VIDA DE CARTÓN


Para el día "vino de cartón"; por la noche "cartón de colchón".

Así fue mi vida durante casi 5 años. Durmiendo en el Parque Bruil y pasando los días por allí oyendo la radio, haciendo crucigramas y con el cartón de vino que no faltara. El asunto de la comida lo tenía repartido: unos días al Comedor del Carmen y otros al de la Caridad. Como la comida era bastante abundante, comía un par de platos de primero y el segundo me servía para la cena, y los postres para el desayuno.

Los únicos gastos que tenía eran el vino y el tabaco y alguna revista. Gastos que salían de chatarra que encontraba y de los domingos a la puerta de la iglesia del Portillo.

La limpieza personal y ropa lo tenía bien pues estaba al lado del Albergue Municipal y allí tenía duchas cada 3 días y asearte cada día.

Así, como he dicho antes, estuve durante casi 5 años, excepto alguna temporada que iba a la fruta. Hasta que unas cuantas personas, sobre todo la "señora Magdalena", que iban cada domingo a la iglesia del Portillo me hicieron ver que aquella no era vida para una persona como yo, de 40 años. Por cierto que les costó bastante convencerme, pero cada domino me machacaban lo mismo y al fin decidí cambiar de vida, lo cual no me fue fácil.

El primer paso fue ir a Cáritas acompañado de la señora Magdalena. Allí me encontré con la Sra. Pilar que tantas veces me había dicho que viniera aquí a esta granja, pero como yo siempre estaba en una nube no le hacía caso. Iba allí a por los vales del Comedor del Carmen.

De Cáritas me mandaron al CIS donde encontré gente que me ayudó mucho, sobre todo Conchi y Goyo. Conchi fue la que se preocupó de llevarme al psiquiatra para tratarme el problema del alcohol que tengo. Fuimos al Miguel Servet y allí estuve 5 días. Cuando salí estuve una semana en el Albergue y después ya me vine a la Granja.

La vida aquí en la Granja me ha vuelto a abrir los ojos y ver que lo que he vivido estos 5 años no era vida ni nada, y todo por culpa del alcohol. Así que ahora estoy casi saliendo de este problema.

Quiero dar las gracias a todas las personas que me han y me están ayudando a salir y a no volver a caer en él. Personas que me han ayudado como los del CAD (Centro de Atención de Drogodependencias), Cáritas y el CIS, y, por supuesto, a todos los monitores, director, voluntarios, etc. A todos GRACIAS.

Enrique