Le Monde, 23.7.2002
RELIGIÓN A LA BAJA Y CREENCIAS AL ALZA
ENTRE LOS JÓVENES EUROPEOS
Al comenzar las Jornadas Mundiales de la Juventud, una encuesta realizada en 12 países de la UE analiza los sentimientos religiosos de los comprendidos entre los 18 y los 29 años. Mientras la adhesión a las Iglesias no cesa de disminuir, aumentan las creencias en Dios, en el infierno o en una vida después de la muerte. żEn qué creen los jóvenes europeos de hoy? La mayor parte de las encuestas testimoniaban desde comienzos de los años 70 un creciente desinterés hacia la religión por parte de los jóvenes. Sin embargo, con respecto a los comprendidos entre los 18 y los 29 años, la nueva ola de encuestas realizada sobre los valores de los europeos (1999) conduce a resultados sorprendentes que obligan a matizar mucho las constataciones anteriores.
Las encuestas sobre los "valores" realizadas desde hace veinte años a escala europea (1981, 1990, 1999) muestran el mantenimiento e incluso la subida de un cierto sentimiento religioso entre los jóvenes, si bien varía según los países y los temas. Junto a la tendencia del declinar religioso se ven aparecer dos novedades: un reforzamiento religioso entre los jóvenes que se declaran cristianos y un aumento de las creencias entre los que se declaran "sin religión". Estos resultados han sido analizados en Francia en especial por Yves Lambert, investigador en el CNRS y en el Grupo de sociología de las religiones y del laicismo (GSLR) y han sido publicados en el número de julio-agosto de 2002 de la revista Futuribles.
MODERNIDAD
Con excepción de Portugal y Austria, la pertenencia declarada de los jóvenes a una religión ha retrocedido en los nueve países que pertenecían a la UE en 1981, y cuya evolución ha podido ser medida hasta 1999. En Francia, en 1981, el 56 % de los jóvenes de 18 a 29 años declaraban en las encuestas "pertenecer" a una religión, mientras que actualmente han descendido al 47 %.
La caída es todavía más destacada en Holanda (30 % contra el 52 % hace veinte años). Se manifiesta también en países latinos influenciados por la Iglesia Católica como España e Italia. También sucede lo mismo en países de tradición protestante como Suecia, Dinamarca, Gran Bretaña o Alemania. En total, en nueve de los doce países analizados la proporción de los "sin religión" ha aumentado en diez puntos, pasando del 22 % en 1981 al 32 % en 1999. La "salida de la religión", retomando una expresión utilizada por los sociólogos, se confirma entre los más jóvenes.
Y, sin embargo, se puede creer en Dios o en el demonio sin adherirse necesariamente a una religión. El famoso principio de la "creencia sin pertenencia", concepto inventado por la socióloga británica Grace Davie, que sería típico de la modernidad religiosa, se hace realidad especialmente entre los jóvenes. De esta forma, la creencia en Dios sube del 20 al 29 % entre los jóvenes "sin religión" de 1981 a 1999 y la de "una vida después de la muerte" del 19 al 28 % en los nueve países de la ex CEE.
MÁS ALLÁ DE LA MUERTE
La creencia en Dios se halla en ligero crecimiento en Francia entre los jóvenes de 18 a 29 años (47 % en 1999 contra 44 % en 1981), en Italia (87 % contra 75 %), en Portugal, Dinamarca y Suecia. Es inferior a la media en los países del Norte, en Holanda y en Francia.
Los cambios más espectaculares en la actitud de los jóvenes con respecto a la religión son los relativos al más allá de la muerte. En Francia el 42 % de los jóvenes de 18 a 24 años dicen creer que "hay una vida después de la muerte". No suponían más que el 30 % veinte años antes. Esta subida se experimenta en casi todos los países, especialmente en Bélgica, Holanda y Alemania. En los nueve países estudiados el 44 % de los jóvenes creían en 1999 en una vida después de la muerte, frente al 38 % en 1981. Aumentan también las creencias en el infierno (uno de cada cuatro jóvenes europeos), en el cielo, en la reencarnación (22 % en 1999). La explicación de este fenómeno no es clara.
Muy prudente, Yves Lambert, el investigador que ha analizado las respuestas francesas, avanza estas hipótesis: "Hemos sobrevalorado de tal manera el éxito personal en este mundo que el individuo acepta cada vez peor que todo se detenga con la muerte". Además, el "desencantamiento del mundo", las incertidumbres ligadas a las crisis económicas, a los miedos alimenticios, a las amenazas del terrorismo y al desequilibrio ecológico podrían conducir a los jóvenes en particular a "interrogarse acerca del después de la muerte".
Dicho de otro modo, tomados globalmente estos resultados de las encuestas sobre los Valores desde 1981 revelarían un sensible retorno de los jóvenes a cuestionamientos de tipo religioso. No indican la vía de un retorno a las Iglesias ni tampoco a la adhesión religiosa. Pero los observadores ven en ello los primeros indicadores de un "retorno del péndulo" tras un período dominado desde los años 1960 por corrientes e ideologías de ruptura radical con la religión.
Henri Tincq
Futuribles, número especial sobre los valores de los Europeos, julio-agosto 2002, número 277.