PROFETAS DE UN MUNDO NUEVO


Luis Romero Rangel, José MĒ. Vaquero y Juan Manuel Pérez Sevilla.

Revista Sal terrae, septiembre 2003 (selección de textos)



La tarea nuclear de la parroquia es el anuncio explícito de la fe. Las parroquias de nuestros barrios deben convertirse en testigos de Dios en un mundo que no cuenta con Dios.

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Intentamos descubrir cómo debemos auscultar el latido de Dios en la vida de la gente de nuestro barrio, pues hemos de darnos cuenta de cómo sus características y potencialidades ocultan llamadas y dones de Dios, así como retos y tareas.

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3. Con odres nuevos


Nuestros procesos de primer anuncio y los formativos tienen en común algunas claves que consideramos fundamentales, pues parten de una antropología marcadamente bíblica Y, de la base teológica, moral y sociopolítica de nuestro Credo. Estas son las rocas desde las que construimos:

. Partir de la vida, ser consciente de que en la historia Dios se me revela y me desvela su voluntad. Se hace historia actualizada la historia de la salvación. Dios nos regala su presencia envuelta en acontecimientos.

. Dejar que la historia interpele a la palabra, que ambas dialoguen. La palabra ha de "decir" al hoy en que viven y sufren las mujeres y los hombres, con sus esperanzas y sus noches oscuras. Acercar a la Palabra, como una linterna que ilumine la vida concreta.

. Con una pedagogía activa y participativa, donde la persona sea protagonista de su propio proceso, acompañada por el grupo y en el ámbito mayor de la comunidad parroquial. No hay encuentro sin personas; hay que lograr que cada cual asuma el protagonismo responsable de su propio proceso.

. Con una prioridad que nos deja inquietos: que los últimos puedan participar en las actividades y acciones; que no les eche para atrás el exceso de palabras, teorías, reuniones, y menos aún que falte el latido de la vida, que es como la herida, que llama a la sangre sin voz ninguna.

. Adaptado a los destinatarios según edad y según su campo de acción (obreros, amas de casa, estudiantes, empleadas de hogar, jubilados...); cada cual tiene que "oir hablar en su propio idioma" y serle cercano a su realidad, así como ser apóstoles de la misma.

. Opción por los movimientos diocesanos de Acción Católica. Por varias razones. Primero, no tienen carisma propio; su misión es la de la Iglesia (evangelizar); su ámbito es el mundo (id al mundo entero); sus protagonistas, los laicos, la inmensa mayoría del Pueblo de Dios; su espiritualidad es la que se nos regala en la encarnación; y su talante es la comunión con todos.

. Con una espiritualidad encarnada, de pies en el barrio, y enraizada en la cotidianeidad. Hay que descubrir qué tiene que ver con la espiritualidad planchar la ropa o ir al "hiper", hacer la chapuza o trabajar por el barrio. Esta espiritualidad posibilita a los sencillos tener su hogar en la fe y domiciliarse en la comunidad como lugar habitable. Así experimentan que Dios no es patrimonio de unos cuantos ni monopolio de "templos o montes concretos". La historia de los sencillos es el lugar privilegiado y querido por Dios para estar con él y compartir juntos la existencia.

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4. Provocaciones de Dios y llamadas implícitas en la realidad que vivimos


Cuando el creyente se "descalza" ante la realidad, ésta "habla" por sí sola. Se caen las "escamas de los ojos", lo cual permite ver, y se "abren" nuestros "oídos" para escuchar... Así, la promesa mesiánica se hace carne.

De esta forma, el análisis de la realidad de nuestro barrio ha hecho que nos sintamos interpelados por Dios. Durante años de programación en el Consejo de Pastoral de la parroquia ha habido una serie de llamadas recurrentes de Dios desde donde han partido nuestras acciones. Estas "provocaciones" de Dios han sido:

. Situarnos en estado de misión: necesitamos todos de la sinergia que conlleva declararnos barrio en misión. Opción clara por ser una parroquia misionera y profética.

. Ruptura de límites: el objetivo es llegar a todos, no sólo a los convencidos, a los "cercanos".

. Propiciar experiencias de Dios. No hay que dar por supuesto que por ser cristiano "de siempre" se tiene experiencia de Dios. Las prácticas religiosas, en ocasiones, han asfixiado y taponado la posibilidad de tenerla.

. Invertir personas y tiempo en crear relaciones, presencias en todo lo que "se mueve" en el barrio.

. Diseñar una respuesta adecuada a nuestra realidad, de tal forma que no ofrezcamos productos ultracongelados, por muy buena que sea la denominacióón de origen o porque durante mucho tiempo o en muchos sitios se haya hecho así.

. Cambiar la mirada a la realidad, descubriendo todo lo que hay dentro de ella oculto bajo la apariencia de lo evidente.

Frente a estas llamadas, sabíamos que teníamos un criterio sencillo a la hora de evaluar. Recordábamos aquello de que "cada día se añadían nuevos miembros al grupo de los creyentes". Hemos comprobado que el talante y el estilo que marcan estas llamadas generan militantes cristianos, apóstoles apasionados, e incorporan nuevos vecinos del barrio a la vida de la comunidad parroquial.