LAS OBRAS SOCIALES

 

            La Guardería Infantil “Madre de Dios de Begoña” nació casi simultáneamente con nuestra parroquia. Se les encomendó a las Siervas Seglares de Jesucristo Sacerdote, las cuales contaron con la ayuda de las Conferencias de S. Vicente de Paúl. El 12 de febrero de 1962 empezaron a asistir a los locales de la calle Daroca (actual complejo parroquial) unos 70 niños, distribuidos en dos clases, que recibían además almuerzo y merienda; y el 11 de marzo tuvo lugar la Bendición de las instalaciones por parte del Arzobispo D. Casimiro Morcillo.

 

            El 15 de marzo de 1965 se adquirieron los terrenos de Terminillo 22-24 para la construcción de la nueva Guardería promovida por el Patronato Social “Madre de Dios de Begoña” creado con este motivo. El 1 de diciembre de 1966 comenzaron las obras y un año más tarde se instalaron los niños, siendo inaugurada oficialmente el 28 de enero de 1968 por el Arzobispo D. Pedro Cantero. Llegó a tener más de 300 niños en sus aulas. Fue dirigida por las Siervas (Tomasa), las religiosas de la Cía. de María (Margarita Osés), Jesús Cabello y Marilena Lacleta.

 

            Anteriormente, el 4 de abril de 1964 se bendijo e inauguró en la calle Delicias 65 un Centro Social organizado por los hombres de la parroquia. Tras diversas vicisitudes y descontentos porque se limitara bastante a ser un simple bar, se acabará por montar un Club de Ancianos sólo para hombres, dedicando parte del día a esta finalidad, dedicando también atención a los jóvenes. Estará en funcionamiento hasta su traslado al nuevo complejo parroquial de la calle Daroca en 1975. Se abría de nueve de la mañana a diez de la noche.

 

            En 1973, en Asamblea Parroquial, se tomó la decisión de crear una nueva Obra Social. En esta ocasión se trataba de una Residencia de Ancianos que contó al comienzo con el apoyo de la Asociación de Viudas y con las valiosas gestiones de Emilio Parra e Ibercaja. El 2 de mayo de 1976 comenzaron las obras en terrenos del complejo parroquial (c/Borja 31) y en noviembre de 1978 comenzó a funcionar con 40 residentes, siendo atendida en un primer momento por personas voluntarias de la parroquia, incorporándose más tarde las religiosas de la Obra Misionera de Jesús y María.

 

            Digamos igualmente que durante estos años Cáritas desempeñó una gran labor social de ayuda solidaria a los marginados del barrio, tanto en labor asistencial como promocional. Igualmente hay que mencionar la Asociación Tindal para la prevención de drogodependencias, impulsada desde la parroquia y en la que participaron personas del barrio.