus capacidades y sus necesidades más profundas) y a Jesucristo
(su vida, su mensaje y su Iglesia). Así mismo los niños y niñas han de ser
conscientes, al realizar sus acciones, de la transformación y evangelización de
su mundo. Juntos perseguimos un mismo objetivo. “que los niños y niñas se
planteen su vida como militantes cristianos”, y compartimos unos mismos medios
educativos y evangelizadores: una metodología concreta (pedagogía de la Acción) y una organización
propia (tanto de niños como de educadores y su interrelación), con las siguientes
características: autogestionaria, participativa, asamblearia,
representativa, funcional, dinámica, con cauces estables y austera.
La vida es dinamismo y, por
tanto, construir el Junior es estar permanentemente en actitud de respuesta, a
las diversas demandas, siendo fieles a un proyecto de PERSONA, SOCIEDAD e
IGLESIA, que se desprende de nuestra identidad cristiana.
Este proyecto lo hemos ido
formulando en diferentes ocasiones, lo que ha hecho que se haya ido concretando
y renovando a lo largo de la historia. Son muchas las etapas vividas y muchos
los cambios surgidos. En 1965 ya se empieza a hablar en los movimientos
infantiles de la A. C.
del Movimiento Junior. Después de diferentes Etapas de clarificación e
identificación (1970 a
1973), de consolidación (1973
a 1979), de profundización (1980 a 1996), es en 1996
cuando se toma la decisión de ser de la Acción Católica de
la Infancia,
ampliando nuestro campo de acción no sólo a los niños de unos ambientes
concretos (rural, obrero y marginal) sino a todos desde la parroquia, siendo
fieles a la opción preferencial por los más pobres.
A partir de esta última decisión
el Movimiento Junior de A. C. sigue trabajando con entusiasmo desde las
diferentes diócesis y fiel a su organización. Desde la Iglesia se proponen nuevos
retos, nuevas formas de organización y el Junior comienza a estudiar el
“Anteproyecto de la Nueva
Acción Católica”, que propone una única Acción Católica. Una
nueva etapa comienza, un nuevo esfuerzo para el Junior.
En la Asamblea General
de educadores de diciembre de 2007 el Movimiento Junior de A.C.
decidió seguir reflexionando sobre su incorporación a una única Acción Católica
con tres ramas: niños, jóvenes y adultos, estos dos últimos movimientos si
aprobaron esa unión.
Desde ese momento el Junior no
pudo continuar su labor con normalidad pues la Conferencia Episcopal
Española (CEE) no aprobaba los nombramientos de la nueva Comisión Permanente
elegida según reflejan los estatutos del Junior y la anterior responsable
general había dimitido de sus funciones (aunque no de su cargo ante la CEAS), esto conlleva graves
problemas de organización: toma de decisiones, ventas, contratos, solicitud de
subvenciones,…
A finales de julio de 2009 una
carta informativa de la CEAS
informa al Junior de la “desaparición” de la organización nacional del Mvto. Junior de A.C. el 1 de
enero de 2010. Después de distintas cartas de los educadores del Junior
interpelando la decisión y solicitando los motivos para la misma, tras una
prórroga de la CEAS
en el fin de la organización y de distintas irregularidades en el proceso, en
septiembre de 2010 la CEE
envía una carta al Junior en la que ratifican
la disolución expresando como causa grave para la misma “la voluntad pastoral
de los obispos de reestructurar la Acción Católica, lo cual afecta al Movimiento
Junior y a otros movimientos”.
Y ante esta decisión unilateral
manifestamos nuestra disconformidad y pedimos la continuidad del Movimiento
Junior de A.C. con toda su originalidad labrada por
tantas generaciones.