MANIFIESTO EN EL DÍA DE LOS SIN TECHO
La Comisión de Trabajo de la Plataforma Regional de Transeúntes, integrada por representantes de las Cáritas Diocesanas de Aragón, CONFER, la Coordinadora de Transeúntes de Zaragoza y un representante de las parroquias rurales quiere aprovechar la celebración el domingo 17 de noviembre del Día de los Sin Techo para manifestar lo siguiente:
- Que en Aragón sigue habiendo transeúntes y personas "sin techo" o "sin hogar", es decir, ciudadanos sin recursos, en situación de desarraigo, tanto familiar como social, ya sea en su propia localidad o transitando de una a otra, y que tratan de encontrar una salida a sus vidas metidas en un laberinto de despropósitos, sin conseguirlo a no ser que se les eche una mano adecuada.
- Que no es que "no quieran trabajar" sino que tienen especiales dificultades para encontrar empleo. Normalmente se trata de personas que no han disfrutado de la suficiente estabilidad en su medio ambiente para poder seguir un itinerario normal de acceso a un puesto de trabajo. Han carecido, igualmente, de una adecuada formación profesional o bien se hallan deshabituados a todo lo que conlleva una actividad laboral, como puede ser a un horario continuado y fijo de trabajo, a una constancia, a una autoadministración, etc. La gran mayoría de ellos no pueden competir en situación de igualdad en nuestro agresivo mercado laboral, e incluso abundan los que quizás nunca van a alcanzar por ello un puesto de trabajo normalizado y van a permanecer en situación de paro y marginación durante toda su vida.
- Que en Aragón hay personas, centros, instituciones que no sólo quieren trabajar con ellos sino que lo hacen. Funcionan desde hace años diversas fórmulas empresariales que intentan adecuarse a las especiales circunstancias de estas personas: talleres formativos de todo tipo, empresas sociales sin ánimo de lucro, autoempleo, etc. Existen centros especializados en los que se les acompaña en sus diferentes necesidades vitales (psicológicos, formativas, relacionales, etc.), en donde se imparten cursillos de formación profesional, en donde colaboran voluntarios de todo tipo.
- Que no es que los sin techo "no trabajen", por tanto, sino que están ocupados en actividades laborales que no alcanzan social ni legalmente el calificativo de "trabajo normalizado" con todos los derechos a que da lugar, como es el acceso a prestaciones de desempleo o de jubilación.
- Que todo lo anterior es largo y difícil, teniendo en cuenta, además, que la labor de estos centros y personas apenas es conocida y reconocida socialmente; que no pueden aportarles unos ingresos suficientes para llevar una vida digna como cualquier ciudadano, ya que no estamos hablando de empresas lucrativas; y que las normas legales no favorecen precisamente a quienes intentan desesperadamente hacerse un mínimo hueco en nuestra sociedad y salir de su situación de marginación.
Por todo ello, hemos organizado la Campaña "Tú, ¿para trabajar te escondes? Tengo mucho que aportar. Por el derecho a un trabajo reconocido" y queremos proponer lo siguiente:
- El derecho a la actividad como un elemento básico para el desarrollo de la persona y para la inserción social.
- El derecho a tener cubiertas con dignidad y sin condiciones sus necesidades de subsistencia, mediante unos ingresos estables y suficientes para vivir con cierta autonomía, no ligados necesariamente a la actividad que desarrollan.
- Reconocer y dignificar las actividades de las personas sin techo en los Centros y Talleres mencionados, así como la productiva labor social realizada en estos lugares.
- Trabajar por la máxima cualificación y por facilitar todas las formas de empleo posibles a las personas con las que trabajamos.
- Solicitar el reconocimiento legal para las actividades de las personas que nunca van a alcanzar el nivel de empleabilidad requerido socialmente.
Hacemos esta declaración y aportamos estas propuestas desde el íntimo convencimiento de que nuestra fe en Jesucristo, que se identificó con los últimos de este mundo, nos impulsa a no permanecer indiferentes ante la situación de inferioridad de cuantos se hallan sin techo y sin hogar, colaborando activamente con ellos en la consecución del reconocimiento eficaz de sus derechos como ciudadanos.