El País, Miércoles, 5 de junio de 2002
LOS PADRES PREFIEREN LA TOLERANCIA
AL CONFLICTO CON LOS ADOLESCENTES
4 de cada 10 progenitores están 'desorientados', según un estudio
CHARO NOGUEIRA | Madrid
Mejor tolerancia que enfrentamiento. Los padres de los adolescentes españoles se inclinan más por el diálogo que por la disciplina, según el estudio Valores y pautas de la interacción familiar en la adolescencia, presentado ayer por la Fundación Santa María. El escaso conflicto generacional contribuye a que los hijos prolonguen su estancia en el hogar. Con todo, el 42,1% de los padres está 'desorientado' sobre la educación de sus hijos. El castigo corporal está prácticamente erradicado (1,1%).
La mayoría de los padres (57,8%) están 'comprometidos' en la educación de sus hijos. Son dialogantes, democráticos y afectivos. El resto (42,1%) se sienten 'desorientados', impotentes ante los cambios y la necesidad de autonomía de sus hijos; utilizan pautas incorrectas en la educación e incluso recurren a comportamientos agresivos. Así se desprende del estudio elaborado Petra María Pérez Alonso-Geta, catedrática de Antropología de la Educación y la profesora Paz Cánovas, ambas de la Universidad de Valencia.
La investigación parte de una encuesta realizada a 720 madres y 480 padres, una muestra que se considera representativa para el 20% de los hogares españoles en los que hay adolescentes (chicos de 13 a 18 años). Revela, entre otras cosas, un creciente igualitarismo entre hijos e hijas, si bien persisten algunas pautas sexistas. Para combatirlas, las madres son las mejores aliadas de las chicas.
Conflicto escaso. Una de las principales conclusiones del estudio es la práctica desaparición del conflicto intergeneracional. 'Es minoritario en la familia española actual', afirma. La inmensa mayoría de los padres cree que prácticamente todos los adolescentes consideran que las relaciones con sus progenitores son positivas. Sólo el 3,6% de los chicos y el 2,7% de las chicas opinan lo contrario, según las respuestas de los padres. El informe carece de una encuesta propia a los adolescentes.
Menos autoridad, más libertad. Más de la mitad de los padres (53,5%) opta por educar en libertad. Sólo el 17% es más cercano a posturas de disciplina y autoridad. 'Prácticamente han desaparecido las formas más autoritarias en la relación padres-hijos', afirma el estudio. Añade que los datos revelan 'el declive experimentado por la autoridad de los adultos en los últimos 25 años'. Puntualiza que los padres se han distanciado del contexto más autoritario en el que crecieron. Casi 7 de cada 10 tienen en cuenta la opinión filial al tomar decisiones familiares.
Problemas, sí; tensiones, no. El 38,8% de los padres prefiere crear un clima apacible y sin tensiones aunque haya problemas. Un 37,7% opta por aceptar a sus hijos como son, aunque les disguste su comportamiento, para evitar situaciones tensas. El 29,2% prefiere no tolerar las conductas inadecuadas aunque ello provoque conflictos. Sólo uno de cada 100 padres recurre al castigo físico. El 1,7% admite cualquier conducta del hijo porque se ve incapaz de enfrentarse a él.
Drogas, la gran preocupación. A juicio de los padres, el consumo de drogas es el principal problema genérico que afecta a los jóvenes. Le siguen la falta de trabajo y de oportunidades, las malas compañías y el consumo de alcohol. En todos los casos consideran que esos problemas afectan en mayor medida a los chicos que a las chicas. En quinto lugar se sitúan los problemas de salud: el sida preocupa más en el caso de los varones y la anorexia y la bulimia, en el de las chicas.
Estudios y autonomía. Entre los valores prioritarios que los padres quieren transmitir a sus hijos figuran 'estudiar para ser importante en la vida', la honradez , la autonomía personal y la lealtad. Según las autoras del estudio, se tiende a un mayor individualismo dentro de la familia.
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Consumo y ordenadores
Los adolescentes viven inmersos en el consumo, según el estudio de la Fundación Santa María. El 67% de los padres cree que sus hijos tienen 'demasiadas cosas'. Entre ellas figuran ordenadores y televisores. Los chicos disponen de un equipamiento mejor que las chicas. Entre los primeros, el 49,3% tiene ordenador propio y el 33,5% posee televisor en su cuarto. En el caso de las adolescentes las proporciones se reducen al 39,9% con ordenador propio y el 26,6% con tele. Los televisores en los dormitorios 'puede impulsar el individualismo y el aislamiento', advierte el informe.