ALGO SOBRE LA MÚSICA EN NUESTRAS MISAS

(Publicado en Vida Nueva, 31 de marzo de 2001)



Juan Antonio Espinosa (Badajoz, 1940), uno de los pioneros en la composición de música religiosa en español tras el Vaticano II, con veintiún discos a sus espaldas, opina que en general no le gusta la música religiosa de las iglesias hoy porque "los jóvenes del coro no se integran en la asamblea". De las canciones dice que "tienen una tendencia absoluta al individualismo", además de ser poco profundas. También lamenta la inclinación a cambiar tanto de canciones de una celebración a otra, de forma que los fieles no pueden seguirlas. Considera que sería suficiente que en cada parroquia la asamblea conociera diez canciones, ya que cada una de sus estrofas tiene matices diferentes que podrían variarse según el sentido y el tema central de cada celebración.

Frente a esta visión crítica aporta una solución: la figura del animador litúrgico-musical, con cierto conocimiento de la Biblia, que no tiene por qué tocar la guitarra, ni dirigir, sino alguien que, "leyendo los textos primeramente, haya escogido esas canciones y estrofas acordes, y después las presente a la asamblea"; en definitiva, alguien "capaz de suscitar en la asamblea la conciencia de que todos ellos son celebrantes".