UNA VEZ MÁS, PROTESTO
Padecer cáncer no me aísla del mundo ni mucho menos. Por un lado te sientes más sensible y solidario hacia los enfermos, pero, por otra parte, estoy tratando de no centrar mi vida en mí con la excusa de que necesito cuidarme y que me cuiden. Estoy procurando llevar una vida lo más normal posible dentro de lo que cabe (por ejemplo: voy todos los días a la compra de lo que necesitamos para comer y para la casa, friego, limpio, cocino, etc.) y, sobre todo, mantengo mi mirada hacia fuera, procurando estar bien informado, analizando lo que pasa y manteniendo mis ideas con respecto a la necesidad de una renovación eclesial a la que le queda mucho camino por delante.
Una
vez más, lamento que el espíritu inquisitorial se mantenga vivo y continúe
actuando. El último caso es el del jesuita y experto en bioética Juan Masiá a quien han forzado a que deje de escribir en su blog de Religión Digital y limitado su actuación a sus
escritos en Japón. La noticia ha provocado indignación en todos cuantos estamos
por una libertad de pensamiento y de expresión también en
A
mí estas cosas no dejan de indignarme, aunque hayan dejado de sorprenderme. Y
me uno desde aquí a cuantos protestan por estos intentos de convertirnos a
todos al pensamiento único, al comportamiento único, al ritualismo único y a
cuantos “únicos” que quieren imponernos. Yo, en mucha menor medida, por supuesto,
también he padecido intentos de este tipo (muchos menos relevantes, por
supuesto, que el caso que nos ocupa, ya que mi “dimensión” es mucho menor) y no
estoy dispuesto a que cualquier monseñor o jerarca quiera imponerme su punto de
vista en la materia que sea. Lo he dejado muy claro cuando estos intentos se
han producido. Creo que en
Siempre
me ha parecido que las dictaduras reflejan, entre otras cosas, sentimientos de
inseguridad de quienes mandan en ellas, sentimientos que tratan de ser
ocultados mediante la imposición de unas supuestas verdades, caiga quien caiga.
El modelo de ejército disciplinado que desfila en perfectas formaciones al unísono
es válido para las dictaduras pero que no nos lo quieran imponer en nuestra
Iglesia. Porque
No
entiendo que haya obispos que se dedican a hacer de inquisidores, como si ellos
tuvieran
No
entiendo que haya obispos más preocupados por una supuesta ortodoxia (la de
ellos) que por la verdad del Espíritu que sopla donde quiere. No entiendo que
haya obispos más preocupados por el patrimonio que por las ovejas, más
preocupados por aumentar los tesoros materiales de
Y, para colmo, leo hoy en Internet que los ultraortodoxos de la misa preconciliar están muy contentos porque en España aumenta este tipo de misas y que (y aquí es donde me sulfuro) son los sacerdotes jóvenes los que más las potencian. ¿Qué tipo de curas se está potenciando en nuestros seminarios? Yo me he sentido muy a gusto este último curso con mis alumnos seminaristas o no del Centro de estudios Teológicos, hemos debatido abiertamente en clase, nos hemos entendido y querido, y me acabo de enterar que se va a realizar una fuerte “poda” expulsando a unos cuantos. No entiendo nada, o entiendo demasiado. Un fuerte abrazo tanto para los que estén de acuerdo con este editorial como para los que no lo estén.
Pepe Nerín
30.7.2009