SERVIDORES Y CERCANOS
El
grupo de visitadoras de enfermos (más tarde Pastoral de
Desde
siempre ha venido funcionando el grupo de mujeres (no de hombres) encargado de limpiar
la iglesia, la capilla y la primera planta en turnos semanales. Ha sido una
forma de colaborar con la parroquia y realizado porque la fe lleva también a
aportar nuestro trabajo y ahorrar así un dinero que habría que pagar si no
hubiera nadie que realizara esta función. Conscientes de que estaban limpiando
la “casa de todos”, su labor ha sido encomiable y humilde.
Cerca
de ellas, o formando parte de ambos grupos, destaquemos el trabajo de las sacristanas
y sacristanes, que de todo ha habido. Preparar los ornamentos litúrgicos,
los materiales de la celebración, abrir el templo a su hora, adornarlo
adecuadamente, lavar y planchar vestimentas litúrgicas, recoger el correo,
etc., han sido signos del cariño y dedicación de este grupo de personas.
El
despacho parroquial ha sido llevado tanto por sacerdotes como por
religiosas y seglares, atentos siempre al mejor servicio de aquellas personas
que han necesitado “papeles” y certificados, que han venido a inscribirse para
sacramentos y catequesis, que han necesitado información de todo tipo. Sus
medios han ido evolucionando y terminó el siglo XX a las puertas de la
introducción de los modernos medios informáticos.
La
música ha estado no sólo con los coros de las diversas misas, con sus
ensayos correspondientes, sino también a través de las actuaciones de
colectivos entre los que destaca la labor de
E
igualmente hemos mencionado en otros capítulos la importante labor de recogida
de fondos de las personas componentes de