LAS
MISTERIOSAS PIERNAS DE CARLA BRUNI
Les confieso sinceramente que hasta
hace pocos meses no sabía quién era Carla Bruni. Su
pasado artístico como cantante y modelo habían pasado desapercibidos en mi
vida. Pero, cuando
Pues bien, hace pocos días se
subastaba una provocativa fotografía de la antes modelo en la que aparecía
totalmente desnuda, poniéndose delicadamente una mano entre las piernas, como tapándose
con recato su más preciado tesoro.
La foto en cuestión, que se hizo en
1993 por el artista Michael Compte, fue subastada hace pocos días y se vendió por
la friolera de 91.000 dólares. El fotógrafo convenció al subastador para que el
dinero de la venta se dedicara a una ONG, con lo cual subastador, modelo y
fotógrafo tenían públicamente un gesto solidario. Decidieron que el dinero iba
a ser destinado al pediatra belga Beat Richner, que desde hace años
dirige
Pues bien, Beat
Richner ha dicho que no, que rechaza el donativo, que
muchas gracias pero que se lo metan donde les quepa. Lo ha dicho muy
educadamente: “Esto no es Hollywood. No
quiero que mi asociación se vea mezclada con la utilización mediática de la
desnudez de la señora Bruni. Esta idea pretende
conseguir publicidad para la subasta y renombre para el fotógrafo. Es un medio
de servirse de nosotros. He tomado esta decisión por respeto a nuestros
pacientes y sus madres. Aceptar este dinero proveniente de la explotación del
cuerpo femenino se hubiera entendido como un insulto”.
Habrá quien dirá que el pediatra se
ha equivocado, que ese dinero hubiera podido servir para curar a niños, que
bienvenida sea la pasta cuando se va a utilizar para el bien. Pero el pediatra
ha preferido la dignidad, la suya y la de sus enfermos, a los dólares.
El 22% del turismo del primer mundo
que viaja a Camboya lo hace con fines sexuales. Miles de niños y niñas
camboyanos están siendo prostituidos por turistas del primer mundo que
encuentran en esas criaturas una diversión barata y perversa, menospreciando la
dignidad de esos niños. En un país asiático, como Camboya, el desnudo femenino
es humillante. ¿Cómo es posible aceptar tanto dinero de quien fomenta un estilo
de sociedad que crea víctimas como las que el doctor Richner y otros muchos voluntarios tienen que atender?
Tal vez sea ése el mal del Primer
Mundo, creer que con dinero uno puede hacer lo que le dé la gana, incluso
practicar una solidaridad de espectáculo.
Gracias a Dios quedan Quijotes en
nuestra Historia, hombres y mujeres que prefieren las personas al dinero, que
tienen una calidad humana extraordinaria, que creen que los seres humanos
empobrecidos merecen toda la dignidad del mundo. Muchos de estos hombres y
mujeres dejan sus tierras y se van a países sacudidos por hambrunas y miserias
a reconstruir la dignidad de aquéllos a los que se la han robado. Son
misioneros, voluntarios, médicos, payasos, gente variopinta, apasionados de la
vida y con una profunda fe en el ser humano. Sus gestos son una profecía en
este mundo de diseño donde todo se vende.
El gesto del pediatra ha dejado a
los magnates de la caridad, como a
JOSAN MONTULL
16.4.8