"LA CESTA ESTÁ REVUELTA"
Existe un juego, de muchos conocido, consistente en repartir personajes de una historia e ir cambiándose de posición a medida que son mencionados. En un momento dado, el narrador grita en voz alta la fórmula mágica "La cesta está revuelta" y todos los personajes tienen que cambiar de posición a la vez.
Me he acordado de este juego cuando, nada más regresar de mis vacaciones, me topo con los nombramientos que el Arzobispo ha tenido a bien realizar en los "altos" cargos de la Diócesis. Todos los Vicarios Episcopales de la época de Elías Yanes, a excepción del Vicario General, han sido removidos de sus puestos y sustituidos por nuevas personas. En una Diócesis acostumbrada al inmovilismo más absoluto en este aspecto en la época anterior, toda esta "movida" supone casi una revolución. Con ello se rejuvenece de forma sustantiva el principal órgano asesor del Arzobispo en materia de Gobierno (el Consejo Episcopal), llegando al "colmo" de que dos de los nuevos Vicarios Episcopales no han entrado todavía en su década de los 40 y van a tener que ocupar el puesto de sus predecesores que desbordaban ampliamente los 70 años.
Bien venido sea este rejuvenecimiento, bien venida sea esta actitud "audaz" del Arzobispo en una Diócesis con unas medidas de edad entre el clero muy avejentadas.
Otra cosa es el "criterio" seguido para elegir a los nuevos. Da la impresión de que el Arzobispo ha tenido muy en cuenta los resultados de los sondeos que pidió a los sacerdotes para la renovación de estos cargos. Si es así, y así parece, estamos de enhorabuena. Aunque hay quienes piensan y dicen que para el nuevo Arzobispo los Vicarios van a ser mucho menos importantes que antes ya que él se las pinta solo para tomar decisiones.
El resultado, finalmente, ha sido una mezcla algo heterogénea que puede complicar la clarificación de la línea pastoral a seguir. Y esto es lo que más se echa en falta: clarificar las lineas pastorales, además de dar el salto de llegar a una participación de los seglares en pie de igualdad con los curas. żO es mucho pedir?
Pepe Nerín
31.7.2006