UN GOL COMO POCOS

 

Hace años, cuando a los niños de aquel entonces se les preguntaba ¿Y tú qué quieres ser de mayor? solían contestar valientemente, “militar, como mi tío” o “cura, como mi otro tío” o “guardia civil, como un amigo de mi tío”. Los más piadosos se aventuraban a decir que serían misioneros para ir a convertir a los pobres negritos a los que se les entregaba alguna peseta en las cuestaciones que para el Domund se disponían al efecto en aquellas huchas en forma de cabeza de chinito o negrito o de indio americano.

 

A las niñas no se les preguntaba nada. Se daba por hecho que seguirían haciendo de “sus labores” una forma de vivir, que serían estupendas madres y unas amas de casa modélicas. Alguna sería monja pero la mayoría de ellas harían lo mismo que sus madres: trabajar en casa y criar.

 

Años más tarde, cuando a los adolescentes se les preguntaba sobre qué futuro imaginaban, decían que en cuanto pudieran se afiliarían a un partido de izquierda –como  su hermano mayor- para colaborar en salir de la dictadura que asfixiaba al pueblo oprimido tras cuarenta años que patantín que patantán.

 

Pasó el tiempo y, cuando hoy se le pregunta a un niño qué es lo que quieres ser de mayor, responde sin vacilar “futbolista, como Cristiano Ronaldo” o “como Leo Mesi”, o como...  Y, casi sin pestañear, te cuenta de pe a pa la vida de estos fulanos: que si nació en un barrio pobre de tal país, que si lo pasó muy mal para llegar a donde está ahora, que si el equipo confía en él, que si tiene un mogollón de coches. Y el niño, criatura, empieza a decir de carrerilla todos los que tiene Cristiano: un Audi A8, un Q7, un RS6, un Bentley Continental GT Speed, un Porsche 911 Carrera, un Maserati GranCabrio... Luego, el crío, sin pestañear, te dice cuánto ganan esos futbolistas y a ti se te pone cara de imbécil resignado sin poder dar fe de los millones de euros que esos tipos ganan al año. Pero es que además el nene continúa diciendo que si tal futbolista tiene un nuevo tatuaje junto a la axila izquierda, o que si ahora está recuperándose de una relación sentimental que le dejó tan marcado, que su rendimiento en el terreno de juego bajó un poco como ya dijo el míster.

 

Es cierto, hoy el fútbol ha adquirido unas categorías casi divinas en nuestra cultura y los futbolistas ejercen de estrellas mediáticas y son referentes de valores que quieren ser imitados por mucha chavalería que conoce a las mil maravillas la vida de estos nuevos astros.

 

Así las cosas, me ha sorprendido gratamente una historia futbolística muy reciente, la de un chaval de 24 años, Javi Poves, futbolista de la primera división. Javier Poves nació en Madrid el 28 de Septiembre de 1986. Se formó en los equipos de fútbol base del Club Atlético de Madrid y, en 2008, se incorporó al Real Sporting de Gijón "B" procedente del Club Deportivo Artístico Navalcarnero.[] En la temporada 2010/11, pasó a formar parte de la plantilla del primer equipo, el Real Sporting de Gijón. Debutó en primera división ante el Hércules. Empezó a tener lo que muchos desean: gran sueldo, fama, reconocimiento, ropa de marca, casa de ensueño... Pero, según sus propias declaraciones, “Cuando tuve en mis manos lo que siempre busqué y quise tener no me sentí bien. Fue como que eso no era lo que quería, no era lo que había buscado". Se acercó a las manifestaciones del 11 M y no faltó quien le empezó a llamar el futbolista perroflauta.

 

El Sporting regaló un coche a cada jugador. Fue ése, al parecer, el detonante. En Agosto de este año Poves se retiró del fútbol. Dijo que en conciencia no podía continuar en el fútbol profesional ya que entraba en contradicción con sus principios morales al considerarlo «sólo dinero y corrupción» además de «capitalismo», del que opina que «es muerte».[]

 

Hace pocos días Poves voló a Senegal. Quiere compartir la pobreza de las gentes que en África son víctimas de la explotación del primer mundo. Hay quien le ha dicho que está loco, él dice que lo que tiene lo quiere compartir con los que menos tienen. Compañeros suyos le han llamado dándole su apoyo y manifestando admiración por su gesto.

 

Yo no sé si habrá ahora niños que cuando les pregunten qué quieren ser de mayores contestarán que futbolista, como Javi Poves. Tampoco sé si los que inventaron calificativos denigrantes a la movida del 15M seguirán hablando del futbolista perroflauta. No sé si la aventura de Poves durará mucho tiempo. De lo que no me cabe duda es de que, a los especuladores del deporte, el ex defensa del Sporting les ha metido un gol por toda la escuadra.

 

JOSAN MONTULL

30.10.2011