MONICIÓN DE ENTRADA (14.1.2012, eucaristía de apertura de los 50 años de la parroquia)

 

- Bienvenidos. Hola a todos. Y gracias por estar aquí (copiando a Miguel Ríos).

- Gracias a todos los que desde el principio hicisteis posible la parroquia de Begoña y a cuantos la habéis seguido haciendo posible a lo largo de estas cinco décadas hasta la actualidad. Un recuerdo especial a los pioneros, incluidos los miembros del Patronato, y a la parroquia matriz San Valero, así como a las parroquias vecinas, especialmente las que también este año celebran su 50º aniversario. Y otro recuerdo muy especial a cuantos han finalizado su recorrido por esta vida y gozan de la eterna.

- A los diferentes grupos parroquiales: limpiadoras, sacristanas, Grupos de Revisión de Vida, Zaraguayos, Coros de las misas de 10 y 12, Catequistas de 1ª Comunión, Catequistas de Confirmación, Grupos de jóvenes, Grupo de Liturgia, Grupo de Misiones, Cáritas, Pastoral de la Salud, Equipo A, Oración de los miércoles, Verbum Dei, Grupo de Biblia, Equipo de Novios, Grupo de Animación Comunitaria, Portadores de la Comunión a los enfermos, Grupo de poscomunión SPJ, Junta Económica, Comisión Permanente, Consejeros todos.

- A los que desempeñáis funciones tan importantes como atender el despacho parroquial, el jardín, trabajadoras y voluntarios/as de la Residencia, encargados de chapuzas, trabajadoras y voluntarios de la Guardería, encargados y trabajadores del Hogar, repartidores de lotería del Hogar, al que nos trae los ramos en Semana Santa, hasta los miembros de la Coral Delicias tan nuestra por muchos conceptos, al electricista y a los que nos suministran material para la fotocopiadora.

- A los inmigrantes que, especialmente en esta última década, habéis supuesto una presencia de gente joven, con nuevas costumbres que nos impulsan a vivir un pluralismo enriquecedor.

- A los “socios” parroquiales que aportáis mensualmente importantes cantidades y a todos los que colaboráis en la colecta dominical, también al Obispado, solucionando de este modo en gran medida las necesidades económicas de la parroquia.

- A los que potenciasteis los campamentos y mantenéis su espíritu, así como a Scouts y Guías.

- Alos que formasteis parte de la Escuela de Padres, Chobenalla, Godedima, El Corrillo, Ayuda Voluntaria Familiar, Asociación Tindal, “acercadores de libros”, y también a tantos maestros y maestras que habéis colaborado desde los centros escolares.

- A los que nos habéis animado con vuestro buen humor, organizando fiestas, comidas, excursiones, teatros, cuchipandas, bailes…

- A los que os habéis ido integrando en nuestra parroquia como la ONG Interred y los componentes de la Iglesia Ortodoxa Ukraniana.

- A nuestros misioneros y misioneras en Aragón y fuera de España, casi todos tan lejanos que no han podido venir a esta celebración.

- A cuantos habéis colaborado con nosotros y nosotros con vosotros: la Asociación de Vecinos, los Cursillos de Cristiandad, la Asociación de Viudas, IberCaja y la CAI.

- Al logotipero e incluso al graffitero.

- A todos los presentes que, sin estar metidos en grupos, apoyáis con vuestra presencia la vida y pastoral de esta parroquia.

- A las religiosas y religiosos, apoyo insustituible: las Siervas, la Cia. María, la OMJM, las MIC, las Anas, los jesuitas, salesianos, franciscanos.

- A los curas que habéis potenciado nuestra fe a lo largo de estas cinco décadas, desde Daniel el pionero hasta Iván el jovenzuelo (más de 50 años los separan), con un recuerdo especial a los que ya están en la casa del Padre: Roberto, Alfonso, José Antonio, Benito, Jesús, Antonio y hace una semana José María.

- A los varios Vicarios Episcopales que nos han acompañado (durante tantos años Carlos, también en la Casa del Padre) y actualmente Javier.

- A nuestros Arzobispos Casimiro, Pedro, Elías y Manuel, que habéis sabido querernos, apoyarnos y recibir con paciencia también nuestras críticas a veces duras en momentos puntuales pero siempre movidas por nuestro deseo de ir construyendo una Iglesia más evangélica.

- Y, sobre todo, gracias a Dios Padre cuya mano amorosa nunca nos ha abandonado y que por medio de su Espíritu nos ha impulsado a seguir los pasos de Jesucristo, del cual estamos profundamente enamorados en nuestra Madre de Dios de Begoña.

- A todos, bienvenidos y muchas gracias.

 

Pepe