LA PEDAGOGÍA Y SUS MEDIOS


Los medios a utilizar en la Pastoral Juvenil tienen que derivarse lógicamente de la pedagogía que hemos venido describiendo para que de este modo se mantenga la necesaria coherencia en nuestras actuaciones. Pero desde el principio queremos subrayar que ningún medio pedagógico puede sustituir a la vida, a la experiencia vital, ya que de lo que se trata es de vivir la vida en el espíritu de Jesús. Por eso mismo no nos cansaremos de insistir en que hay que ayudar a los jóvenes a tener experiencias vitales llenas de significado, a vivir en la práctica como seguidores apasionados de Jesucristo, a realizar en su cotidianidad ese estilo de vida que caracterizaba a Jesús de Nazaret, si bien dos mil años después y en unas circunstancias distintas, aunque en el fondo se repiten situaciones y problemas semejantes que son consustanciales a la vida humana y a la vida en sociedad.

Los medios tienen que estar en función de los objetivos. Responden a la pregunta: ¿cómo vamos a hacer esto?, ¿cómo vamos a desarrollar los objetivos?


Los medios pueden referirse a:

personas (animadores, animados, voluntarios, expertos...),

y grupos: reuniones, encuentros, asambleas, convivencias...;

cosas: locales, centros de acogida, talleres, dinero, fotocopiadora, video, folios, etc.;

técnicas: dinámicas de grupo, expresión corporal, dramatización, debates, mesas redondas, role-playing, revistas, diapositivas, fotos, video, pósters, exposiciones, películas, pancartas, pegatinas, lectura de textos, música, canciones, dibujos, cómics, pregones, poesías, guiones radiofónicos, análisis, visitas, etc.;

organizativos: coordinadoras, responsabilidades, etc.;

formativos: catecumenados, revisiones de vida, procesos de iniciación...;

celebrativos: eucaristías, momentos de oración, pascuas, etc.;

tiempo libre: excursiones, campamentos, deportes, etc.;

personales: acompañamiento...


Es muy interesante recurrir a la experiencia de otros que ya han pasado por ahí:

consultar bibliografía en la que se reflejen proyectos semejantes,

hablar con gente con experiencia en eso,

visitar lugares (clubes, centros, etc.) en donde se estén llevando proyectos semejantes o se hayan llevado (conociendo éxitos y también fracasos), etc.

y también, lógicamente, tener en cuenta nuestra propia experiencia.


No se trata de quedarnos con cualquier medio:

hay que tomar cada objetivo y concretar los medios para alcanzarlo;

responder a las preguntas: quién, cómo, cuándo, por qué, etc.;

hay que seleccionar los medios que mejor se adecúen a la consecución de los objetivos, teniendo en cuenta el contexto en el que vamos a utilizarlo (las reacciones que van a provocar, tanto positivas como negativas, la experiencia anterior, la historia del grupo, etc.); para ello es importante que los analicemos a fondo, que los justifiquemos, que nos interroguemos acerca de si existen medios mejores, etc.; con todo, tendremos que reconocer que nunca estaremos seguros de haber acertado plenamente en la elección de los medios (no es una fórmula matemática); en todo caso las evaluaciones que vayamos realizando nos darán luz, por supuesto en los casos de no idoneidad, y en parte en los casos en que hayan funcionado bien;

no elegir medios que no vamos a ser capaces de utilizar porque no están a nuestro alcance o porque no sabemos utilizarlos;

hay que utilizar medios "éticos", de acuerdo con los valores del Evangelio;

no programar demasiados sino los necesarios; no sólo intentar ser "eficaz" (conseguir lo que pretendemos) sino "eficiente" (conseguirlo con los mínimos medios necesarios);

indicar todos los pasos a dar, e incluso las alternativas para el caso de que falle alguno.


La PJ no es un Proyecto meramente humano. No es una empresa en donde establecer matemáticamente la relación objetivos-medios. Creemos en el papel del Espíritu en todo esto, y el Espíritu no quiere ser un matemático. Por eso, un medio fundamental es, tanto desde el principio como en medio y al final, ponerse en manos de Dios para que El guíe nuestro Proyecto.

Dentro de la pedagogía hemos ido citando e incluso describiendo a grandes rasgos lo que constituye un medio clave, algo que es incluso más que un medio: un método y un estilo de acercamiento a la realidad. Nos estamos refiriendo a la llamada "Revisión de Vida", la cual constituye uno de los principales, si no el principal, eje pedagógico. Debido a ello os presentamos a continuación una descripción de los pasos que incluye, y remitimos al lector a la amplia bibliografía sobre el tema, especialmente a la que han originado los Movimientos de Acción Católica.