SE HAN CARGADO

LA GRANJA DE TRANSEÚNTES

 

            Han cerrado la Granja, es decir, la Escuela-Granja-Taller (EGT) que Cáritas gestionaba en el vecino barrio de Movera, siendo propiedad de la CAI (Caja de Ahorros de la Inmaculada). Una Granja de Transeúntes creada en 1984, tras una Campaña de Navidad de Cáritas destinada a tal fin. Ha sido una muerte anunciada o, en verdad, totalmente previsible tras la liquidación por decreto del Programa de Transeúntes, después de liquidar a sus componentes. Ha sido una muerte precedida por una larga historia de desamores de la dirección de Cáritas hacia la obra que en la EGT se ha venido realizando durante cerca de un cuarto de siglo. Nunca nuestros dirigentes se encariñaron con ella, a pesar de ser una actuación pionera en España y que, junto con la experiencia de otras, inspiró la realización de la publicación “Volver a Ser” (Cáritas Española, Madrid, 1996), modelo oficial de Cáritas de intervención social con transeúntes. La incomodidad de los dirigentes de Cáritas Diocesana de Zaragoza al compartir el éxito de la Granja con la CAI (esta institución bancaria la incluía en sus memorias haciendo propaganda de la misma como parte de su Obra Social, es decir, que la consideraban una obra de interés), los celos ante su dimensión y prestigio nacional, los complejos de la dirección de Cáritas ante los miembros voluntarios del Programa de Transeúntes por ser éstos de un nivel académico superior a la media de lo normal entre los voluntarios de Cáritas y hacer uso de un nivel crítico al que no quieren acostumbrarse, los intentos de la técnico del Area por controlar un centro tan apetecible, el importante nivel de sus instalaciones, etc., provocaron que no fuera fácil el recorrido realizado.

 

            Para justificar el cierre, la dirección de Cáritas envió la siguiente notificación, firmada por su secretario general, que citamos íntegramente en letra cursiva, sin corregir sus imperfecciones gramaticales, y a la que añadimos nuestras propias consideraciones:

 

“Estimados compañeros, estimadas compañeras:

 

Cáritas Zaragoza coordina desde hace dos años la nueva Coordinadora de Centros y Servicios para personas sin hogar de Zaragoza, orientando toda la acción de dicha coordinadora hacia un cambio de rumbo en el trabajo con este colectivo.

 

- La actual dirección de Cáritas parece atribuirse la coordinación de los centros y servicios para transeúntes de la ciudad de Zaragoza (por cierto que no informaron para nada a la Coordinadora de su intención de cerrar la Granja) y afirma que lo viene haciendo desde hace dos años para orientar un cambio de rumbo en el trabajo con transeúntes. La verdad es que esta labor ha sido realizada por los técnicos del Programa de Transeúntes junto con los responsables de los restantes organismos, todos en pie de igualdad y primando la colaboración, desde el comienzo de la creación de la Coordinadora hace muchos años y que la actual dirección de Cáritas no ha hecho más que crearle problemas (el último de los cuales fue su oposición a la Campaña anual de los Sin Techo).

 

Este cambio ha tenido su reflejo en la realización de un perfil de personas sin hogar en Zaragoza (que abarca una realidad muy diversa, mucho más allá del fenómeno de transeuntismo) en la elaboración de una Misión y Visión de la Coordinadora, así como en el planteamiento de un trabajo orientado a un itinerario de inserción común para personas sin hogar en la ciudad, que haga realidad la frase de “una sola entrada varias puertas” con el objeto de que, a través de protocolos consensuados de trabajo, bases de datos compartidas, y proyectos complementarios, podamos hacer realidad un trabajo cercano y profesional frente a las nuevas necesidades de este colectivo.

 

- El trabajo realizado por la actual Coordinadora es el mismo que viene realizando desde hace muchos años, cuando empezó a funcionar. No es algo nuevo ni original, por más que se “adorne” con términos rimbombantes propio de mentalidades fríamente técnicas (protocolos consensuados, bases compartidas, proyectos complementarios…).

 

Alineado en este proceso que impulsamos como coordinadores está nuestro propio proceso de cambio. Éste es el motivo por el cual desde hace varios meses se viene trabajando en un grupo multifuncional (territorio, sensibilización, acción social, personas de la Coordinadora y personas del mundo social no vinculadas a personas sin hogar) sobre lo que hemos llamado 10 alertas acerca de las personas sin hogar, a partir de las cuales se irá desarrollando un nuevo proyecto de Cáritas en el marco de la Coordinadora y con vocación de futuro.

 

- El párrafo sobre el grupo “multifuncional” es un claro ejemplo de lenguaje tecnocrático lleno de tópicos. Es un lenguaje muy criticado desde las personas de base que trabajan en las parroquias, pero que obedece al intento de dominio del aparato de los servicios centrales de Cáritas de la Plaza de La Seo.

 

Las razones que han llevado a esta reorientación de la acción a la que hacemos referencia son las siguientes:

 

El concepto de acción social ha variado sustancialmente desde la década de los ochenta y noventa, y habiéndose tomado conciencia de que toda situación de exclusión es multiproblemática, se ha visto que el problema de los sin techo no es solamente no tener vivienda, sino que no el no tener vivienda viene dado por un cúmulo de condiciones vitales que en muchos casos conduce a esta situación.

 

- Que la situación de los transeúntes es multiproblemática, es decir, que estas personas son un cajón de sastre en el que se reúnen variadas problemáticas es algo sabido desde hace muchos años (ver “Volver a Ser”). No nos descubren nada nuevo. Nada más entrar un nuevo transeúnte en la EGT se le ha ido elaborando un informe social en el que se constataban todos los problemas que traía consigo y esa constatación servía de base para la elaboración del plan personal de cada uno.

 

De ahí que hoy no tiene sentido un plan especializado, y más que especializado, para el colectivo de los sin techo, los que viven en la calle o transeúntes.

 

- Sigue teniendo sentido, y mucho, un plan especializado para transeúntes ya que cada tipo de excluídos, aunque tenga características comunes con otros, las tiene igualmente específicas, no pudiendo tratarse a todos por igual. Y, si no, ¿por qué reciben nombres diferentes? (transeúntes, drogadictos, parados, mujeres maltratadas, prostitutas, etc.). Ni es igual el origen de cada marginación, ni las circunstancias en que se ha desarrollado ni las necesidades que se tienen. No se puede, por tanto, seguir un plan único, válido sin más para todos.

 

Al cambio de concepto de “acción social” hay que añadir la imperiosa necesidad del cambio de metodología de los “agentes sociales” y de cambio de los “servicios”. No se trata o de trabajar con este colectivo el tema de “no tener techo”, sino todos aquellos aspectos de su vida que les han llevado a vivir en la calle. No se nace para vivir en la calle y ésa es la condición de la persona, sino que estar sin techo es un hecho eventual en la historia de de vida de una persona.

 

- ¿Por qué afirman que el trabajo en la EGT se ha limitado al del tema de “no tener techo”? Demuestran un desconocimiento total de la labor realizada allí durante casi 25 años en los que se han trabajado los aspectos psicológicos, laborales, relacionales, sociales, etc. Hacer de su ignorancia un argumento sólo demuestra que se traen argumentos a voleo sin haberlos contrastado con la realidad, es decir, que no se tienen argumentos.

 

Otro aspecto del problema planteado en Cáritas respecto al trabajo con este colectivo es el cambio de perfil de los individuos que lo integran.

 

- Esta afirmación no la desarrollan por lo cual no se sabe en qué ha consistido el supuesto cambio de perfil de los transeúntes. Y, en el caso de que hubiera cambiado el perfil, esto no invalidaría el trabajo específico con transeúntes sino que simplemente obligaría a realizar los oportunos ajustes pedagógicos.

 

En cualquier caso se ha visto la necesidad de cambiar la orientación de esta acción: no se puede trabajar (y esperar resultados de ese trabajo) con unas personas que se les saca del entorno social normalizado y simplemente se les encamina en una sola dirección.

 

- A los transeúntes no se les ha sacado de un “entorno social normalizado” sino de la marginación, de la calle pura y dura, de un ir y venir de una ciudad a otra, de dormir en los parques o en la calle, de no tener trabajo ni amigos en los que apoyarse, no de una convivencia normal y estable en su piso. ¿Qué cuento de hadas es ése de que se les ha sacado de un “entorno social normalizado”? ¿Por qué se utilizan argumentos tan falaces e incluso sarcásticos? Por otra parte, a partir de su entrada en la EGT se ha trabajado para crearles redes sociales, es decir, relacionarlos con, éstos sí, ambientes sociales normalizados: relaciones con los vecinos de su barrio de Movera, relaciones con voluntarios, los cuales han tratado de relacionarles con personas “normalizadas” de Zaragoza, participación en campos de trabajo con no transeúntes, en centros culturales, etc. Y ¿por qué afirman que “se les encamina en una sola dirección”? Se les encamina hacia la reinserción o inserción (si no han estado nunca insertados), pero cada uno sigue su propio camino en ello ya que el historial, capacidades y características de cada transeúnte son distintos.

 

Por tanto, si son muchos los problemas que se han concentrado en una persona para llegar a vivir en la calle, habrá que solucionar uno a uno (o varios a la vez, si se puede) y habrá que planificar con estas personas actuaciones similares a las que se establece con el resto de excluidos.

 

- ¿Y por qué se afirma que no se ha hecho eso? ¿Desconocen en la dirección de Cáritas los planes personales que se han venido elaborando y acompañando con cada transeúnte?, ¿desconocen la coordinación, por citar sólo un ejemplo, con las actuaciones del Programa de Empleo a la hora de evaluar las características laborales de cada uno de ellos?

 

Por medio de los planes individuales de acompañamiento y seguimiento, o sea, de inserción habrá que ir trabajando como con el resto de personas en situaciones problemáticas y, por supuesto, no metiéndolos en una burbuja donde coman, duerman, se relacionen casi sólo entre ellos, se ocupen de unas actividades muy concretas que, más tarde, les van a servir o no les va a servir como elementos de inserción.

 

- ¿Por qué definir la EGT como una “burbuja” sin tener en cuenta todas las relaciones sociales comentadas anteriormente? ¿También definen los centros del Proyecto Hombre como burbujas que hay que cerrar? Lo de las “actividades muy concretas que les van a servir o no les van a servir como elementos de inserción” se comenta por sí solo. ¿Es que quieren afirmar que en la Granja la labor realizada era de puro entretenimiento? Es indignante.

 

Por tanto el proyecto residencial de escuela y taller se queda obsoleto: el transeúnte o “sin vivienda” ya no es el de antes, es otro; es sin duda un problema que tiene muchas caras y por eso es un excluido más al que hay que incluir en la sociedad no en un gueto (un espacio artificial y desconectado) como está resultando ser la Granja.

 

- Habida cuenta de todo lo que acabamos de comentar, la conclusión a la que llega este párrafo demuestra la “solidez” de los planteamientos de la dirección de Cáritas. Es igual: se ha decidido por decreto que había que cerrar la granja y se adoba con argumentos infumables la decisión tomada.

 

Este proyecto o método de trabajo con los “sin techo” está costando muchísimo económicamente y lleva varios años impidiendo un desarrollo más razonable de los demás proyectos de Cáritas y apostar por la acción única de la Institución con respecto a todas las personas con las que trabajamos y que precisan ser acompañadas en un itinerario personalizado de inserción.

 

- Por fin llegamos a una clave importante: la reinserción no es barata sino cara. Naturalmente. Pero trabajar hacia ella es lo único que dignifica a los marginados y les abre vías de futuro. Por otra parte, nunca se pretendió que la Granja fuera rentable económicamente ya que sus usuarios carecen de recursos económicos. Lo que no es de recibo es la afirmación que viene a continuación: que la EGT ha estado impidiendo desde hace años “un desarrollo más razonable de los demás proyectos de Cáritas”. ¡Qué fácil es cargar las culpas sobre un chivo expiatorio, que además ya no puede defenderse! Y, como final, vuelven a la contradicción entre la “acción única” y el “itinerario personalizado”. ¿En qué quedamos?

 

En este sentido, se ha tenido en cuenta el déficit económico de dicho proyecto que representa un elevado porcentaje respecto del déficit global de la Institución, ya que durante los últimos dos años presenta pérdidas que son inasumibles, manteniéndose esta situación en la previsión que existe para el presente ejercicio.

 

- Calificar las pérdidas como “inasumibles” nos lleva a los problemas de Cáritas para financiarse adecuadamente. De todos es conocido el desastre financiero de esta organización agravado por la política seguida por sus actuales dirigentes. Por ello aquí tenéis este chiste de Forges que parece dedicado a vosotros:

 

Basados en tres argumentos, el cambio de orientación, la viabilidad  social, y la viabilidad  económica, la Dirección de Cáritas Diocesana de Zaragoza, con el acuerdo del Consejo extraordinario celebrado el 9 de abril de 2008, ha decidido cerrar el Proyecto que viene desarrollándose en la EGT “Torre Virreina” de Movera, con fecha 31 de mayo de 2008.

 

- Los redactores de esta carta no quieren mencionar las fuertes críticas que por parte de las parroquias y zonas recibieron en el mencionado Consejo extraordinario del 9 de abril. No obstante, es significativo que los consejeros, a pesar de su evidente malestar, aceptaran al final resignadamente el hecho consumado del cierre de la EGT. Poco dice esto a favor de la independencia de un Consejo que desde hace tiempo parece pintar menos que “chistorras en Pastriz”, dicho sea por la proximidad geográfica del lugar. Y es que no se les convoca para analizar y decidir conjuntamente sino para que rubriquen las decisiones que previamente ha tomado un pequeño círculo de personas que forman la dirección de Cáritas.

 

Esperamos que esta información sea suficiente para que todos/as podáis comprender la decisión tomada y estemos alineados en el futuro esperanzador para las personas sin hogar y el trabajo de Cáritas con ellas.”

 

            Comprendemos perfectamente por qué habéis tomado la decisión que habéis tomado. Está clarísimo. Y no nos vengáis con el sarcasmo del “futuro esperanzador para las personas sin hogar” una vez que os habéis cargado indecentemente un centro que ha ayudado a tantos transeúntes a rehacer sus vidas. Parece que queráis demostrar que siempre pierden los mismos, mientras vosotros hacéis y deshacéis a vuestro capricho, e incluso queréis prolongar vuestro nefasto dominio sobre Cáritas proponiendo a uno de vosotros, uno de los máximos culpables de esta situación ya que es el Responsable del Área de Acción Social, el oscuro y tenebroso Carlos Sauras, delfín del actual director, como próximo presidente de la organización. Como nadie, en esta organización jerárquicamente autoritaria y que reduce a los voluntarios a meros peones manejables, parece tener capacidad de oponerse a la santa voluntad de estos señores que hacen de su capa un sayo y se suceden unos a otros a base de la pura cooptación amiguista, como ha ocurrido con los últimos y nefastos directores que así han dejado a la pobre Cáritas, mucho nos tememos que las cosas no sólo van a seguir mal sino que van a empeorar, y además con todas las bendiciones o silencios cómplices de consiliarios y delegados episcopales, lo cual significa que los que van a pagar el pato van a seguir siendo los pobres que son los únicos que no salen en la foto.

 

Pepe Nerín

4.6.2008