LAS COMIDAS Y OTRAS HISTORIAS

Rosa Cinta Pérez

 

            Una de las claves de sentirnos Comunidad de Begoña han sido las celebraciones. Nuestros espacios dicen mucho: el atrio, el escenario tras la iglesia, nuestra capilla con sus gradas, la leonera para niños… Todos hablan de acogida y celebración. Recuerdo con cercanía y familiaridad tantos eventos alegres vividos juntos: bodas, bautizos, comuniones, bodas de plata…, y también eventos de mucha tristeza, como decir adiós a gente que queremos muchísimo y que hicieron posible esta andadura de la Comunidad.

 

            Las comidas de los miércoles (Sagrario y Berta dirigiendo) con gente de dentro y fuera de la Comunidad, con sus partidas de cartas, sus tertulias, degustando en temporada “fresas con nata”, todo variopinto, rico e interesante. Cada vez que se celebraba un sacramento o alguna fiesta de alguien de la Comunidad, comenzábamos repartiendo tareas: “tú tortilla”, “tú montaditos”, “tú empanadillas”, después a celebrar, comer y bailar, siempre al son de la canción de moda del momento, “la lambada” “mama chicho me toca”.

 

            En todas las fiestas, nuestros artistas particulares con sus disfraces, teatrillos y parodias. ¿Quién no se acuerda de nuestra particular “Duquesa de Alba, Juana la gracia”? El 23 de Abril, San Jorge: migas en el atrio de la parroquia, Armando y su perola, todos con plato en mano y vino; hemos convivido con el barrio la mañana de ese día, que reunía a personas que venían a las diferentes misas o que pasaban por la calle. Nuestro “Tomando la Fresca”, con escenario y jardín, era una chulada, entretenía y nos divertía, y contábamos con espectáculos de pedigrí: fakir, sevillanas, jotas, magia, cantautores, etc. Los aperitivos del domingo: para abaratar el campamento hacíamos vermouth en el atrio, aportando cada uno huevos rellenos, empanadillas, anchoas, ahorrábamos dinero y dábamos sentido a lo que después serían nuestras vacaciones. Las famosas “begoñitas”, muñecas de trapo que hicimos para vender. ¡Cuánta imaginación le hemos echado al asunto!

 

            Hemos tenido una participación especial en las fiestas del barrio, preparando la chocolatada para niños, y menos niños que en largas filas esperaban chocolate con bizcochos a la entrada de nuestra guardería. Muy unidos también a la Peña Delicias y a la Coral Delicias, tan querida por su servicio y su participación. Sin olvidar que también participamos cómo Parroquia en la Ofrenda del Pilar, cartel en mano. Y cantidad de excursiones (se nos hacía pequeño el entorno), convivencias y encuentros de una Comunidad viva, llena, rica, celebrativa, disfrutando el sentirnos, incluso en la lejanía, comunidad de Begoña.