ESTO ES UN ABUSO

 

            Fue ayer, y no sé muy bien por qué, cuando avanzada la tarde-noche conecté con la COPE con la intención de comprobar, si era posible, la influencia que sobre la ideología de esta emisora católica había tenido la defenestración de Losantos y Vidal. Me bastaron pocos minutos para comprobar que nada parecía haber cambiado ya que durante todo el tiempo de la correspondiente tertulia no oí más que descalificaciones de Zapatero tanto en plan mordaz como sarcástico, cachondeándose del presidente del Gobierno. Y, naturalmente, desde posiciones de la más estricta derecha. Asqueado cambié de emisora pero volví a conectar con la COPE una hora más tarde y ¿qué escuché?: lo mismo, aunque parezca increíble.

 

            Perdonad que me repita, pero esto es un ABUSO. Naturalmente que cada medio de comunicación puede hacer de su capa un sayo y adoptar la postura ideológica que más le interese. Bueno, cada medio no. Me estoy refiriendo a los medios privados que dependen de intereses y grupos muy concretos. Pero al igual que es rechazable cuando  los medios públicos se decantan descaradamente por un partido o ideología concreta, ya que los pagamos todos los españoles y, por tanto, ciudadanos de tendencias muy diversas, igual de rechazable es que un medio como la Cope, que depende de la Conferencia Episcopal, es decir, de los representantes de la Iglesia de España, se decante descaradamente por una ideología o fracción. A mi entender, Radio Nacional ha realizado un auténtico proceso de pluralismo y en sus tertulias encontramos personajes de todo tipo. Pero no ocurre lo mismo con la COPE, ni, por desgracia, con la inmensa mayoría de los medios de comunicación de la Iglesia. Y esto, repito, es un ABUSO que ha tenido como consecuencia la identificación de la Iglesia por parte de los ciudadanos como una organización de derechas y al servicio y apoyo de su ideología.

 

            Esto es un ABUSO porque los miembros de la Iglesia Católica somos plurales en nuestra manera de pensar y en nuestras tendencias ideológicas. A mí, personalmente, maldita la gracia que me hace que los medios de comunicación de mi Iglesia se escoren decididamente hacia la derecha, cuando no más allá. Como persona que está más cerca de la izquierda, considero que estos medios no me representan aunque se presenten con todas las bendiciones episcopales.

 

            Considero un ABUSO esta situación al igual que considero un ABUSO que los dirigentes eclesiales y eclesiásticos sean designados a dedo teniendo muy en cuenta que su orientación ideológica esté bien lejos de la izquierda, aunque alguno, gracias a Dios, se les escapa de vez en cuando y les sale “rana”. ¿Por qué razón tiene la Iglesia que ser de derechas? No creo que se encuentren razones para ello en la vida y actitud de Jesucristo a quien no precisamente se le puede considerar como derechista y conservador sino que rompió constantemente los moldes sociales y religiosos de su tiempo.

 

            En estos momentos de crisis, tanto social como religiosa, lo que menos necesitamos son dirigentes y medios de comunicación ultraconservadores que se opongan a toda idea renovadora y que propicien la vuelta a métodos y formas que creíamos desaparecidos para siempre. Lo que necesitamos son pastores que sean instrumentos de reconciliación, que tiendan puentes, que traten con todo el mundo, que no se pongan anteojos ideológicos que les impidan querer a todo el mundo. Lo que necesitamos son medios de comunicación que no alardeen de que dicen la verdad ni de que son libres (¿) sino que traten los hechos con mesura y equilibrio desde diferentes puntos de vista. Y esto es posible si se reconoce el pluralismo de los cristianos, algo que en la práctica está todavía bastante lejos.

 

            Y que no se me llame la atención, porque hasta ahí podíamos llegar. Que una cosa son las verdades básicas en las que tenemos que coincidir los creyentes y otra hacernos comulgar con ruedas de molino tratando de imponernos una ideología determinada, porque eso sí que es un ABUSO intolerable.

 

Pepe Nerín

25.9.2009