¿SABES CÓMO VIVIR?
Les voy a contar mi experiencia en la calle.
Todo empezó cuando me quedé sin trabajo. Me fui a Cataluña sin un duro. Cuando llegue me encontré lo que sería una regla en toda mi aventura: 3 días en el albergue y a buscar el siguiente destino. De Tarragona me fui a Lérida en donde tuve suerte: el ultimo día de albergue un señor me ofreció trabajo para unos días recogiendo oliva unas 2 semanas. Luego me pagué unos días de pensión y trabajé otras semanas por una empresa de trabajo temporal. Luego volví a Galicia y allí me dejaron quedarme interno en un albergue de monjas, "Padre Rubinos", donde estuve unos tres meses. Conocí a un señor con el que iba fines de semana a ferias de muebles y me ganaba unas perras. Anímicamente no estaba bien. Tenía restricciones de horario, trabajaba con las monjas y con el señor y además no tenía vida social.
Cierto día con unos duros en el bolsillo decidí seguir mi camino e intentar establecerme en algún sitio y así entré en la dinámica de los albergues. Me encontré con la realidad de que era casi imposible encontrar trabajo y establecerme en algún sitio porque en 3 días no puedes hacer gran cosa. El primero llegas, te instalas, te pones a mirar trabajos y en todos te dicen te llamaremos. Los días en los albergues son escasos y aun encima el segundo o tercer día ya tienes que ir pensando en nuevo destino. Empecé a pensar que los servicios sociales no harían nada por mí. Pensaba que si no era yonky, exconvicto o extranjero no me ayudaría nadie. La verdad es que ignoraba el mundo en el que estaba metido, desconocía por completo la existencia de centros como Torre Virreina.
Ahora empiezo a estar bien, duermo tranquilo y tengo la esperanza de salir adelante.
Siempre recordaré mis pasos por la calle porque me han enseñado cuánta miseria y gente necesitada que hay en las calles y no en África ni en Europa del este, también aquí en la puerta de nuestras casas. Creo ciegamente en la labor que hacen instituciones como Cáritas con Torre Virreina. De verdad ayudan a la gente porque pienso que dándole 3 días de cama y comida a alguien no es solucionar nada, sólo tapar un agujero de un colador. Si se salvan de la calle 5 personas de cada 100 que hay en la calle, ¡eso si que es un logro!, una ayuda, y crean que he visto esperanza y ganas de salir de personas a las que la gente ni mira(ni yo lo hacía tiempo atrás).
Bueno, ojalá esto sólo quede en mi recuerdo como algo más de lo que aprender y que muchos hombres buenos que están perdidos encuentren el camino hacia su felicidad. Gracias a cada una de las personas que he conocido porque de todas me llevé algo, un sentimiento, una lección.
Para mi el peligro no es no saber dónde ir sino no saber cómo vivir.
GERMÁN